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Entrevista
Entrevista a Danielle Perrier, presidenta de un concejo distrital en Mauricio
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2010-02-15 14:06
Resumen:
"Soy una firme creyente de la paridad. También creo que las responsabilidades deben compartirse. Cuando haya una masa crítica de mujeres, estaremos listas para cambiar las cosas".
Cuerpo:
iKNOW Politics: Usted fue la primera mujer de Mauricio elegida presidenta de un concejo distrital y ha sido miembro del Parlamento por tercera vez. ¿Nos puede decir qué desafíos ha enfrentado como mujer en estas posiciones de liderazgo y cómo su trayectoria la ha preparado para enfrentarlos?
Danielle Perrier: Yo crecí con mi madre, no con mi padre. Mi madre estaba sola, y el hecho de no tener una figura masculina de autoridad en casa tal vez me ayudó a tener cierta libertad de pensamiento, a sentirme segura de mí misma. Yo creo que, debido a mi pasado y a mi trayectoria, soy una «líder» natural en muchos sentidos; pero digo esto con total modestia, sin ponerme nunca por encima de los demás. Entonces, fue muy fácil para mí llegar a esa posición. Envíe mi postulación y fui elegida en el pueblo. Fui elegida por el pueblo para ser concejal distrital, y luego fui elegida presidenta.
Enfrenté mucha oposición, pero debo decir que tengo el apoyo del líder de mi partido político, quien vio en mí la oportunidad de candidatear a una mujer por primera vez. Yo asumí el reto y eso fue maravilloso porque traje algo nuevo a la política: estar más cerca de la gente; estar afuera, realizando el trabajo de campo todos los días. Gané mucha publicidad, los periódicos comenzaron a publicar artículos sobre mí, y dos años mas tarde me dijeron: «Debes candidatear por un cupo en la Asamblea Nacional». Primero, en mi partido, me eligieron presidenta del Comité de Damas y he mantenido el cargo a lo largo de 15 años. ¡No lo puedo dejar ahora!
iKNOW Politics: ¿Cuál fue su motivación en un principio para convertirse en una persona políticamente activa?
Perrier: No hubo una motivación consciente de por sí. Me encontré enfrentando la realidad del país cuando la democracia estaba completamente en ruinas, pisoteada, y los trabajadores no gozaban de derechos. La mayoría de los mauricianos vivían en la pobreza cotidiana, y yo, siendo consciente de ello, no me pude quedar en mi pequeño capullo sin hacer nada. Entonces, sin pensarlo dos veces, me involucré. Era como si una fuerza me llamara a comprometerme con la causa, porque muy dentro de mí sabía que tenía que luchar contra las injusticias. Eso fue lo que me motivó.
iKNOW Politics: ¿Cuál es la situación de las mujeres que participan en política en Mauricio? ¿Hubo retos adicionales a los que se tuvo que enfrentar por ser mujer?
Perrier: Sí y no. No porque en la superficie las mujeres son respetadas. Pienso que soy el tipo de persona que respeta a los otros y ese es el motivo por el cual me gané el respeto. Pero habiendo dicho eso, también pasé por tiempos difíciles, en los que fui insultada; pero ante eso, siempre miré hacia arriba y nunca me desvié. Nunca me permití a mí misma sentirme intimidada por nadie, porque creo en lo que hago. Los hombres han intentado intimidarme, pero como no los temo, me respetan… De hecho, cuando una muestra su punto débil, la gente —no me refiero solo a los hombres sino a la gente en general— te trae abajo; pero si sostienes tu cabeza bien arriba y no tienes miedo… ¿Por qué debería sentir miedo? ¿Porque soy una mujer? No, yo soy fuerte, soy muy fuerte espiritualmente. Tengo fe, tengo una fuerza interna que ni siquiera es mía, pero que me guía, me empuja hacia delante. Entonces, ¿por qué debería sentir miedo?
iKNOW Politics: ¿Nos puede decir de algún cambio que usted ha sido capaz de hacer que haya beneficiado a las mujeres?
Perrier: Sí, yo ya he triunfado en el partido desde que me convertí en presidenta del Comité de Damas. He triunfado en cambiar las regulaciones del partido haciendo que se incluya una cuota para las mujeres. Entonces, frecuentemente —por ejemplo en el 2000—, le presentamos a nuestro líder una relación de 25% de mujeres para que la incluya en la lista del partido. He trabajado muy duro para corregir nuestras reglas, para incluir a ese 25% de mujeres. Cuando lo hice, nuestro líder me dijo: «Todo está muy bien, pero tienes que encontrarme a las mujeres». Entonces, yo realmente salí a buscar mujeres, pero no es fácil convencerlas porque la política es un terreno muy incierto: un día eres elegida, al día siguiente te sacan. Generalmente, las mujeres profesionales —sobre todo las que desean una carrera, ya sea al servicio público o de carácter liberal— encuentran muy difícil dejar sus carreras para entrar a un mundo que es tan económicamente incierto. He trabajado duro para involucrar a las mujeres en política, tratando de convencerlas de que, para poder cambiar las cosas, es necesario su involucramiento.
Creo mucho en la igualdad. También creo en que hay que compartir las responsabilidades. Cuando haya una masa crítica de mujeres, podremos finalmente cambiar las cosas. Yo les digo a las mujeres que entran a participar en política: «Si estás viniendo a imitar a un hombre, mejor te quedas en casa». Lo que nosotras queremos es demostrar nuestras especificidades, no temer enseñar lo que se llaman «debilidades»: nuestras sensibilidades, nuestro instinto maternal; estas, más bien, nos hacen mucho más propensas a proveer educación, salud y vivienda, en vez de pensar en ganancias a cualquier costo.
Volviendo a la pregunta, yo creo que sí, que con toda modestia, paso a paso, he hecho que las mujeres se den cuenta de cuán importante para ellas mismas es que se involucren en política. Yo cambié la mentalidad en el partido, donde las mujeres son más respetadas.
iKNOW Politics: Si usted pudiera dar un consejo a una mujer joven que recién está ingresando a la política, ¿cuál sería?
Perrier: Que se mantenga siendo ella misma, que no deje que se le hinche la cabeza; que se mantenga con los pies en la Tierra y que busque un acercamiento proactivo. Yo creo que si las mujeres quieren involucrarse en política, lo tienen que hacer de la manera correcta. Los políticos, al menos en Mauricio, siempre han molestado a la gente para que voten por ellos. Di la verdad y mantente siendo tú misma, con los pies en la Tierra. Nada es permanente en la vida, menos en política.
Quiero que alcancemos la igualdad. Las cosas están sucediendo rápidamente, y creo que ahora hay un clima que nos podría conducir a una transformación positiva. Creo que podríamos alcanzar eso y quisiera que las mujeres que empiezan a participar en política entren con su carácter de mujeres, que traigan consigo su manera específica de tomar decisiones. De este modo se podrán cambiar las tendencias en la forma de tomar decisiones y en la política.
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Entrevista a la honorable Anne McLellan, ex viceprimera ministra de Canadá
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2010-02-15 13:55
Resumen:
"Ciertamente, el trabajo en red con mujeres es importante, y ese es uno de los temas que menciono cuando salgo a conversar sobre por qué no tenemos más mujeres en política".
Cuerpo:
iKNOW Politics: Usted fue miembro de la Cámara de los Comunes de Canadá durante 13 años, y ha sido ministra del Gabinete y viceprimera ministra de Canadá. ¿Qué desafíos ha enfrentado como mujer en estos puestos de liderazgo y cómo la preparó su experiencia como profesora de Derecho y decana de la Facultad de Derecho para afrontar estos desafíos?

Hon. Anne McLellan: Antes que nada, permítame responder a la última pregunta. Aunque obviamente se puede postular a un cargo político desde cualquier formación, sí creo que ayuda tener una comprensión básica de nuestra Constitución, nuestro sistema de gobierno, la diferencia entre una democracia parlamentaria y un sistema republicano de gobierno. Creo que es una cuestión de cívica básica, y lamentablemente ya no enseñamos cívica en nuestras escuelas. Si tienes esa formación legal, entonces te sientes cómoda, comprendes mucho más sobre cómo se elaboran las leyes, el proceso, la importancia del lenguaje al elaborar leyes. En el comité, donde tienes al secretario del comité y a los testigos periciales, a menudo el lenguaje usado no es familiar para las personas de otras formaciones, mientras que si tienes una formación legal, no todo, pero gran parte, viene de manera mucho más natural. Así que yo diría que uno puede ser un miembro destacado del Parlamento sea cual sea su formación, pero que ayuda tener una formación legal.
