Desafíos para mujeres en política: los estereotipos en cuanto a la asignación de responsabilidades

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Desafíos para mujeres en política: los estereotipos en cuanto a la asignación de responsabilidades


"El principio de la igualdad de género puede promoverse si las mujeres ocupan puestos directivos como parlamentarias y como miembros del personal parlamentario, puesto que estarán en condiciones de influir en las orientaciones de política, cambiar los procedimientos y las prácticas, servir como ejemplo a otras mujeres y ofrecer una perspectiva diferente en los debates" – Plan de Acción para Parlamentos Sensibles al Género, UIP, 2013.

En todas partes las mujeres están superando los estereotipos mencionados previamente, pero sus voces siguen sin ser escuchadas y sus contribuciones todavía suelen ser dejadas de lado. En muchos lugares, las mujeres todavía son vistas como incapaces de asumir la responsabilidad en lo que se considerarían áreas típicamente masculinas como las finanzas, la energía, el desarrollo económico, el cambio climático, asuntos exteriores, defensa, comercio o infraestructura. Este suele ser el caso en los parlamentos donde a las mujeres se les asignan tareas “típicas de femeninas”, o sólo se les permite sentarse en los comités de asuntos de género a la vez que son apartadas de otros comités por ser mujeres.

No sólo los parlamentarios sino todos los niveles de gobierno deben adoptar medidas de acción positiva así como enmendar las reglas internas existentes en ellos para dar así preferencia a los mujeres sobre los hombres (en consonancia con sus capacidades) en cuanto a puestos de toma de decisiones (incluyendo ministerios, presidencias de comités, puestos de liderazgo en la mesa del parlamento) en los casos en que las cualificaciones sean iguales o proporcionales a su representación en el gobierno.

Según lo aducido en el Plan de Acción para Parlamentos Sensibles con el Género, los parlamentos deben promover una distribución proporcional y equitativa de las mujeres parlamentarias en todos los comités y no sólo en aquellos relacionados con mujeres, niños, familias, salud y educación.

P1: ¿Deberían tener los comités parlamentarios así como los ministerios paridad de género  (incluso hasta el punto de tener a una mujer y un hombre como presidentes simultáneos en cada uno de los comités)? ¿O más bien crees que eso haría incrementar los recelos de los hombres hacia la participación de las mujeres? ¿Cómo afrontarías este asunto?

P2: ¿Estás conforme con que se necesitan medidas de acción positiva para cambiar el actual rol en cuanto a participación y liderazgo que están ejerciendo las mujeres en parlamentos y ministerios?

P3: ¿Tiene su país alguna medida de este tipo en marcha? ¿En caso afirmativo, ha demostrado ser exitosa?

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Imagen de CIHAM AC

Buenas tardes a los participantes de este foro.

Mi nombre es Josefina Ríos y actualmente presido y dirijo una Asociación Civil llamada Centro Interdisciplinario Humanista para el Avance de las Mujeres, A.C. Estamos instaladas en la Ciudad de México. Somos una organización de reciente constitución legal, integrada por mujeres que contamos con un trabajo de más de quince años en temas de Género, Liderazgo, Ciudadanía, Políticas Públicas y Derechos Humanos por mencionar algunas de nuestras áreas de trabajo. Con un profundo interés en el tema del Liderazgo de, por y para las mujeres, lo que nos ha llevado a impartir durante muchos años talleres sobre éste tema, y deseamos continuar haciéndolo. Consideramos que es sumamente importante reconocer, formar, fortalecer e impulsar los liderazgos sociales y políticos de las mujeres, ya que si bien han habido avances sustantivos en muchas áreas, éstos no son aún suficientes para alcanzar la equidad y una mayor presencia de mujeres en los espacios públicos. 

 Con respecto al tema de análisis de este foro, en cuanto a una mayor presencia de mujeres en los parlamentos o cámaras como les llamamos en mi país, quiero compartir mi punto de vista al respecto y desde el contexto en que me ubico, la Ciudad de México. 

 Hoy podemos hablar de una mayor participación ciudadana de mujeres, de un mayor número de mujeres que muestran no solo su interés o deseo por contender por un puesto de elección popular, sino que también buscan los recursos para acceder a ellos, además de importantes modificaciones a los códigos electorales para que existan cuotas equitativas en las contiendas electorales y en los parlamentos, las cosas no suceden tan rápido como nuestros deseos o cambios en los códigos. Hoy por hoy, no hay condiciones  para una participación política equitativa de las mujeres, como tampoco una presencia igualitaria en los congresos. 

