Español
Día de la entrevista: 
06/10/2009
Región: 
Título: 
miembro del Parlamento de Zimbabue

"Si estás en política activa u ocupas un cargo electo, realmente tienes que aprender a trabajar con la gente a fin de lograr tus objetivos e influir en la forma en que se hacen las cosas". - Jesse Majome

iKNOW Politics: Como mujer miembro del Parlamento en la Casa de la Asamblea de Zimbabue, ¿qué desafíos ha enfrentado?

En este momento [diciembre del 2008], los desafíos de ser miembro del Parlamento en Zimbabue son enormes, dada la controversia y el hecho de que no se haya llegado a ninguna conclusión en la disputa que rodea a las elecciones presidenciales… A la fecha, más de medio año después de realizadas las elecciones, no hay ninguna resolución a la vista. De modo que ser miembro del Parlamento en una situación así tiene sus propios desafíos, muy singulares y muy infortunados. Uno de ellos es que aunque fui elegida con todos los demás el 29 de marzo, fuimos juramentados recién cuatro meses después, así que es como si gran parte del período de mandato se hubiese perdido ya. Y tal como lo establece la Constitución de Zimbabue, uno no puede comenzar sus funciones como miembro del Parlamento mientras no sea juramentado; y en este momento, debido a la ausencia de un gobierno claro, el Parlamento, en verdad, no puede funcionar debidamente.

iKNOW Politics: ¿Cómo la ayudaron su trayectoria —como concejera municipal y alcaldesa— y su formación como abogada a afrontar estos desafíos?

Pienso que mi trayectoria —haber sido elegida concejal y haber entrado al gobierno local y encabezado una autoridad local— y mi práctica legal ciertamente han influido y han tenido un impacto positivo sobre mi elección al Parlamento, porque estos roles se entremezclan. Inicialmente, decidí postular como concejal por mi partido político porque me di cuenta de que estaba haciendo bastante trabajo para este en términos de representación legal de los militantes. Mi partido ha estado en la oposición, recibiendo el lado injusto de la ley en términos de lo que yo llamo abiertamente persecución; es una postura que usa la ley para tratar de desalentar y mantener controlado al partido. Así que encontré que estaba haciendo mucho trabajo defendiendo a los militantes de mi partido que eran arrestados por su participación política. Entonces, cuando hubo una vacante en el concejo, me pidieron que postulara. Yo siempre había querido estar en la política activa, pero tenía pensado hacerlo en alguna etapa posterior de mi carrera.

Pero cuando esa oportunidad se presentó, encontré que no tenía excusas para negarme porque pensé: «Bueno, podría igualmente hacerlo ahora porque ya estoy metida en la política de la oposición como abogada. De hecho, estoy incluso en primera línea». En Zimbabue, es problemático estar activo en la oposición. En verdad, es peligroso; ha costado la vida de algunas personas, ha costado muchísimo, y no es la actividad más segura a la que uno se puede dedicar. Muchos de nosotros estábamos esperando superar esa fase, pero me di cuenta de que estaba expuesta de todos modos, así que bien podía postular. Porque, de hecho, es una responsabilidad. Creo que es importante que la gente postule a cargos públicos, porque si todos nos echamos atrás y nos mantenemos seguros, y seguimos adelante con nuestras profesiones y nos dedicamos a hacer mucho dinero, estaremos decepcionándonos a nosotros mismos. Hay mucho trabajo que hacer en cuanto a corregir la forma en que se maneja el gobierno y en que se formulan las políticas, y por ello esto es una responsabilidad de las personas en general.

Y las mujeres, especialmente las profesionales, no deben rehuir este compromiso. No estoy diciendo que como persona individual yo sola vaya a cambiar el escenario de la política y la toma de decisiones en Zimbabue, pero sí quiero creer que puedo contribuir positivamente a influir en la forma en que se toman las decisiones que afectan a la sociedad y la forma en que se elaboran las leyes. Creo que hace falta la participación de muchísimas de nosotras, mujeres con toda clase de creencias, pero se necesita urgentemente la participación de las mujeres profesionales en especial.

iKNOW Politics: Acaba de señalar algunos de los desafíos extremos de entrar en la arena política en Zimbabue. ¿Encuentra que por ser mujer ha tenido que enfrentar desafíos adicionales?