En cuanto a la primera pregunta, referida a los desafíos, creo que el gran desafío para las mujeres —y trato mucho este tema cuando converso con mujeres de todo el país sobre por qué no hay más de ellas postulando a cargos electos— es tratar de mantener una especie de equilibro en tu vida en torno al trabajo; y si participas en política federal en un país grande como Canadá, donde la distancia geográfica es tan significativa, estás lejos de casa, y las sesiones del Parlamento se celebran cuatro días a la semana. Entonces, ¿cómo equilibras eso con alguna clase de vida familiar normal? En especial si tienes hijos pequeños, pues sabemos que las estadísticas en Canadá nos dicen que las mujeres seguimos siendo las principales cuidadoras de los niños. Eso está cambiando un poco, los hombres están asumiendo estos roles cada vez más en las familias, pero las mujeres siguen siendo las principales cuidadoras. ¿Es posible hacer que ese equilibrio funcione? Creo que esa es la pregunta que muchas mujeres se hacen a la hora de postular a un cargo federal en un país tan grande y complejo como Canadá.
Así, pues, creo que es algo de lo que tenemos que conversar honestamente con otras mujeres, aprender de sus experiencias, pero también tenemos que conversar sobre estas cuestiones con nuestras familias. Con mucha frecuencia, creo que puede tomarse una decisión sin comprender plenamente las presiones y los desafíos, y de súbito tienes a un miembro de la familia diciendo: «Hey, yo no firmé para hacer esto», y he visto que eso sucede con varias de mis colegas mujeres, y es difícil. Es difícil, y pienso que tenemos que ser honestos en reconocer eso y ver cómo podemos hacer que funcione en un momento dado de nuestras vidas.
iKNOW Politics: ¿Qué la inspiró o motivó a entrar en política?
Hon. McLellan: Probablemente fue mi madre. Mi madre fue funcionaria municipal electa y terminó su carrera política como teniente alcaldesa de nuestro condado en Nueva Escocia, donde crecí. Mi madre era inglesa; llegó a Canadá después de la guerra y conoció a mi padre. Ella era hija única; creo que los hijos únicos tienden a ser bastante asertivos, y tienen gran facilidad de palabra y están acostumbrados a ser tratados como adultos desde que nacen. Mi madre estaba siempre presente y me acostumbré a estar cerca de una mujer poderosa y asertiva; me acostumbré a que la gente siempre llegara a la casa a solicitarle su opinión sobre diversos asuntos y la buscara para que la ayudara a resolver sus problemas. Tuvimos nuestro primer televisor en 1955 —estoy revelando mi edad— y fue el primer televisor en nuestra aldea rural de 450 personas, en Nueva Escocia. Y mamá y papá se sentaban con nosotros todas las noches, y mirábamos las noticias y conversábamos sobre estos asuntos. Fue un entorno político en el que yo crecí, pero cuando pienso en el modelo más influyente, en el que me llevó a creer que las mujeres pueden hacer cualquier cosa pese a los desafíos, es mi madre.
iKNOW Politics: En su primera campaña electoral, usted ganó por solo 11 votos. ¿Qué consejo les daría a otras mujeres que están enfrentando elecciones muy disputadas?
Hon. McLellan: Les diría: «Todo es posible, no renuncies». Tienes que trabajar hasta el último momento tocando puertas, llamando a la gente, tratando de hacer que la gente salga a votar por ti, convenciéndola de que eres la candidata correcta. Yo postulé por el Partido Liberal en Alberta; no habíamos elegido a liberales en Alberta en los últimos 25 años, desde 1968. Fui a las elecciones sin pensar que ganaría. Mi equipo de campaña estaba constituido en gran parte —pero no exclusivamente— por mujeres. Mi gerenta de campaña era mujer. La razón por la que postulé en 1993, y por la que trabajé para la nominación que conseguimos en diciembre de 1992, fue que un grupo formado en gran parte por mujeres —con un par de hombres maravillosos— se acercó a mí en el verano de 1992 y me dijo: «Te hemos escuchado hablar sobre la Carta de Derechos y Libertades, y realmente pensamos que tú debes hacer esto». Yo había estado involucrada en el partido toda mi vida, crecí en una familia liberal en Nueva Escocia. Así que me mudé de Nueva Escocia a Nueva Brunswick, a Alberta, y estaba involucrada con el partido, pero más en términos de políticas u organización, apoyando a otros candidatos. Pero este grupo de personas me sugirió que esto era algo que yo podía hacer; es más, que debía hacer. Todo es posible, y si trabajas duro, nunca sabes cuál será el resultado.
iKNOW Politics: Como ministra de Justicia, usted introdujo la primera legislación antiterrorista integral de Canadá después de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos. Fue la primera persona en dirigir el Ministerio de Seguridad Pública y Preparación para Emergencias. ¿Qué estereotipos tuvo que superar en este rol no tradicional para las mujeres? ¿Y qué mensaje reciben otras mujeres respecto al éxito que usted ha logrado?
Hon. McLellan: No creo que haya tenido que superar estereotipos. En la época en que fui ministra de Seguridad Pública, la gente no dudaba de que yo fuera lo bastante fuerte o recia para hacer el trabajo; yo tenía una buena imagen en todo el gobierno. Presidí varios comités permanentes del Gabinete. Era mi cuarta cartera ministerial y también era viceprimera ministra. Tenía un buen sentido de lo que se requería para conseguir que la gente trabajase junta, que es lo que se tiene que hacer cuando se aborda la seguridad pública. Tienes que conseguir que la gente deje de lado intereses particulares y piense en cómo compartir información, en cómo integrar esa información y analizarla. Tienes que conseguir que la gente que se dedica a la seguridad y la aplicación de la ley trabaje de modo que eso marque una diferencia.
No estoy convencida de que hubiese estereotipos sobre mí como mujer que obstaculizaran mi actuación. Entre los ministros de Justicia de Canadá, yo había sido una de las que había permanecido más tiempo en ese cargo, y para ese entonces la gente tenía un punto de vista bastante firme acerca de mi enfoque filosófico de la problemática de la justicia. Ya había reformado la legislación de la justicia juvenil —lo que representó una enorme lucha—; cambiamos nuestro código penal con respecto al crimen organizado, tratando de afrontar algunas de las cuestiones realmente difíciles en términos de la globalización de este fenómeno. Creo que la gente sabía que yo era lo bastante fuerte o lo bastante recia para hacer esto. En todo caso, probablemente había personas de algunas comunidades que pensaban que yo era demasiado recia, que estaba yendo demasiado lejos después del 11-9 con esa legislación antiterrorista, que fue muy controvertida.
Yo pasé gran parte de mi experiencia en la política haciendo muchas cosas controvertidas; no sé por qué, era algo que me seguía por todos lados. Cuando fui ministra de Salud, tuve que tratar con el SARS [siglas en inglés del síndrome respiratorio agudo severo]; mi período como ministra de Salud se define, en cierta forma, por el SARS. Como ministra de Justicia, por la reforma de la justicia juvenil, la legislación antiterrorista. Como ministra de Recursos Naturales, por las arenas de alquitrán, el inicio del debate entre el desarrollo energético y el calentamiento global.
iKNOW Politics: ¿Qué percibiría como su más grande logro durante su época en el gobierno, sobre todo en lo referente a la situación de las mujeres en general y particularmente de las mujeres jóvenes?
Hon. McLellan: Es probable que mi más grande logro haya sido, justamente, estar allí, haber ganado —contra todo pronóstico— cuatro elecciones de cinco. Asimismo, estuvo la cuestión del control de armas, que era algo difícil para una persona electa como liberal de Alberta, pero yo estaba convencida de que el control de armas era lo correcto. Eso no significa que acertáramos en todos los detalles, no significa que desarrolláramos el programa tan eficientemente como debimos haberlo hecho, pero tener el convencimiento de que el control de armas es lo correcto hace más segura a una sociedad; y cuando estás hablando de seguridad, a menudo te estás refiriendo a la seguridad de las mujeres y sus hijos.
La gente pretende que al querer controlar las armas largas estás tratando de criminalizar a los cazadores, pero nada podría estar más lejos de la verdad. Como sabemos, en el Canadá rural, las mujeres mueren por armas largas usadas por sus parejas, sus esposos o quien quiera que esté contra ellas. Creo que hay momentos y problemáticas en que tienes que ponerte de pie y decir: «Sé que hay un costo político en esto, pero creo que esto es lo correcto y mantenemos el curso».
iKNOW Politics: Usted fue presidenta del grupo de trabajo de renovación del Partido Liberal sobre las mujeres, y sostuvo reuniones con mujeres en todo el país. ¿Qué aprendió de este proceso?