 Si bien la presencia de las mujeres se ha ido incrementando, como bien lo señalan en su presentación, las diputadas o senadoras no ocupan las comisiones de asuntos estratégicos de cualquier país: económicos, hacendarios, tecnológicos, seguridad nacional, política exterior, etc. Lo mismo ocurre en las Secretarías de Estado, tres o cuatro mujeres en el gabinete y en secretarías que no son estratégicas. 

 Para muestra, les comento que cuando el actual presidente de México presentó a su gabinete, tenía la esperanza de ver a un mayor número de mujeres, pero no fue así, sólo tres o cuatro mujeres estaban presentes. Tenemos a mujeres responsables de las áreas de Desarrollo Social, Turismo y Salud, que son las que recuerdo en este momento. Sin embargo sus posibilidades de acción están muy controladas, limitadas por el presidente y en uno de estos casos (Turismo) me atrevo a deducir que su asignación obedece a una deuda política del pasado. Hasta el día de hoy, en mi país no ha habido una mujer que ocupe una secretaría estratégica en el gobierno: Gobernación, Hacienda, Defensa, Economía, etc. Es muy decepcionante que se "utilice" el discurso de la "equidad", "igualdad de oportunidades", "sociedades justas y equitativas" y que en la práctica no se refleje. Es decepcionante ver que en los eventos públicos del presidente, éste se encuentre rodeado de grandes comitivas formadas en mayoría por hombres, hombres que le aplauden y le rinde pleitesía. Me recuerdan los "viejos tiempos", cuando las luchas de las mujeres eran incipientes y poco a poco se iban abriendo los espacios, lo cual no es el caso, estamos en pleno S. XXI... Sin embargo yo observo un retroceso preocupante en mi país. 

 Pareciera que hay un mensaje implícito en el hecho de que el presidente esté rodeado en la mayoría de su eventos por hombres, que sean hombres quienes aparentemente sean los únicos que estén tomando las decisiones importantes que nuestro país requiere: Reforma Energética, Reforma Educativa, Reforma Hacendaria... ¡Las voces que se escuchan, los rostros que se observan, son de hombres! Me pregunto: ¿Dónde están las mujeres? ¿Dónde están las mujeres que ya han tenido experiencia en los Parlamentos o en los Ministerios? ¿Por qué nuestros medios no rescatan o resaltan su voz? Y también me pregunto: ¿Por qué las mujeres, no hemos aprendido a construir las alianzas estratégicas que nos ayuden a reducir esta desigualdad?

 Considero que el hecho de que el presidente esté rodeado en su mayoría por hombres y la mujer tenga poca participación (incluyendo su esposa), nos están diciendo: -éste espacio, el de la política, el de las leyes, el de las reformas, el de las grandes decisiones, nos corresponde a los hombres y ustedes, mujeres, están fuera. 

 A las mujeres nos dejan los temas de las necesidades básicas, pero no de las estratégicas. Por lo que considero que es sumamente importante realizar acciones afirmativas que sin duda alguna cuestionen y transformen el liderazgo que las mujeres estamos teniendo, porque aún siendo más de la mitad de la población; nuestra voz, nuestras ideas, nuestra experiencia, no son visibles.

Imagen de Frances Denz

A principios de 1980 un grupo de mujeres del Partido Laborista decidió que necesitaba tener una mejor representación en el Parlamento. Empezando por abajo, había un decreto por el que debía haber una mujer en cada comité. Un segundo nivel de gobierno dentro del partido se estableció para realizar política para mujer hecha por mujeres. Me convertí en un miembro del Consejo de Mujeres. Las políticas de mujeres para mujeres empezaron a prevalecer a menos que entrasen en conflicto con políticas más amplias. Una mujer fue designada como presidenta del Partido - para gran sorpresa del partido ya que estaba dominado por hombres. Además se las arregló para quedarse con los votos a pesar de que vivía en la parte más aislada de Nueva Zelanda. Considerablemente más mujeres ganaron escaños en el Parlamento en los años siguientes, sobre todo porque nos sentimos con fuerza gracias a los cambios que se habían dado recientemente. Nueva Zelanda luego terminó teniendo a una mujer como primera ministra –aunque proveniente de otro partido, y más tarde a una mujer como Gobernadora General, una ministra de Finanzas y una Fiscal General. Mucha gente pensó que se había roto el techo de cristal.