Yo diría que sí, porque si eres mujer, hay ciertos daños que pueden recaer sobre ti que los hombres no pueden experimentar. Por ejemplo, la mujer puede ser violada. Se podría discutir si los hombres pueden ser violados o no, pero creo que las mujeres son las más frecuentemente violadas, y siempre hay ese peligro. La violencia política puede ser muy, pero muy fea, y una sabe que siempre existe esa posibilidad. Pero si nosotras, como mujeres, decidiéramos enfocar toda nuestra atención en esa posibilidad, entonces nunca podríamos hacer nada en absoluto, porque las mujeres pueden ser violadas incluso si no están en política, dondequiera que estén. Así que la idea no es enfocarse en eso, sino aprovechar las oportunidades.

iKNOW Politics: ¿Encontró útil el apoyo de otras mujeres?

Recibí, he recibido y sigo recibiendo mucho apoyo de mujeres y de hombres. Mi punto de entrada en la política ha sido también el movimiento de mujeres, porque durante mucho tiempo me he dedicado a tratar de usar la ley a fin de cambiar la situación de las mujeres. Yo observo que en la política zimbabuense los abogados varones parecen tener tremenda influencia en las leyes que se promulgan, y también incluso en términos de opinión política. Observé y, durante mucho tiempo, no vi a mujeres, particularmente a mujeres elegidas. En el Parlamento de Zimbabue hubo una mujer antes de la 18.ª enmienda constitucional, aprobada en diciembre del 2007. Había espacio para que el presidente designara a 30 miembros del Parlamento, del total de 120. Se designó a una mujer, que es abogada, pero después ya no fue designada. Y había también espacio para designaciones en el Senado.

Hubo una mujer designada como senadora para parte del período, pero en las últimas elecciones ella decidió postular a la Casa de la Asamblea y no tuvo éxito. Aunque no hay distinciones en términos de poder de voto para los parlamentarios designados, creo que mucha gente estará de acuerdo en que entrar al Parlamento a través de elecciones implica evitar controversias en lo que toca a cuestiones de la representación de las mujeres. Hay una cuestión de estatus en eso. Si eres designado, sí eres miembro del Parlamento, te tomarán como a un político serio; pero en el caso de las mujeres que son miembros del Parlamento, es especialmente importante que sean efectivamente elegidas por el pueblo. Así una tiene mayor poder de negociación, es más influyente; por lo tanto, es importante ser elegida. En la historia del Parlamento de Zimbabue, no había ni una mujer abogada que hubiera sido elegida, así que consideré que era hora de que las abogadas estén presentes y decidí ser la primera. Tuve la suerte de ser elegida, y estoy contenta de ser la primera abogada en el Parlamento de Zimbabue. Pero lamentablemente, estoy sola; ojalá fuésemos más.

De hecho, yo misma he asumido la tarea de cabildear para que más mujeres abogadas accedan a cargos públicos electos, sobre todo porque soy miembro de la Asociación de Mujeres Abogadas de Zimbabue. Revisando la historia del Parlamento zimbabuense, encontré que los abogados siempre han tenido mucha influencia. Muchas áreas de la ley han discriminado a las mujeres en Zimbabue, y desde hace años venimos cabildeando ante los abogados varones para impulsar una legislación positiva de género; pero creo que es importante que nosotras lleguemos allí y lo hagamos nosotras mismas, así que espero contribuir con mi granito de arena a ese propósito.

iKNOW Politics: ¿Encuentra que su estilo de liderazgo ha cambiado con el tiempo?

Yo diría que he aprendido muchas lecciones, y creo que he crecido bastante políticamente hablando. Estoy llegando a comprender más la compleja dinámica que se establece al trabajar con la gente. Si estás en política activa u ocupas un cargo electo, realmente tienes que aprender a trabajar con la gente a fin de lograr tus objetivos e influir en la forma en que se hacen las cosas. Así, se establece un equilibrio muy delicado entre la visión que buscas lograr y los intereses y puntos de vista de las personas a las que estás representando. Creo que ser abogada ayuda también, porque incluso en la estrategia de mi campaña electoral estoy acostumbrada a representar las posiciones y puntos de vista de la gente, a fin de poder representarla en el Parlamento y también argumentar y debatir. Es claro que no solo los abogados podemos representar a la gente y expresar sus puntos de vista, pero creo que ser abogada es útil para mí.

iKNOW Politics: ¿Podría señalar un ejemplo de algo que haya hecho o piense hacer que, en su opinión, beneficia a las mujeres zimbabuenses?