Hon. McLellan: En verdad, las reuniones se hicieron menos partidistas con el tiempo. Empezaron siendo reuniones de mujeres liberales, pero mujeres de diversos sectores quisieron participar -mujeres aborígenes, Equal Voice, la iniciativa Edmonton YWCA, One Woman One Vote, y otros grupos más grandes de mujeres, que no eran necesariamente liberales-.
Supongo que lo que aprendí fue que hay razones muy claras que explican por qué no hay un gran número de mujeres buscando cargos electos. Hay tres razones principales, pero la razón número uno, de la que conversamos antes, es lo que llamamos el equilibrio trabajo-vida. Es muy difícil para una mujer tener un campo visual entre sus responsabilidades como madre y esposa o pareja, y estar lejos de casa cuatro días a la semana, 30 semanas al año, por largo tiempo. Esa es la razón número uno por la que las mujeres no postulan a cargos electos.
La segunda razón también es interesante: la cultura de la política. A las mujeres no les gusta lo que ven como un enfoque partidista abiertamente agresivo de la política. No les gusta el lenguaje que se usa, que es un deporte, una lucha. Realmente usamos mucho el lenguaje militar en la política: hablamos de campañas, hablamos sobre la lucha, hablamos sobre oponentes, hablamos de derrota o victoria. Ese es un lenguaje que, supongo, es genérico, pero es también el lenguaje de la guerra, y creo que muchas mujeres se sienten incómodas con parte del lenguaje que se usa. Creo que nuestro ex primer ministro resumió, sin querer, la razón por la que las mujeres encuentran tan difícil la cultura de la política. Cuando a su retiro se le preguntó por la política, él dijo: «La política es un deporte sangriento, es un juego de hombres». Bueno, todo ese lenguaje, justamente, aleja a las mujeres.
Luego, la tercera razón, que fue identificada por un foro de mujeres jóvenes, fue que no les gusta la manera en que los medios de comunicación retratan a las mujeres. En verdad, prestaron atención a lo que le pasó a [la parlamentaria conservadora] Belinda Stronach cuando se pasó [al grupo de los liberales]. Los medios de comunicación describieron dicho evento [que consiste, literalmente, en cruzar el hemiciclo del Parlamento para sentarse en la otra bancada] centrándose menos en los méritos de cambiar de partido que en Belinda como persona. Creo que la forma en que los medios tratan a las mujeres en política es también algo que las aleja.
iKNOW Politics: ¿Cree que trabajar en red con otras mujeres —especialmente en bancadas femeninas o en una red internacional como iKNOW Politics— la ha ayudado en su carrera?
Hon. McLellan: Ciertamente, el trabajo en red con mujeres es importante, y ese es uno de los temas que menciono cuando salgo a conversar sobre por qué no tenemos más mujeres en política. Creo que la mentoría es importante, los modelos de rol son importantes, el trabajo en red es importante. Se puede tener redes formales e informales, o programas de mentoría formales e informales en lugares de trabajo y en política. Si quieres hacerlo bien, con resultados cuantificables, necesitas alguna clase de programa formal de mentoría. Mientras más converso con mujeres de todas las edades respecto a la importancia de la mentoría, más me convenzo de que ellas necesitan contar con personas que hayan estado allí, que hayan vivido esto, que hayan experimentado toda clase de vicisitudes —lo bueno y la malo—, que les ayuden a comprender de qué trata todo esto.
iKNOW Politics: ¿Qué posibilidades hay de que las mujeres trabajen junto con los hombres con el objetivo de alentar a que un mayor número de ellas se incorporen a la política y sean más eficaces en ese campo?
Hon. McLellan: Siempre he trabajado razonablemente bien con los hombres, en parte porque cuando fui a la Escuela de Derecho, en 1971, era el primer año en que ingresaba un número significativo de mujeres; entre ese año y 1974, las mujeres empezaron a ingresar en las escuelas de Derecho. Durante los inicios de mi carrera, trabajé en áreas que eran principalmente masculinas. Luego, cuando empecé a enseñar Derecho, fui la primera profesora titular en la Escuela de Derecho de la Universidad de Nueva Brunswick. Yo era la única mujer; tenían una por temporadas antes de que yo apareciera, pero yo fui la primera profesora titular. Iba a las reuniones de la Sociedad de Derecho en Nueva Brunswick a representar a la Escuela de Derecho; era la única mujer en la sala porque la jerarquía de la Sociedad de Derecho todavía era exclusivamente masculina, debido a que había muy pocas mujeres.
Eso cambió. A lo largo del decenio de 1980, se empezó a ver a más mujeres en la Escuela de Derecho, a más y más mujeres como abogadas y juezas. Luego, cuando fui nombrada ministra de Recursos Naturales, volví a las reuniones exclusivamente integradas por hombres, porque no había muchas mujeres en el negocio del petróleo y el gas, en la industria minera, en la industria forestal. Seguí subiendo esta montaña rusa.
Mujeres y hombres representamos aproximadamente a 50% de la población, y tenemos que llevarnos bien. Tenemos que encontrar cómo hacemos de nuestro mundo un lugar mejor; cómo garantizamos comunidades seguras, donde podamos prosperar; cómo procuramos que la división del trabajo en el hogar sea tal que tanto hombres como mujeres puedan ser miembros productivos de la sociedad. Los hombres ocupan todavía la mayoría de posiciones de poder e influencia, sea en los negocios, en los estudios de abogados, en la política, en las universidades. No tiene sentido que las mujeres asumamos automáticamente que ellos son el enemigo y que vienen a por nosotras. Lo que tenemos que hacer es procurar encontrar maneras de trabajar con nuestras contrapartes varones, porque en la mayoría de los casos su objetivo es el mismo que el nuestro. No es que sean gente venal, no es que quieran hacer daño. Ellos quieren familias y comunidades felices y funcionales, tal como queremos la mayor parte de las mujeres. Creo que se trata de encontrar la forma en que podamos trabajar juntos.
Lo que quiero decir, sin embargo, es que si tienes poder, normalmente no renuncias a este de buena gana. Eso es lo que las mujeres tienen que comprender: que los hombres tienen todavía una cantidad de poder e influencia desproporcionada y que no van a entregárnosla simplemente. Eso no significa que terminemos en guerra con ellos, sino quiere decir que tenemos que dar un paso adelante. Si queremos ser la socia gerenta de un estudio de abogados —o primera ministra de Canadá o ministra del Gabinete—, entonces no esperemos que nos pidan hacer eso porque sí. Vamos a tener que probarnos a nosotras mismas, en el sentido de postular a cargos, trabajar duro, tener éxito y hacer méritos; y luego, cuando llegue el momento, alzar nuestras manos y decir: «¿Sabes qué? Yo puedo hacer ese trabajo tan bien o mejor que X, Y o Z, así que quisiera que me consideres».
iKNOW Politics: Si tuviese que dar un consejo a una mujer joven que está evaluando la posibilidad de participar en política y no necesariamente sabe cómo proceder, ¿qué le diría?
Hon. McLellan: Supongo que le aconsejaría conversar con gente como yo misma y con otras mujeres que han estado allí. Si no estás segura de querer hacer esto o te estás preguntando si tienes la disposición correcta para hacer esto, creo que es importante que converses con gente que lo ha hecho. Ahora bien, no lo sabrás hasta que estés allí.
Yo he aprendido mucho sobre mí misma en los 13 años que estuve en la vida pública, tanto de lo bueno como de lo malo, y creo comprender más en términos de cuáles son las verdaderas expectativas.
Una de las cosas más difíciles de lidiar para las mujeres, debido a su preocupación por su familia y los niños, es que una vez que toman la decisión de postular a un cargo público, especialmente en el plano federal, la palabra clave es público. Renuncias a un enorme grado de privacidad personal, y tu familia renuncia a su privacidad personal. Y para las mujeres eso puede ser un verdadero desincentivo para entrar en política, porque saben que sus hijos pueden terminar siendo el centro de la atención —sea en la escuela o en cualquier parte— de una manera que ellas no quieren y no piensan que sea justa para sus niños. La gente tiene que comprender. Es ponerte allí afuera y saber que la gente escribirá cosas que tú crees que son injustas o que no son ciertas; a veces harán comentarios malintencionados y crueles, y todo el mundo los leerá. Estarán en los titulares de los periódicos.
Si crees que no te vas a sentir cómoda con eso o no quieres eso para tu familia, entonces creo que tienes que trabajar en el tema, porque tienes que aceptar el hecho de que estás renunciando a un gran pedazo de tu zona de privacidad personal. Hay un nivel de intrusión por parte de tus electores. Ya no puedes ir a la tienda y comprar provisiones tal como lo hacías antes, porque eso pasa a ser un espacio público donde ya no eres una persona anónima, donde la gente sabe quién eres y tiene todo el derecho de acercarse y conversar contigo y decirte: «¡Hey! Usted es mi miembro del Parlamento y quisiera que sepa que x, y o z». Si no estás cómoda con esa intrusión y con renunciar a ese aspecto de tu espacio personal privado, entonces creo que puede ser muy difícil y muy tensionante, y toma su tiempo acostumbrarse.