Pero lamentablemente, no fue el caso. Treinta años después todavía tenemos muy pocas mujeres en los consejos de administración de empresas - el 11% de las empresas que cotizan en bolsa-, y todo el sistema está diseñado para cerrar las oportunidades a las mujeres. Dicho esto, tampoco nosotras apoyamos a otras mujeres para que logren el éxito. Ese es nuestro próximo reto.

Yo personalmente no estoy de acuerdo con las cuotas. Los guardianes del sistema suelen ser hombres, y hacer que se enojen y se pongan a la defensiva puede ser contraproducente. Nosotras deberíamos ser las guardianas del sistema.

Tenemos que desarrollar una serie de componentes importantes. Esto incluye:

-Desarrollar una piel gruesa y estar preparadas para el odio y la ira que se producen cuando hay cambios en el poder. En los años ochenta yo estaba catalogada como una bruja y perseguida en mi propia ciudad con amenazas violentas incluidas. Tiraron ladrillos hacia los escaparates de mi tienda y la policía se negó a ayudarme, tampoco la iglesia. Me fui de mi ciudad y cambié de ruta para alcanzar mis objetivos.

-Celebrar el éxito de otras mujeres, y también el nuestro. A los neozelandeses no les gusta que nadie pase por encima de ellos.

-Aumentar nuestras propias habilidades para ser reconocidas como expertas in nuestros campos de conocimiento y aprender a argumentar de forma lógica para ser escuchadas seriamente.

- Desarrollar redes sólidas que nos sirvan para nuestra causa

-Disponer de un fondo de dinero disponible para apoyar a mujeres en sus campañas electorales. Esto es esencial, y es, posiblemente, algo que las mujeres de los países ricos pueden hacer por sus compañeras con menos recursos provenientes de otros países. Unos cientos de dólares podrían significar una gran diferencia.

- Enseñar a las mujeres cómo hacer política. La política es un rompecabezas de elementos que tienen que encajar en un todo más grande. Saber dónde las ideas de una mujer determinada encajan en el gobierno del país es crítico.

- Aprender habilidades de " gobernabilidad" y transmitirlas a su equipo.

- Tener el coraje de convertirse en una lideresa.

Buena suerte a todas las que vayan a hacer posible que se produzcan cambios en su respectivo país. Es una empresa maravillosa de acometer, puede dar miedo o ser algo excitante, pero siempre necesario.

Frances Denz . MNZM

(comentario original en inglés)

 

Imagen de Teresa Salazar

Me llamo Teresa Salazar Dávila, soy peruana, radico en Lima, vengo de las filas del Sindicalismo Peruano, y actualmente milito en un partido político. En nuestro caso, desde hace más de 20 años realizamos una Agenda dentro del Sindicalismo Peruano, sobre la Igualdad y Equidad de Género. Cuando ingresé al Partido Todos Por el Perú, era el único Partido que respetaba las cuotas de género en las listas para parlamentarios para el Congreso y Parlamento Andino, lo que en otros partidos políticos no hay o desconocían la ley. Creemos ciertamente que como sucede en el Perú, la Ley se desconoce o no se aplica. Debe de haber en nuestro Congreso alternancia tanto en la Directiva del Congreso, en la participación de votaciones, en la participación de comisiones… La transversalidad de género debe partir no solamente por un documento que te da derecho a algo, sino que también debe surgir desde los propios partidos políticos, por ser primero espacios de decisiones democráticas. Por lo tanto, creemos que aún falta concientizar y sensibilizar a hombres y mujeres que no le dan importancia a las cuotas. Felicito desde ya a todos los participantes, a los que están dando sus aportes, y a los organizadores de iKnow Politics por este foro, que esperamos sea un éxito. Gracias

Imagen de Charmaine

En relación a la primer pregunta - mi experiencia de trabajo con parlamentarios y comités es que, en realidad, son los propios socios de desarrollo quienes a menudo tienen la culpa de asignar a diputadas a ocuparse de los “asuntos de mujeres” - por lo que gran parte de los parlamentos luego deciden asignar a los hombres a los otros comités. Esto da lugar a un grupo de diputadas ya marginadas dedicándose casi en exclusiva a asuntos de mujeres. Tenemos que aprender de este hecho y mejorar el contexto actual. Dicho esto, todos los comités deberían ser equilibrados en cuanto a género - aunque hay limitaciones ya que los hombres suelen ser la mayoría con excepción de Ruanda. En realidad, muchos parlamentos simplemente no tienen suficientes mujeres para que hayan mujeres en todos los comités o que sean hayan copresidentas en todos los comités (véase, por ejemplo, a los Parlamentos del Pacífico, con dos parlamentos sin mujeres y 5 con  una).