En este momento es un poco difícil porque el Parlamento zimbabuense todavía no ha empezado a funcionar como tal. Por ejemplo, los comités del Parlamento están esperando que un gobierno entre en funciones. Así que, por ahora, estamos en la pista de despegue o en el tablero de los proyectos, tratando de poner en acción las estrategias. He encontrado un hogar en la bancada de mujeres del Parlamento, porque hay muchas estrategias que queremos adoptar en relación con la problemática de las mujeres. Como miembro de la bancada de mujeres, he encontrado que mis conocimientos legales son útiles para mis colegas. Puedo compartirlos concretamente. De hecho, estar en el Parlamento tiene relación con la ley, es hacer la ley, así que es útil saber lo que dice la ley y lo que puede decir. Espero convertirme en un activo provechoso para mis colegas, porque para aclarar sus dudas, ellas dependían de gente de afuera o tenían que conseguir información de las ONG; cosa que seguiremos haciendo, desde luego, pero creo que tener una abogada in situ es conveniente.

También espero que podamos promover mociones para lograr diversas medidas, incluso fuera del marco de la elaboración de leyes, en el rol parlamentario de monitoreo de las políticas y acciones del gobierno. Por ejemplo, en Zimbabue muchísimas mujeres tienen problemas para registrar a los niños nacidos fuera del matrimonio. Obtener un pasaporte es una pesadilla para muchas mujeres debido al sistema familiar dominado por los hombres; a veces, las mujeres se ven obligadas a cambiar de nombre cuando quieren obtener un pasaporte, porque están casadas con alguien. Pero la ley misma no obliga a las mujeres a cambiar de nombre. Se puede exigir que el registrador general explique por qué exactamente las mujeres están llevando una vida tan miserable, en la que se les impide disfrutar de sus derechos e incluso se las obliga de hecho a cambiar de nombre. Creo que hay muchas posibilidades.

iKNOW Politics: Según su manera de ver, ¿qué clase de apoyo podría prestarle una red como la Red Internacional de Información sobre Mujeres y Política?

Creo que sería muy estimulante para mí interactuar con miembros de otros parlamentos y entidades similares. Hace poco, estaba conversando con una amiga keniata que es abogada, y ella estaba muy entusiasmada por mi elección como miembro del Parlamento. Dijo que trataría de ponerme en contacto con mujeres keniatas parlamentarias y pensé: «Esto es realmente perfecto». Compartir experiencias es muy inspirador; mejoraría la calidad de nuestro trabajo y nos levantaría la moral. Y también nos ayudaría a conocer qué temas se han planteado, porque a veces se encuentran estrategias muy innovadoras que han sido usadas por mujeres para inspirar a otras mujeres. Creo que sería extremadamente gratificante intercambiar experiencias y beneficiarse de las experiencias de otras mujeres parlamentarias. Y, posiblemente, ellas también encontrarían interesantes las experiencias zimbabuenses.

iKNOW Politics: Si conversara con una joven que está pensando empezar a participar en política pero no se siente segura, ¿qué tipo de experiencia querría compartir con ella? ¿Qué consejo le daría?

Yo le aconsejaría que siga adelante, porque lo maravilloso de la escena política es que está abierta de par en par. Da mucha libertad; eres tú quien decide lo que quieres ser, porque, virtualmente, no hay límites. Solo tienes que avanzar. Si das un paso adelante, entonces infórmate sobre las posibilidades, porque hay muchas oportunidades. Supongo que al decir esto molestaré a muchas mujeres, pero creo que parte de la razón por la que hay tan pocas mujeres en puestos de decisión es porque no damos un paso adelante. A veces, en realidad no hay nada que nos detenga, sino que solo nos falta tomar la decisión, decirnos a nosotras mismas: «Esto es lo que quiero hacer: quiero estar en un cargo electo». Tú decides a cuál quieres acceder y tú encuentras cómo llegar allí. Si observas el panorama, tal vez te des cuenta de que no hay muchas posibilidades de entrar ahora; quizá tampoco puedas entrar el próximo año, pero finalmente entrarás. Porque, como dije, es un espacio abierto de par en par que está esperando que las mujeres ingresen en él.

 

 

 

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