Yo soy, por naturaleza, una persona muy privada; no me gusta hablar sobre mí misma. Pero después de un tiempo, te acostumbras a hablar sobre ti misma. Yo nunca hablé sobre mi familia porque mi familia dejó en claro que la política es algo que hago yo, no es algo que hacen ellos. Ellos se enojarían y se resentirían mucho si terminaran siendo incluidos en el espacio público, porque ese no es su espacio. La gente tiene que ser realista sobre cómo es esto y luego, si tienes éxito, entonces es más de lo mismo. Renuncias a una mayor parte de esa zona de privacidad; y si eres ministra del Gabinete, entonces renuncias a más otra vez; y si eres una ministra del Gabinete que tiene un perfil alto, renuncias a más todavía.
Tienes que pensar detenidamente en estas cosas, y mientras no lo hagas, nunca sabrás realmente de qué se trata todo esto. Creo que es importante que las mujeres conversen con otros que han estado allí. Que conversen con la gente que es honesta al respecto, tanto sobre lo bueno como sobre lo malo, porque hay de las dos cosas.
A fin de cuentas, puedo decir que tuve una carrera política bendecida. ¿Quién habría adivinado que, siendo yo liberal de Alberta, ganaría cuatro de cinco elecciones, que terminaría mi carrera como viceprimera ministra, que asumiría increíbles carteras en el Gabinete, ocupándome de algunas de las problemáticas más grandes que nuestro país enfrentó en ese periodo? No renunciaría a eso por nada, pero las mujeres tienen que ser realistas; tienen que ser tenaces al respecto, en el sentido de asumir que hay costos que vienen con todo eso.
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Entrevista a Regina Musokotwane, miembro del Parlamento de Zambia
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2010-02-15 13:12
Resumen:
"La lección que yo he aprendido es que se debe escuchar a las personas. Hay algunos líderes que piensan que lo saben todo, y siempre están diciéndole a la gente lo que ellos quieren hacer. Yo escucho a mi gente".
Cuerpo:
iKNOW Politics: Usted es miembro del Parlamento y presidenta de la Liga de Mujeres (caucus). ¿Cómo la ayuda su formación y su experiencia como profesora a enfrentar los retos de su actual cargo?

Regina Musokotwane: Como docente, tenía el reto de enseñar a niños de diferentes procedencias y eso me hizo pensar que no debía ser así. Aunque enseñaba en el área urbana —porque era casada— y pasaba ahí la mayor parte del tiempo, yo crecí en el área rural; y como mi mente estaba en el campo, regresé al pueblo para ver cómo estaba viviendo la gente.
Mi esposo se unió a la política en 1973, cuando se hizo miembro del Parlamento. Lo ayudé en su circunscripción, mientras me dedicaba a la enseñanza. Durante las vacaciones, iba con él a su circunscripción y veía a las mujeres sufriendo en las clínicas.
En 1996, cuando mi esposo falleció, la gente venía para pedirme que tomara su lugar en la circunscripción, pero en ese entonces dije que no porque todavía era una servidora pública. En 1999 solicité mi retiro, aunque todavía no había cumplido la edad para hacerlo. Le informé al gobierno que quería participar en política, así que me dejaron libre. Como yo acostumbraba acompañar a mi marido, vi lo que hizo: construyó escuelas, construyó clínicas. En la medida en que el trabajo de otros parlamentarios no estableció una gran diferencia respecto a la época en que estuvo presente mi esposo, pensé: «Si entro en la política, podría comenzar en el punto en que se quedó mi esposo».
Este es mi segundo período y pienso que he marcado una diferencia, porque ahora en mi circunscripción tenemos una escuela secundaria, de la que carecíamos desde la independencia. Ahora estamos construyendo un centro de entrenamiento juvenil, que nunca tuvimos. Siendo una circunscripción rural, nuestros niveles de analfabetismo son altos. Además, muchas escuelas terminan ya sea en el séptimo o en el noveno grado, y los niños no podían seguir estudiando porque no teníamos escuela secundaria. Ahora tenemos esta escuela adonde pueden acudir los chicos. Los que terminan el séptimo o el noveno grado, también pueden ir a entrenarse en el centro juvenil en carpintería, albañilería, agricultura. Y por tanto, pueden ser independientes. Creo que he logrado algo, aunque para sentirme cómoda, aspiro a que tengamos dos escuelas secundarias más.
iKNOW Politics: ¿Cuál es la situación de las mujeres de Zambia que participan en política? ¿Usted enfrentó retos particulares por ser mujer? Si fue así, ¿cómo los superó?
Musokotwane: La única forma de superar los retos es ir de frente, sin dudar. No puedes detenerte a pensar en lo que tus contrapartes hombres están diciendo. Cuando me uní a la política en el 2000, éramos ocho candidatos: seis hombres y dos mujeres; una de ellas era yo y la otra era miembro titular del Parlamento. Yo fui la que realmente enfrentó el reto. Opté por ignorar lo que decían los hombres, que llegaron a murmurar: «¿Sabes? Ella es viuda, y es la que mató a su esposo». Como le explico a la gente, para mí el tema no es quién sino por qué. Mi participación en la política se debe a que yo quiero ayudar a las personas. Sé cuáles son sus problemas porque he vivido con ellas. Muchos de los hombres que se presentaron como candidatos vinieron de la ciudad, de lugares donde tienen agua potable, electricidad; sus hijos van a buenas escuelas, con buenos maestros. ¿Cómo van a poder ayudar a las personas que carecen de todos esos servicios? No han vivido con ellas, no saben cómo es el sentimiento. Entonces, les digo a ellos: «Es mejor tener a una mujer que a un hombre como miembro del Parlamento, porque una mujer va a sentir por la otra mujer». Si ustedes vivieran en mi circunscripción, sabrían que hay mujeres que se levantan a las 4 de la mañana para traer agua y no regresan hasta las 10 u 11.
iKNOW Politics: Este es su segundo período en el Parlamento y usted es la vicepresidenta de la Comisión Constitucional. ¿Cree que su estilo de liderazgo ha cambiado desde la época en que acompañaba a su esposo antes de que fuera elegido?
Musokotwane: No creo que haya cambiado mi estilo de liderazgo, porque todavía soy la misma persona. Si mi estilo de liderazgo cambiara, podría cometer un error, dejar de hacer lo que mis votantes quieren. Para mantener la confianza de mi electorado, tengo que ser la misma persona. No necesito cambiar en absoluto, y creo que eso ha resultado.
iKNOW Politics: Si pudiera aconsejar a una mujer joven que está empezando en la política, ¿qué lecciones compartiría con ella?
Musokotwane: La lección que yo he aprendido es que se debe escuchar a las personas. Hay algunos líderes que piensan que lo saben todo, y siempre están diciéndole a la gente lo que ellos quieren hacer. Yo escucho a mi gente. Cada vez que el Parlamento entra en receso, recorro mi circunscripción para escuchar lo que la gente quiere y para explicarles por qué lo que me pidieron antes no está hecho aún. Tengo que darles explicaciones, tiene que haber una retroalimentación de mi parte hacia ellos. Esa es una cosa, visito a la gente y la escucho.
Segundo, cuando la gente me habla, tengo que ir al Parlamento e informarle qué dice la gente, qué quiere la gente. Así es como llegué a conseguir este centro de entrenamiento juvenil y la escuela secundaria. Entonces, te pones en el nivel de las personas y ellas no dicen: «No, nuestra parlamentaria está ahí arriba, no nos podemos acercar a ella, no podemos hablarle». Para ser accesible a las personas, necesito ponerme en su nivel. Esa es la única forma en que puedo entender lo que ellas dicen y ellas pueden entender lo que yo les estoy diciendo. Cuando les hablo, necesito referirme a los temas que las afectan, no a los temas que he visto en otros lugares. Entonces, si hay mujeres que quieren unirse a la política, es muy importante que escuchen lo que quiere la gente. No deberían hacer lo que piensan que quiere la gente, sino lo que quiere la gente.