En relación con la segunda pregunta - las lecciones aprendidas en todo el mundo apoyan el uso de acciones afirmativas para las mujeres, tanto en el poder legislativo como en la administración pública. Es evidente que hay un techo de cristal y tales medidas son necesarias para que las mujeres puedan romperlo. Dicho esto, debería prestarse atención a las medidas especiales de carácter temporal - señalando que las cuotas no deberías ser vistas como algo permanente sino una "solución rápida " temporal mientras seguimos trabajando en cuestiones más completas como razones culturales / sociales que representan un desafío hacia la mujer y su rol en el liderazgo público. Considero que es útil hablar acerca de la importancia de las cuotas como "modelos" para otras mujeres - incluso ver a un puñado de mujeres en el Parlamento anima a otras mujeres a sentir que es posible para ellas ocupar posiciones de liderazgo similares. Por el contrario , he señalado a muchos parlamentarios que las cuotas son útiles también debido a que mientras las mujeres podrían mirar a los parlamentos dominados por hombres y sentir que hay muy pocas opciones de ocupar un asiento (especialmente en lugares con una cultura masculina dominante), si supiesen que solo competirían contra otras mujeres sentirían que tienen más posibilidades y tomarían el riesgo de participar en un proceso electoral (teniendo en cuenta el tiempo, dinero y el posible coste laboral de embarcarse en una empresa de este tipo)

Imagen de alykan

Hola, soy Alicia de Santiago de Chile y académica de la Universidad de Santiago de Chile.

Con respecto a Q1, Las comisiones parlamentarias y ministerios deberían ser equilibrados desde la perspectiva de género, tanto hombres y mujeres deben tener la misma opción y posibilidad de ser elegidos/as por sus capacidades y habilidades competentes con la responsabilidad que le corresponda al cargo determinado. La situación en mi país Chile de que las mujeres políticas tengan poco acceso a los cargos de responsabilidad se debe en primer lugar a un imaginario cultural de circunscribir a las mujeres al espacio privado todavía hoy en día. En segundo lugar los partidos políticos restan la responsabilidad a las mujeres de postular a cargos representativos, y muchas veces en campaña adolecen de falta del apoyo económico, porque lo tienen las postulaciones masculinas.

Más que existiera la posibilidad de co-presidentes por comisión pienso que debe postular el hombre o mujer con más capacidades ad hoc. Se debería fomentar, motivar, apoyar y capacitar a las mujeres políticas para que se atrevan ser representativas y visibilizadas en la postulación de estos cargos políticos. Los medios de comunicación tienen un papel relevante en esta materia, subrepresentan a las mujeres políticas, por tanto, las periodistas de los medios deberían colaborar en la visibilidad de las mujeres políticas. 

Lo que acontece en Chile, con las mujeres políticas, es similar a lo que sucede en América Latina.

Por último, cómo fomentar en las mujeres el liderazgo social y político. Cómo contribuir a la conciencia sociocultural de que las mujeres somos capaces de tener cargos importantes en la toma de decisiones. 

Mi país ha tenido una presidenta mujer Michelle Bachelet y ahora nuevamente se presenta en la elecciones presidenciales 2013. Ella contribuyó a los cambios culturales de la sociedad en temas de género. No obstante, todavía es insuficiente.

Imagen de anamaria

En mi país, Bolivia, tenemos a mujeres presidentas en las dos cámaras legislativas así como algunas ministras. Pero la sociedad de Bolivia sigue siendo machista, ya que en la vida real no existe la paridad y muchas mujeres tienen que trabajar a la sombra de los varones para poder continuar en la vida política. Como mujer es difícil en lo económico poder pagarse una campaña; en ocasiones una lucha desleal por parte de algunas mujeres con su propio género. La falta de educación política o la lucha casi imposible contra la corrupción son algunos de los factores que impiden a más mujeres participar en política. Sólo estando unidas, capacitándonos, peleando por valores y pensando en el bien generalizado podremos podremos lograr ser exitosas y tener una paridad política real. 