En segundo lugar, tienen que ponerse en el nivel del electorado y deben empezar a tiempo. La mayoría de las mujeres que entraron en la política empezaron cuando se disolvió el gobierno. Entonces, no es fácil para una mujer. Si tienen planes de acceder al Parlamento, tienen que empezar dos o tres años antes. De ser posible, cinco años antes necesitan empezar a ir a esas circunscripciones a identificarse con la gente, a pasar con ella la mayor parte del tiempo, a tratar de ayudarla cuando lo necesite. Yo fui a mi circunscripción cuando todavía era una servidora pública, dos años antes de retirarme. En ese tiempo, a los servidores públicos no se les permitía participar en política. Construí un equipo y les di a sus miembros todas las facilidades que necesitaban, y durante dos años ellos estuvieron recorriendo la circunscripción, hablando sobre mí, de lo que podía hacer. En el momento en que me retiré, casi todo el trabajo estaba hecho. Esto es lo que las jóvenes mujeres deberían hacer. No deberían esperar hasta el último minuto porque tenemos un problema como mujeres: no tenemos muchos recursos. Los hombres tienen mucho dinero para sobornar y comprar, pero nosotras necesitamos empezar a tiempo. En dos, tres años, la gente puede llegar a conocer qué clase de persona eres. Incluso si un hombre entrega cantidades y cantidades de dinero, las personas sabrán que él solo está comprándolas y optarán por la mujer. Las mujeres jóvenes que quieren participar en política necesitan empezar antes que los hombres empiecen, necesitan ponerse en el nivel del electorado y escuchar a la gente. Siempre les digo a mis votantes: «El hecho de que ustedes hayan votado por mí no significa que yo sea más inteligente que todos ustedes o que lo sepa todo. No, su cerebro y mi cerebro juntos sirven para hacer algo».
iKNOW Politics: Usted es presidenta de la Liga de Mujeres. ¿Cómo cree que el apoyo de otras mujeres la ha ayudado en su carrera?
Musokotwane: En el último Parlamento, fui secretaria de la liga, y en este soy la presidenta. Nos reunimos regularmente con las otras integrantes del Parlamento para compartir información; de hecho, queríamos visitar las circunscripciones de cada una, pero lamentablemente, para nosotras los fondos son restringidos, porque no somos un comité parlamentario y no estamos financiadas por el Parlamento. Tenemos que buscar los fondos en otros lugares. Entonces, queremos colaborar yendo a nuestras circunscripciones, ayudándonos las unas a las otras a hacer nuestras campañas. No hemos parado de buscar fondos, estamos todavía buscándolos. También vamos a muchos talleres y escribimos reportes para las otras parlamentarias, para que ellas, de acuerdo con el reporte, decidan qué pueden hacer en nuestras circunscripciones.
iKNOW Politics: ¿Se siente orgullosa de algo que haya podido lograr para las mujeres a través de su trabajo en política?
Musokotwane: Lo que realmente he logrado para las mujeres en mi circunscripción es la escuela secundaria, porque a muchos niños no les quedaba otra alternativa que casarse después del séptimo grado. Ahora, con la construcción de la escuela, ellos van y completan su educación secundaria. La construcción del centro de entrenamiento juvenil también, porque aun aquellos que no logran acceder a una educación de buen nivel, encontrarán ahí algo que hacer; y me voy a asegurar de que el porcentaje sea 50-50: la mitad niñas y la otra mitad niños. Yo les informé a los miembros del gobierno —mientras el ministro de Educación se estaba riendo— que cuando la escuela secundaria estuviera terminada, no se iba a permitir la matrícula de ningún niño que viviera fuera de la circunscripción hasta que todos los niños que viven aquí tuvieran su lugar asegurado; recién después podremos pensar en niños de otras circunscripciones. Pienso que este es un logro para las mujeres y voy a presionar al ministro para que por lo menos 50% de las inscritas sean niñas; estoy segura de que eso se puede hacer. Otro de mis logros es que, antes de ser miembro del Parlamento, pertenecí a una organización de mujeres llamada Foro para la Educación de las Mujeres en Zambia; se trata de una organización global que tiene oficinas en Nairobi. Nosotros presionamos al gobierno para que, en el caso de las niñas escolares que resultan embarazadas, ellas cuenten con una segunda oportunidad. Ahora, esta medida es política en Zambia. Si una niña queda embarazada mientras está estudiando en la escuela, ella puede dar a luz y regresar, y todas las directoras saben que la tienen que reincorporar a su lugar en la escuela. Eso es algo de lo que estoy muy orgullosa.
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Entrevista con Moggie Mbaakanyi, miembro del Parlamento de Botswana
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2010-02-15 12:52
Resumen:
"Yo creo que, como mujer, debes basarte en principios, y tu campaña debe centrarse en los problemas. Cuando los hombres hacen campañas, estas no se basan en los problemas. Nosotras siempre les decimos a las mujeres: «Debemos hablar de nuestros problemas, de las cosas que nos afectan». La pobreza, la falta de educación, las violaciones, la violencia contra la mujer, esos son los problemas que afectan a la gente de manera habitual".
Cuerpo:
iKNOW Politics: Usted es actualmente miembro del Parlamento de Botswana y también ha participado en política durante muchos años y en diferentes ámbitos. ¿Nos puede contar un poco acerca de los desafíos que ha encontrado como mujer en estas posiciones?

Moggie Mbaakanyi: Como mujer, es difícil presentarse a las elecciones, porque para empezar, la política es muy costosa. Se necesitan recursos y a las mujeres les resulta difícil recaudar fondos, principalmente por la percepción de que las posiciones de liderazgo son para los hombres. Otro problema son las creencias culturales en las que se sostiene esta postura de que solo los hombres deben liderar. Entonces, cuando una mujer pide ayuda a las personas —incluso ayuda económica—, ellas se muestran más renuentes que si un hombre lo hiciera. El tercer desafío es que la mujer cumple múltiples roles. Si eres mujer, eres madre, enfermera, trabajadora social. En otras palabras, después de las campañas, tienes que ir de regreso a casa y garantizar que no le falte nada a tu familia. En la mañana, tienes que asegurarte de que tu esposo está bien, de que él y tus hijos tendrán la comida preparada. Estos múltiples roles como que interfieren con la campaña de la mujer. Si tienes que oponerte a un hombre, tú estás en desventaja porque él no se preocupa por nada, excepto por la campaña. Estos son algunos de los desafíos que las mujeres enfrentan, entre los que destaca el desafío cultural, según el cual las mujeres —indistintamente de si recibieron educación o no— no han sido hechas para liderar, puesto que este papel les corresponde solo a los hombres. La gente prefiere votar por un hombre aunque él sea menos educado que una mujer. Entonces, como mujer, debes poner mucho más esfuerzo del que tendrías que hacer si fueses un hombre.
iKNOW Politics: ¿En qué medida su experiencia como persona de negocios y profesora la preparó para participar en política?
Moggie Mbaakanyi: Cuando eres una persona de negocios, conoces a mucha gente, marketeas tu compañía. Las mismas destrezas de marketeo que yo uso para mi negocio las uso como política. Segundo, yo acudo a las asociaciones y las personas que he conocido en el mundo de los negocios para solicitarles recursos. He llegado al punto de ir donde ellas a decirles que les pidan a sus trabajadores que me respalden. Así, ser una persona de negocios representa una ventaja. La otra ventaja que he tenido es que soy educadora. Me he desempeñado en el terreno de la enseñanza durante casi 20 años, tanto como profesora de escuela secundaria como en calidad de capacitadora. Eso me ayuda porque soy conocida; cuando voy a las casas de las personas, es frecuente que haya enseñado a sus madres, a sus hijas. Eso también ha sido un punto de apoyo.
iKNOW Politics: ¿Qué la motivó para lanzarse al puesto de concejal local y luego, después de haber ejercido ese cargo, presentarse como candidata al Parlamento?
Moggie Mbaakanyi: Bueno, yo creo que es posible ayudar a la gente, y si eres una concejal, tu rol es ayudar a tu vecino. Sentí que podía contribuir más si era concejal porque Cristiana, mi abuela, me enseñó que cuando uno realmente tiene fe, lo demuestra ayudando a otras personas. Como concejal local hice eso y la experiencia me alentó. Luego, después de haber sido concejal, sentí que mi nivel educativo y mi experiencia excedían el ámbito local, que es un nivel bajo. Y consideré que, de repente, debía ir al Parlamento, lo cual sería más desafiante.
iKNOW Politics: ¿Cuál es la situación actual en Botswana para las mujeres que están en el Parlamento? ¿Está mejorando, esta empeorando?
Moggie Mbaakanyi: Desafortunadamente, el número de mujeres en el Parlamento está decreciendo. Para comenzar, el Parlamento es un juego sucio y la mayoría de mujeres no quieren formar parte de este. Los trucos que los hombres utilizan para ganar las elecciones no son los que las mujeres usarían; por ello, la mayoría de las mujeres no quieren participar en política. Segundo, he mencionado los problemas a los que se enfrentan las mujeres, entre ellos el hecho de que aunque en Botswana la mayoría de partidos políticos cuentan con mujeres, ellas prefieren votar por un hombre que por una mujer. Eso desalienta a las mujeres que piensan lanzarse a las elecciones buscando algún cargo.
iKNOW Politics: ¿Cuáles cree que son los aspectos frente a los cuales las candidatas deberían estar alertas cuando buscan alcanzar un cargo público? ¿Qué les recomendaría a las mujeres cuyos recursos —financieros o de otro tipo— son limitados cuando están en campaña?
Moggie Mbaakanyi: Yo creo que, como mujer, debes basarte en principios, y tu campaña debe centrarse en los problemas. Cuando los hombres hacen campañas, estas no se basan en los problemas. Nosotras siempre les decimos a las mujeres: «Debemos hablar de nuestros problemas, de las cosas que nos afectan». La pobreza, la falta de educación, las violaciones, la violencia contra la mujer, esos son los problemas que afectan a la gente de manera habitual. Y luego, en el tema de la recaudación de fondos, yo les recomendaría a las mujeres que recauden fondos en el ámbito local, visitando a la comunidad, a la gente que ya conocen. Antes de continuar, deberían fijarse en quién las puede ayudar en ese tema. Existen asociaciones locales a las cuales las mujeres pueden afiliarse para obtener ayuda en la recaudación de fondos. Otra manera de reducir los gastos es convocar a la gente que pueda trabajar contigo, porque algunas personas son voluntarias y no esperan recibir una remuneración.
iKNOW Politics: ¿Puede nombrar alguna política de cambio impulsada por usted mientras era viceministra de Educación que haya tenido eco entre las mujeres y que continúe beneficiándolas?
Mbaakanyi: Como usted sabe, la educación en Botswana es gratuita desde la primaria hasta la universidad. El gobierno estuvo patrocinando a muchos jóvenes para que estudiaran en países extranjeros. Durante mi período, introdujimos un sistema que permitía que las instituciones privadas de educación pudieran establecerse en Botswana y los estudiantes acudieran a estas con el patrocinio del gobierno. Esto significó que el dinero que antes se enviaba fuera del país empezó a ser utilizado localmente. Asimismo, introdujimos en los currículos algunos aspectos de iniciativa empresarial y un programa llamado «Sepa acerca de negocios», de manera que cuando los niños se graduaran, ya conocieran el tema. Como usted sabe, el sector informal está constituido mayoritariamente por mujeres, y si esos niños adquieren conocimientos de negocios, es muy probable que —incluso mientras continúan en el colegio—, los utilicen para ayudar a sus padres. Y cuando salen del colegio, ayudan a sus madres en el negocio informal. Esta es una medida de la que me enorgullezco mucho.
iKNOW Politics: ¿Cuál es su estilo de liderazgo? ¿Ha cambiado de alguna manera en el transcurso de su experiencia?
Mbaakanyi: Bueno, ha cambiado en tanto que, como política, tú interactúas más con la gente, con gente diferente y de diversos ámbitos. Entonces, el estilo de liderazgo que usas es también distinto. Si sigues siendo una profesora, obviamente te enfocas en los estudiantes a los que enseñas y en las profesoras que trabajan contigo; pero si te desempeñas en el campo de la política, tu estilo de liderazgo debe cambiar de acuerdo con la gente con la que tratas y la situación en que estás.
iKNOW Politics: Usted fue una de las cinco ministras del gabinete. ¿Por qué cree que es importante la presencia de las mujeres en los ministerios y en otras posiciones de poder? ¿Qué tipo de perspectiva cree que las mujeres pueden aportar a ese tipo de posiciones?
Moggie Mbaakanyi: Es importante que las mujeres ocupen posiciones de liderazgo, sea en el ministerio o en el gabinete, porque, para comenzar, se convierten en modelos para seguir; así, las jóvenes que las observan pueden aspirar también a convertirse en líderes. Segundo, cuando tienes a mujeres como líderes, estás demostrando que hay democracia, porque la democracia significa compartir el poder entre hombres y mujeres; nunca puede haber democracia cuando solo un lado está liderando. En tercer lugar, las mujeres son las mejores líderes porque comienzan desde la familia. Las mujeres manejan la casa, y al hacerlo obtienen habilidades gerenciales que usan cuando ocupan una posición de liderazgo. Pienso que cuando tienes a una mujer en una posición de liderazgo, ella verá problemas que los hombres nunca verían. Si tienes a una líder, se convertirá en una madre para la nación y todos acudirán a ella por diferentes motivos. Los hombres, después de algunas horas, se tumban; en cambio, la mujer nunca se tumba en su trabajo. Aun como ministra, cuando voy a mi casa, algunas familias —niños, estudiantes, gente de la Iglesia— vienen a verme. Esos son los múltiples roles de la mujer.
iKNOW Politics: ¿De qué manera el apoyo de otras mujeres la ha ayudado a lo largo de su carrera política?
Moggie Mbaakanyi: Me ha ayudado en tanto ellas son las que me han respaldado. Si tengo que desempeñarme en algunas funciones, si tengo que realizar una campaña, sé que ellas estarán presentes. O si no pueden hacer eso, igual vienen y ayudan. Ayudar a las mujeres no solo significa ayudarlas a ellas mismas, sino también a sus familias. En Botswana, hay familias encabezadas por el padre, pero la mayoría son familias cuya cabeza es la madre. Una vez que trabajas con las mujeres, en realidad estás trabajando con toda la nación. Quisiera que se apoye a las mujeres capacitándolas en el tema de la recaudación de fondos. En la mayoría de los casos, las mujeres no pueden candidatear porque no tienen recursos. Creo que si se les puede ofrecer algún entrenamiento, eso ayudaría. Y quiero aprovechar la oportunidad para agradecer a organizaciones como la suya por el apoyo que le han dado a la mujer.
iKNOW Politics: Si pudiese dar un consejo para las mujeres que recién están ingresando a la carrera política, ¿cuál sería?
Moggie Mbaakanyi: Mi consejo sería el siguiente: vive el presente como si fuese el último día de tu vida. En otras palabras, lo que sea que puedas hacer hoy, debes hacerlo. No lo pospongas para mañana, porque nunca sabes cómo se presentará el mañana. Y cada vez que estés frente a un problema, sé positiva y muéstrate segura de ti misma, y los demás te seguirán.
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Entrevista con Jesse Majome, miembro del Parlamento de Zimbabwe
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2010-02-15 12:26
Resumen:
"Si estás en política activa u ocupas un cargo electo, realmente tienes que aprender a trabajar con la gente a fin de lograr tus objetivos e influir en la forma en que se hacen las cosas".
Cuerpo:
iKNOW Politics: Como mujer miembro del Parlamento en la Casa de la Asamblea de Zimbabwe, ¿qué desafíos ha enfrentado?

Jesse Majome: En este momento [diciembre del 2008], los desafíos de ser miembro del Parlamento en Zimbabwe son enormes, dada la controversia y el hecho de que no se haya llegado a ninguna conclusión en la disputa que rodea a las elecciones presidenciales… A la fecha, más de medio año después de realizadas las elecciones, no hay ninguna resolución a la vista. De modo que ser miembro del Parlamento en una situación así tiene sus propios desafíos, muy singulares y muy infortunados. Uno de ellos es que aunque fui elegida con todos los demás el 29 de marzo, fuimos juramentados recién cuatro meses después, así que es como si gran parte del período de mandato se hubiese perdido ya. Y tal como lo establece la Constitución de Zimbabwe, uno no puede comenzar sus funciones como miembro del Parlamento mientras no sea juramentado; y en este momento, debido a la ausencia de un gobierno claro, el Parlamento, en verdad, no puede funcionar debidamente.
iKNOW Politics: ¿Cómo la ayudaron su trayectoria —como concejera municipal y alcaldesa— y su formación como abogada a afrontar estos desafíos?
Majome: Pienso que mi trayectoria —haber sido elegida concejal y haber entrado al gobierno local y encabezado una autoridad local— y mi práctica legal ciertamente han influido y han tenido un impacto positivo sobre mi elección al Parlamento, porque estos roles se entremezclan.
Inicialmente, decidí postular como concejal por mi partido político porque me di cuenta de que estaba haciendo bastante trabajo para este en términos de representación legal de los militantes. Mi partido ha estado en la oposición, recibiendo el lado injusto de la ley en términos de lo que yo llamo abiertamente persecución; es una postura que usa la ley para tratar de desalentar y mantener controlado al partido. Así que encontré que estaba haciendo mucho trabajo defendiendo a los militantes de mi partido que eran arrestados por su participación política. Entonces, cuando hubo una vacante en el concejo, me pidieron que postulara.