Imagen de OmowumiAsubiaroDada

P1: ¿Deberían tener los comités parlamentarios así como los ministerios paridad de género  (incluso hasta el punto de tener a una mujer y un hombre como presidentes simultáneos en cada uno de los comités)? ¿O más bien crees que eso haría incremental los recelos de los hombres hacia la participación de las mujeres? ¿Cómo afrontarías este asunto?

Sí, todas las posiciones de todos los niveles y dentro de todas las ramas del gobierno deberían tener una representación equitativa de ambos sexos. Sin embargo, deberíamos reconocer que esto podría no llevarnos a un parlamento sensible con los asuntos de género. Como Charmaine ha señalado, no es posible tener a una mujer presidiendo o co-presidiendo en todos los comités parlamentarios. Tomemos por ejemplo el Parlamento nigeriano, que está compuesto por el Congreso y por el Senado. Hay unos 80 comités en el Congreso y cerca de 70 en el Senado. Mientras tanto, sólo hay 24 mujeres en el Congreso de un total de 360 y 8 en el Senado de un total de 109. Sería prácticamente imposible tener a mujeres co-presidiendo en cada uno de esos comités. Lo que es más importante es garantizar la visibilidad de las mujeres dentro de las estructuras de liderazgo de cualquier rama del gobierno (tanto a nivel parlamentario como ejecutivo), también debemos garantizar somos lo suficientemente estratégicas como para implementar iniciativas que harán que todos los parlamentarios, hombres y mujeres, serán custodios de los principios de la igualdad de género. Para las mujeres parlamentarias es un doble esfuerzo el  cargar con la responsabilidad de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Debería ser una causa de toda la sociedad.

Estas iniciativas podrían ser esfuerzos para avanzar en el liderazgo de las mujeres en las estructuras legislativas o contar con un mecanismo que pueda embarcar a los mecanismos parlamentarios/legislativos y hacerlos más sensibles a los temas de género.

En Nigeria, la sociedad civil, asociaciones dedicadas al desarrollo y las comisiones parlamentarias de asuntos de la mujer establecieron la Unidad Técnica de Género (UTG) que se encuentra físicamente dentro del complejo parlamentario. El unidad técnica tiene la misión no sólo de capacitar a las mujeres parlamentarias, también de asegurar que la sensibilidad para con los asuntos de género se extienda a todos los procesos legislativos. La UTG lo hace proporcionando formación a legisladoras y reclutando a hombres que son líderes de opinión en ambas cámaras. Otras formas son compromisos con los procesos y estructuras legislativas. Un buen ejemplo fue la participación de la UTG en la revisión de las reglas internas de las cámaras. La UTG hizo patente la necesidad de reglas internas que aseguren la igualdad de género. Aunque la recomendación no fue tenida en cuenta, la iniciativa cimentó las bases para reclamaciones similares en otros ámbitos estatales.

Por lo tanto, los esfuerzos de abogacía son especialmente importantes en momentos estratégicos como cuando se reparten los cargos en todos los ámbitos del Gobierno.

Creo que mujeres parlamentarias también deben asegurar el competir por puestos de liderazgo legislativo con el fin de estar entre los primeros 6 en el Congreso/Senado. La mujer que se postuló para ser la portavoz del Congreso (Hon, Mulikat Akande Adeola) se convirtió en la primera lideresa de la cámara.

P2: ¿Estás conforme con que se necesitan medidas de acción positiva para cambiar el actual rol en cuanto a participación y liderazgo que están ejerciendo las mujeres en parlamentos y ministerios?

Sí, se requieren medidas de acción afirmativa. Sin una política de este tipo de medidas, se ha vuelto difícil para las mujeres acceder a cualquier posición de liderazgo en Nigeria. Sin embargo, tampoco tenemos ninguna ley sobre medidas de acción afirmativa, por lo que el camino está siendo duro. Estas medidas son necesarias porque hay otras causas sistémicas de la infrarrepresentación de las mujeres en la vida pública y esto implica cambiar de mentalidad, una tarea de transformación y generacional. Antes de que esto se logre, medidas cautelares de acciones afirmativas serían muy útiles.

 P3: ¿Tiene su país alguna medida de este tipo en marcha? ¿En caso afirmativo, ha demostrado ser exitosa?

La política de género de Nigeria estipula que un debe haber un mínimo de 35% de acciones positivas para mujeres en todas las posiciones. Sin embargo, esto es solo un documento y ha sido muy difícil que el Gobierno se mantenga responsable en este punto. También, algunos partidos políticos tienen declaraciones políticas que estipulan dar posiciones específicas a mujeres dentro de sus estructuras, pero esto se ha observado como algo simbólico.