Yo siempre había querido estar en la política activa, pero tenía pensado hacerlo en alguna etapa posterior de mi carrera. Pero cuando esa oportunidad se presentó, encontré que no tenía excusas para negarme porque pensé: «Bueno, podría igualmente hacerlo ahora porque ya estoy metida en la política de la oposición como abogada. De hecho, estoy incluso en primera línea». En Zimbabwe, es problemático estar activo en la oposición. En verdad, es peligroso; ha costado la vida de algunas personas, ha costado muchísimo, y no es la actividad más segura a la que uno se puede dedicar. Muchos de nosotros estábamos esperando superar esa fase, pero me di cuenta de que estaba expuesta de todos modos, así que bien podía postular. Porque, de hecho, es una responsabilidad.
Creo que es importante que la gente postule a cargos públicos, porque si todos nos echamos atrás y nos mantenemos seguros, y seguimos adelante con nuestras profesiones y nos dedicamos a hacer mucho dinero, estaremos decepcionándonos a nosotros mismos. Hay mucho trabajo que hacer en cuanto a corregir la forma en que se maneja el gobierno y en que se formulan las políticas, y por ello esto es una responsabilidad de las personas en general. Y las mujeres, especialmente las profesionales, no deben rehuir este compromiso.
No estoy diciendo que como persona individual yo sola vaya a cambiar el escenario de la política y la toma de decisiones en Zimbabwe, pero sí quiero creer que puedo contribuir positivamente a influir en la forma en que se toman las decisiones que afectan a la sociedad y la forma en que se elaboran las leyes. Creo que hace falta la participación de muchísimas de nosotras, mujeres con toda clase de creencias, pero se necesita urgentemente la participación de las mujeres profesionales en especial.
iKNOW Politics: Acaba de señalar algunos de los desafíos extremos de entrar en la arena política en Zimbabwe. ¿Encuentra que por ser mujer ha tenido que enfrentar desafíos adicionales?
Majome: Yo diría que sí, porque si eres mujer, hay ciertos daños que pueden recaer sobre ti que los hombres no pueden experimentar. Por ejemplo, la mujer puede ser violada. Se podría discutir si los hombres pueden ser violados o no, pero creo que las mujeres son las más frecuentemente violadas, y siempre hay ese peligro. La violencia política puede ser muy, pero muy fea, y una sabe que siempre existe esa posibilidad. Pero si nosotras, como mujeres, decidiéramos enfocar toda nuestra atención en esa posibilidad, entonces nunca podríamos hacer nada en absoluto, porque las mujeres pueden ser violadas incluso si no están en política, dondequiera que estén. Así que la idea no es enfocarse en eso, sino aprovechar las oportunidades.
iKNOW Politics: ¿Encontró útil el apoyo de otras mujeres?
Majome: Recibí, he recibido y sigo recibiendo mucho apoyo de mujeres y de hombres. Mi punto de entrada en la política ha sido también el movimiento de mujeres, porque durante mucho tiempo me he dedicado a tratar de usar la ley a fin de cambiar la situación de las mujeres. Yo observo que en la política zimbabwense los abogados varones parecen tener tremenda influencia en las leyes que se promulgan, y también incluso en términos de opinión política. Observé y, durante mucho tiempo, no vi a mujeres, particularmente a mujeres elegidas. En el Parlamento de Zimbabwe hubo una mujer antes de la 18.ª enmienda constitucional, aprobada en diciembre del 2007. Había espacio para que el presidente designara a 30 miembros del Parlamento, del total de 120. Se designó a una mujer, que es abogada, pero después ya no fue designada. Y había también espacio para designaciones en el Senado. Hubo una mujer designada como senadora para parte del período, pero en las últimas elecciones ella decidió postular a la Casa de la Asamblea y no tuvo éxito.
Aunque no hay distinciones en términos de poder de voto para los parlamentarios designados, creo que mucha gente estará de acuerdo en que entrar al Parlamento a través de elecciones implica evitar controversias en lo que toca a cuestiones de la representación de las mujeres. Hay una cuestión de estatus en eso. Si eres designado, sí eres miembro del Parlamento, te tomarán como a un político serio; pero en el caso de las mujeres que son miembros del Parlamento, es especialmente importante que sean efectivamente elegidas por el pueblo. Así una tiene mayor poder de negociación, es más influyente; por lo tanto, es importante ser elegida.
En la historia del Parlamento de Zimbabwe, no había ni una mujer abogada que hubiera sido elegida, así que consideré que era hora de que las abogadas estén presentes y decidí ser la primera. Tuve la suerte de ser elegida, y estoy contenta de ser la primera abogada en el Parlamento de Zimbabwe. Pero lamentablemente, estoy sola; ojalá fuésemos más. De hecho, yo misma he asumido la tarea de cabildear para que más mujeres abogadas accedan a cargos públicos electos, sobre todo porque soy miembro de la Asociación de Mujeres Abogadas de Zimbabwe. Revisando la historia del Parlamento zimbabwense, encontré que los abogados siempre han tenido mucha influencia. Muchas áreas de la ley han discriminado a las mujeres en Zimbabwe, y desde hace años venimos cabildeando ante los abogados varones para impulsar una legislación positiva de género; pero creo que es importante que nosotras lleguemos allí y lo hagamos nosotras mismas, así que espero contribuir con mi granito de arena a ese propósito.
iKNOW Politics: ¿Encuentra que su estilo de liderazgo ha cambiado con el tiempo?
Majome: Yo diría que he aprendido muchas lecciones, y creo que he crecido bastante políticamente hablando. Estoy llegando a comprender más la compleja dinámica que se establece al trabajar con la gente. Si estás en política activa u ocupas un cargo electo, realmente tienes que aprender a trabajar con la gente a fin de lograr tus objetivos e influir en la forma en que se hacen las cosas. Así, se establece un equilibrio muy delicado entre la visión que buscas lograr y los intereses y puntos de vista de las personas a las que estás representando.
Creo que ser abogada ayuda también, porque incluso en la estrategia de mi campaña electoral estoy acostumbrada a representar las posiciones y puntos de vista de la gente, a fin de poder representarla en el Parlamento y también argumentar y debatir. Es claro que no solo los abogados podemos representar a la gente y expresar sus puntos de vista, pero creo que ser abogada es útil para mí.
iKNOW Politics: ¿Podría señalar un ejemplo de algo que haya hecho o piense hacer que, en su opinión, beneficia a las mujeres zimbabwenses?
Majome: En este momento es un poco difícil porque el Parlamento zimbabwense todavía no ha empezado a funcionar como tal. Por ejemplo, los comités del Parlamento están esperando que un gobierno entre en funciones. Así que, por ahora, estamos en la pista de despegue o en el tablero de los proyectos, tratando de poner en acción las estrategias. He encontrado un hogar en la bancada de mujeres del Parlamento, porque hay muchas estrategias que queremos adoptar en relación con la problemática de las mujeres. Como miembro de la bancada de mujeres, he encontrado que mis conocimientos legales son útiles para mis colegas. Puedo compartirlos concretamente. De hecho, estar en el Parlamento tiene relación con la ley, es hacer la ley, así que es útil saber lo que dice la ley y lo que puede decir.
Espero convertirme en un activo provechoso para mis colegas, porque para aclarar sus dudas, ellas dependían de gente de afuera o tenían que conseguir información de las ONG; cosa que seguiremos haciendo, desde luego, pero creo que tener una abogada in situ es conveniente.
También espero que podamos promover mociones para lograr diversas medidas, incluso fuera del marco de la elaboración de leyes, en el rol parlamentario de monitoreo de las políticas y acciones del gobierno. Por ejemplo, en Zimbabwe muchísimas mujeres tienen problemas para registrar a los niños nacidos fuera del matrimonio. Obtener un pasaporte es una pesadilla para muchas mujeres debido al sistema familiar dominado por los hombres; a veces, las mujeres se ven obligadas a cambiar de nombre cuando quieren obtener un pasaporte, porque están casadas con alguien. Pero la ley misma no obliga a las mujeres a cambiar de nombre. Se puede exigir que el registrador general explique por qué exactamente las mujeres están llevando una vida tan miserable, en la que se les impide disfrutar de sus derechos e incluso se las obliga de hecho a cambiar de nombre. Creo que hay muchas posibilidades.
iKNOW Politics: Según su manera de ver, ¿qué clase de apoyo podría prestarle una red como la Red Internacional de Información sobre Mujeres y Política?