 Creo que para un país como Nigeria, donde los partidos políticos siguen siendo la única vía legítima para designar cargos, podría ser más estratégico conseguir que más se incorporen a los distintos partidos presentes en el país. A menudo, la decisión de quién se convierte en ministro está determinada por la dirigencia del partido. Dado que las mujeres están presentes en números muy pequeños, suelen perder fuerza muy a menudo por esta causa en los nombramientos. Curiosamente, incluso dentro de las estructuras parlamentarias, los partidos tienen una enorme influencia en la composición de liderazgo parlamentario/legislativo por lo que si las mujeres no están en posiciones de toma decisión dentro de los partidos, no pueden tener voz en lo que respecta las cámaras legislativas.

(comentario original en inglés)

Imagen de Indra Biseswar

Medidas de acción positiva vs. Sostenibilidad de mujeres en política

Hola a todos. Mi nombre es Indra Biseswar (doctorada) y he trabajado 10 años en Etiopía y 2 en Uganda, principalmente en asuntos de género.

P1: Afirmo el enfoque de tener equilibrio de género en los ministerios y comisiones parlamentarias por muchas razones. Primero, no es solamente una demanda de varios organismos regionales e internacionales, pero sobre todo una necesidad en este siglo XXI. Es vergonzoso seguir excluyendo a la mitad de la humanidad de los procesos democráticos y del desarrollo de un país en general. En los últimos 50 años las mujeres han hecho enormes progresos tras siglos de exclusión e ignorancia. Un país debe estar avergonzado de llamarse democrático cuando no incluye el potencial de la mitad de su población. El desarrollo económico competitivo de muchos países africanos a menudo se construye sobre las espaldas de las mujeres que trabajan más de 14 horas al día para mantener a la sociedad, especialmente en tiempos de crisis (guerras, catástrofes naturales, conflictos étnicos, etcétera). Las ideologías patriarcales, en ocasiones, impiden que las mujeres se den cuenta de su potencial y reclamen sus derechos. La dominación patriarcal está construida en forma de mantenerlas incapacitadas mediante sexismo, hostigamiento, discriminación, estereotipos y así sucesivamente.

Si el equilibrio de género en ministerios y comisiones del Parlamento significaría un aumento de animosidad de los hombres hacia las mujeres, yo diría que deberíamos desafiar esa situación desde todos los ángulos. Los países que han firmado el CEDAW, la Carta Africana sobre derechos Humanos y de las Personas y muchos más no pueden esconderse bajo los escudos de la ignorancia y la cultura. La propia cultura no es estática. Los hombres no pueden seguir utilizando antiguas prácticas y creencias (como cuando el analfabetismo era una barrera) contra la movilidad de las mujeres en tiempos modernos,  cuando ellas ya se han liberado.

P1 y 2: Siempre estoy de acuerdo con medidas de acción positiva en circunstancias donde es difícil tener a mujeres en puestos de decisión política. Este tipo de medidas pueden ser de distintos tipos y en general dependen de la buena voluntad del régimen partido gobernante.

El caso de Etiopía: cuando los líderes del partido (en su mayoría hombres) o del gobierno (también hombres), imponen políticas de acción positiva para aumentar la matriculación de las mujeres, notamos lealtad y adherencia a las reglas del partido. Mujeres sin dificultad para expresar lo que piensan son a menudo cooptadas y silenciadas. Medidas de acción positiva van contra las mujeres y favorecen su mutismo. La mayoría de las mujeres que entraron en política fue debido a las acciones afirmativas emprendidas por el del gobierno. Muchas son leales y pertenecientes al partido gobernante. No entraron en política para cambiar las cosas, sino pensando en sus propias carreras. También se espera de estas mujeres que representen a todas las mujeres del país. Sin embargo, la mayoría no tiene idea de las cuestiones de género (por falta de formación y educación en este asunto). Ser mujer es a menudo tomado como suficiente para representar los intereses del conjunto de mujeres del país, con resultados desastrosos. La situación actual es la monopolización de la agenda de género y los derechos de las mujeres por el Ministerio de la Mujer del partido gobernante (después de silenciar y reprimir todo activismo de la sociedad civil sobre este tema).

El partido gobernante (EPRDF-TPLF) trató de aplicar las recomendaciones del CEDAW y otros tratados internacionales y regionales en cuanto a medidas de acción afirmativa. En realidad, esto se ha convertido en un instrumento al servicio del interés propio, mostrando buenas intenciones a la comunidad internacional manteniendo oprimidas a las mujeres. Estas medidas de acción afirmativa se utilizan sólo como un escaparate y carecen de sostenibilidad. Cuando el partido gobernante salga, también lo harán las mujeres pertenecientes al mismo y que actualmente ocupan determinadas posiciones. Los partidos de oposición, lamentablemente, no se embarcaron en medidas positivas para que a las mujeres ni presentaron una política de género en sus programas electorales. ¡Quizás también lo hagan sólo cuando lleguen al poder!

Con el fin de mantener una actitud vigilante en la incorporación y el aumento de las mujeres en política, el papel y el activismo de las organizaciones de mujeres de la sociedad civil son cruciales, son los únicos que pueden revertir la situación. Pueden ayudar a mujeres líderes a entrar en política y que se mantengan a través de la realización continua de consultas, orientación, apoyo y formación. Esto no sólo las hará más asertivas y abiertas, sino también aumentará su capacidad de conocimiento político y su contribución a la sostenibilidad de las mujeres en la política. Con las organizaciones de la sociedad civil impedidas de participar en temas de derechos (también de mujeres), esto también podría ser sólo una ilusión. 

(comentario original en inglés)

Imagen de Red de mujeres por la Democracia

Soy de Bolivia, me llamo Sandra y considero que en mi país las Leyes son totalmente claras. La paridad y la alternancia están reguladas al 50% entre hombre y mujeres a todos los niveles: municipal, regional o nacional.

El próximo año tenemos elecciones en Bolivia, esperemos que los partidos políticos cumplan. Sin embargo, el problema no radica en medidas de acción positivas ya que en ya Bolivia tenemos todas las leyes necesarias. Hace falta el empoderamiento económico de las mujeres para que realmente puedan llegar a las posiciones de toma de decisiones. Considero que se debe trabajar en una mayor capacitación y en conseguir recursos económicos. Superados estos dos escollos, tendríamos la posibilidad real de llegar a las posiciones de toma de decisiones y de poder.

Imagen de susanacampari

En Argentina la representación en los poderes legislativos es la más alta de Latinoamérica, se cumple la norma que así lo determina.

Sin embargo, no creo que sea suficiente, la suma de mujeres no implica necesariamente que luchen y/o logren incorporar una agenda de género con políticas de largo plazo. Sigue pendiente la democratización de los propios partidos políticos, en especial en las provincias del interior del país donde es evidente que las políticas de igualdad de oportunidades se debilitan.

Imagen de africanwoman

Como ex senadora en Nigeria, puedo decir que las pocas mujeres parlamentarias conseguían las cosas por las que abogaban en términos de comités parlamentarios. El factor importante era la afiliación política y el grado de interés de los otros miembros del comité y el nivel de apoyo de los líderes del senado cuando se postulaban para sus cargos…

El mayor grado de discriminación se daba en las discusiones. Habían asuntos que eran considerados “asuntos de mujeres” y que prácticamente todas las mujeres debían comentar aunque no quisieran. Si el asunto era considerado serio y de “hombres”, si una mujer levantaba la mano era ignorada. Con tan pocas mujeres en tantos parlamentos no estoy segura de que se pueda equilibrar la representación de cada género.

(comentario original en inglés)

Imagen de Jerusaambira

Las mujeres están trabajando duro para asentarse en la arena política. Sin embargo, las creencias culturales han dado lugar a los estereotipos de género. Esto ha dejado a la mujer emergente como la víctima de este fenómeno, mientras que el hombre ocupa un lugar privilegiado independientemente de su titulación académica y profesional.

En Kenia, la constitución establece a todos los niveles no más de dos tercios de los designados deben ser del mismo sexo. Sin embargo, un nuevo techo de cristal emerge para las mujeres. En el gabinete de dieciocho secretarios sólo seis son mujeres. Nuestra Corte Suprema tiene a dos mujeres y cinco hombres y el mismo escenario se repite en todos los niveles políticos y de gobierno. Vemos un esfuerzo enérgico para mantener a las mujeres en un sólo tercio, desde el plano nacional hasta el local. Un gobernador de condado hizo lo contrario mediante el nombramiento de un gabinete que tenía mayoría de mujeres y fue amenazado con la destitución por los miembros de la asamblea del condado.

Los hombres y las mujeres van a las mismas instituciones de aprendizaje y adquieren los mismos títulos académicos y profesionales compitiendo por igual. No hay ninguna razón para que las mujeres no deban ocupar las mismas posiciones que los hombres. Las posiciones de liderazgo en todos los ámbitos, incluyendo comisiones parlamentarias y ministerios deben tener un equilibrio en cuanto al género. Las presidencias de las comisiones parlamentarias en Kenia no están equilibradas en este sentido. Debo señalar que la mayoría de nuestras comisiones constitucionales están presididas por hombres. Lo mismo sucede con las comisiones parlamentarias, algunas de las cuales tienen a un hombre como presidente y vicepresidente. Aquí vemos un límite para las mujeres; se da por hecho que ciertas posiciones las ocuparán hombres. Este tipo de estereotipo dificulta la lucha de las mujeres por la igualdad de género.

Equilibrio de género no crearía ningún tipo de animosidad hacia las mujeres si se aplicara de manera unilateral en todos los departamentos. Daría a las mujeres fuerza y poder para luchar por sus derechos y, finalmente, los hombres aprenderían a vivir con la realidad del equilibrio de género. El tipo de animosidad que vemos ahora es porque ningún país tiene la voluntad política de practicar el equilibrio de género en la asignación de carteras.

Si bien las medidas de acción afirmativa cambiarían la participación de las mujeres y el papel de liderazgo en el parlamento y los ministerios, las creencias culturales siguen siendo un gran obstáculo. En Kenia hay 42 comunidades diferentes. Algunas de estas comunidades todavía creen que el lugar de la mujer está en la cocina. Las mujeres también tienen estas creencias muy arraigadas hasta el punto de que salen a competir por las diversas oportunidades políticas. En algunos casos se oye a líderes masculinos haciendo un llamamiento a las mujeres para que se incorporen a la vida política. En Kenia, apreciamos el esfuerzo que el gobierno está haciendo para empoderar a las mujeres. Pero vale la pena señalar que la mayoría de las mujeres siguen esperando que el gobierno haga "esto y aquello". Mi opinión es que las mujeres tienen que levantarse e ir a por las posiciones de liderazgo, aun cuando no se han implementado medidas de acción positiva.

 

(comentario original en inglés)

Imagen de franciscojaviersalinas

"El principio de la igualdad de género puede promoverse si las mujeres ocupan puestos directivos como parlamentarias y como miembros del personal parlamentario, puesto que estarán en condiciones de influir en las orientaciones políticas, cambiar los procedimientos y las prácticas, servir como ejemplo a otras mujeres y ofrecer una perspectiva diferente en los debates" – Plan de Acción para Parlamentos Sensibles al Género, UIP, 2013.

Esto es lo que dice en el primer párrafo. ¿Yo pregunto, cuando una mujer llega a ser alcaldesa de la ciudad, llámese como se llame, y esa misma mujer es la primera que no sabe o no quiere hacer valer la equidad de género, que podemos hacer? Ya que cuando tomó el mando de la ciudad de su misma voz salió cuando se le preguntó que si existía la equidad de género en su gabinete de colaboradores, muy segura de ella misma respondió  "estoy yo", cuando en su gabinete de colaboradores solo ella es mujer.

En cuestionamientos que se le hicieron en relación a cuantas mujeres había trabajando en el municipio, ella contestó: "Tenemos casi el 40% de mujeres", y es verdad, pero nunca dijo que estaban en niveles bajísimos, nunca en mandos ya cuando menos medios.

El avance de las mujeres en la cuestión política es muy lento aquí en México y más lento es cuando la misma mujer es la que pone los más grandes obstáculos para que más mujeres accedan al poder.

En nuestro parlamento del Estado de Guanajuato, México, en total son 36 parlamentarios de los cuales solamente hay 8 mujeres, a pesar de que la ley dice que debe haber un 40% de mujeres. Un servidor ha dicho en varios foros que porque no el 50%, así sí se vería la equidad; espero que nuestras legisladoras no salgan como la alcaldesa a la que hice referencia en párrafos anteriores.

Sí existe una parcial equidad, y se ha logrado en base a varias mujeres que sí quieren un verdadero cambio de cultura. Vaya una felicitación a aquellas grandes mujeres que luchan y han dado la vida por defender los derechos tanto políticos como humanos.