Majome: Creo que sería muy estimulante para mí interactuar con miembros de otros parlamentos y entidades similares. Hace poco, estaba conversando con una amiga keniata que es abogada, y ella estaba muy entusiasmada por mi elección como miembro del Parlamento. Dijo que trataría de ponerme en contacto con mujeres keniatas parlamentarias y pensé: «Esto es realmente perfecto». Compartir experiencias es muy inspirador; mejoraría la calidad de nuestro trabajo y nos levantaría la moral. Y también nos ayudaría a conocer qué temas se han planteado, porque a veces se encuentran estrategias muy innovadoras que han sido usadas por mujeres para inspirar a otras mujeres. Creo que sería extremadamente gratificante intercambiar experiencias y beneficiarse de las experiencias de otras mujeres parlamentarias. Y, posiblemente, ellas también encontrarían interesantes las experiencias zimbabwenses.
iKNOW Politics: Si conversara con una joven que está pensando empezar a participar en política pero no se siente segura, ¿qué tipo de experiencia querría compartir con ella? ¿Qué consejo le daría?
Majome: Yo le aconsejaría que siga adelante, porque lo maravilloso de la escena política es que está abierta de par en par. Da mucha libertad; eres tú quien decide lo que quieres ser, porque, virtualmente, no hay límites. Solo tienes que avanzar. Si das un paso adelante, entonces infórmate sobre las posibilidades, porque hay muchas oportunidades.
Supongo que al decir esto molestaré a muchas mujeres, pero creo que parte de la razón por la que hay tan pocas mujeres en puestos de decisión es porque no damos un paso adelante. A veces, en realidad no hay nada que nos detenga, sino que solo nos falta tomar la decisión, decirnos a nosotras mismas: «Esto es lo que quiero hacer: quiero estar en un cargo electo». Tú decides a cuál quieres acceder y tú encuentras cómo llegar allí. Si observas el panorama, tal vez te des cuenta de que no hay muchas posibilidades de entrar ahora; quizá tampoco puedas entrar el próximo año, pero finalmente entrarás. Porque, como dije, es un espacio abierto de par en par que está esperando que las mujeres ingresen en él.
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Entrevista a Violet Sampa Bredt, miembro del Parlamento de Zambia
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2010-02-15 10:47
Resumen:
"Creo que las mujeres son mujeres sin importar si están en Europa, América o Australia. Si han obtenido logros en ciertos terrenos, debemos estar abiertas para trabajar con ellas, para así poder intercambiar información y ser solidarias entre nosotras".
Cuerpo:
iKNOW Politics: Usted entró a la política por un camino un poco diferente: empezó en la Iglesia. Fue la primera mujer afroamericana aceptada por la Iglesia Unida de África; luego empezó a participar en política, y ahora es miembro del Parlamento y vicepresidenta del Consejo Político de Mujeres. ¿Nos puede decir de qué manera su formación en la Iglesia la ayudó a convertirse en miembro del Parlamento?

Violet Sampa Bredt: Debo decir que fue muy interesante para mí provenir de una experiencia en la que fui declarada la primera ministra de la Iglesia Unida de Zambia y la primera mujer en integrar el clero en África. Enfrenté muchos desafíos; el primero, entrar al ministerio de la Iglesia, porque hasta ese momento ninguna mujer había aceptado el cargo. Pero sí, pase por muchas dificultades y las superé. Durante cinco años, serví a mi iglesia con mucha fe en diferentes instancias. Llegué a estar en el rango más alto que alguien pudiese imaginar: trabajé en el comité central del Consejo Mundial de Iglesias a lo largo de siete años, y por diez años fui la subsecretaria del Consejo de Iglesias de Zambia. Después de que me retiré de mi Iglesia, pensé que debía irme a casa a descansar y estar con mi familia. Hasta entonces, había estado muy poco en casa y sentía remordimientos porque mis hijos casi nunca me veían. Pero pensé: «Los chicos han crecido, ¿qué puedo hacer en la casa?». La comunidad, tanto en la Iglesia como en la sociedad, demandaba que yo regresara a un trabajo activo. «Aunque sea en política —me sugerían—, o como voluntaria en la Iglesia». Yo ya estaba haciendo trabajo como voluntaria.
iKNOW Politics: ¿Qué la motivo a participar en política?
Bredt: En mi localidad, noté que podía ingresar al terreno político y hacer ciertas cosas, y así nació mi interés por entrar en la política. Pero no sabía exactamente a qué partido quería unirme. Después de observar con detenimiento lo que estaba sucediendo en Zambia, consideré que el manifiesto de uno de los partidos políticos me llamaba mucho la atención; este era el Frente Político. Ellos hablaban de problemas sociales y buscaban la transformación de la gente pobre de Zambia, y yo me dije: «Este es, más o menos, el trabajo que yo he venido haciendo en la Iglesia. Tal vez podría intentarlo desde el punto de vista político». Así es como llegué a la política, y fue interesante. La dificultad fue que entré para ganar las elecciones cuando tenía poca experiencia en cómo convencer a los electores. Había muchos hombres que competían en el distrito electoral al que fui asignada. Éramos ocho, pero afortunadamente obtuve la más alta votación. Entré al Parlamento a finales del 2006. Así ingresé a la política.
Me parece extremadamente interesante ser miembro del Parlamento porque se aprenden muchas cosas, a diferencia de la Iglesia, donde estaba más enfocada en temas relacionados con esta, y solo estaba en contacto con la comunidad trabajando por transformarla. Pero aquí siempre te estás enterando de muchos problemas de todas partes del país y de diferentes personas; te enteras de lo que pasa en Zambia y fuera de ella, por eso me parece tan interesante.
También como mujer a veces me quedo perpleja en el Parlamento. Cuando escucho los debates, siento que para los demás lo importante es el tema, pero para mí lo importante es estar en contacto con la gente, sentir a la gente. En el Parlamento debates, pero realmente no te encuentras cerca de las personas por quienes estás alzando tu voz. Esta es la dificultad que enfrento a veces, pero por otra parte trabajo con otras mujeres parlamentarias de Zambia, tanto del área rural como de la ciudad, y juntas tratamos de establecer una diferencia porque somos madres. Nos preguntamos cómo podemos transformar los problemas de nuestros niños y de nuestras hermanas desde el punto de vista legislativo. Y por supuesto, desde nuestra condición de minoría, lo cual no es fácil. Sin embargo, la voz se hace escuchar. Es un proceso lento, que se realiza sabiendo muy bien que el Parlamento está dominado por los hombres y es muy patriarcal. Entonces, cuando existen problemas de género, los hombres tienden a no tomarlos muy en serio. Pero estoy disfrutando de mi trabajo y espero poder hacer la diferencia especialmente para las mujeres jóvenes, las madres luchadoras, y la comunidad en general.
iKNOW Politics: ¿Cómo define su estilo de liderazgo? ¿Este ha cambiado ahora que es miembro del Parlamento?
Bredt: Probablemente es muy pronto para decir que yo he cambiado en forma radical. Sigo siendo la misma Violet que quiere involucrar a la gente en lo que hace. No puedo verme realmente como una líder, pero sí me veo como una facilitadora. De repente esto no es aceptado por muchas personas que desean que yo me convierta en una líder, pero lo que yo quiero es estar siempre con las personas, en cualquier cosa que estén haciendo, y probablemente no sea muy fácil visualizar los resultados de este acompañamiento. Sin embargo, estoy lista para aprender las habilidades que tienen los políticos. Siento que aún estoy haciendo las cosas de la manera en que las hacía en la Iglesia.
iKNOW Politics: Usted es la vicepresidenta del Consejo Político de Mujeres. ¿Considera importante pertenecer a esta instancia y tener a su alrededor a otras mujeres que la apoyan en su carrera política?
Bredt: Claro, es fantástico. Es especialmente importante participar en el Consejo Político de Mujeres, cuya directora es muy experimentada. Siempre veo a estas mujeres que han estado en el Parlamento anteriormente y que han sido de mucha ayuda para las nuevas, a las que quieren apoyar. Estoy aprendiendo mucho de ellas, especialmente de las que son más positivas y quieren lograr cambios. Ellas no participan en política porque quieren ser como los hombres. Es mi caso, pues yo entré al ministerio de la Iglesia no solo por querer formar parte del clero, sino para convertirme en una mujer ministra y entender a la Iglesia como una mujer y no como un hombre. Entonces, en el Consejo estoy aprendiendo de esas otras mujeres que están tratando de hacer un cambio en el Parlamento.
iKNOW Politics: ¿Qué consejo le podría dar a una mujer que está pensando en ingresar a la política?
Bredt: Yo creo que una nunca se debe dar por vencida; debe ser fuerte y mantenerse enfocada. Una debe saber lo que realmente quiere para lograr sus objetivos, porque muchas veces tendemos a desalentarnos por los problemas que encontramos como mujeres. Yo más bien aliento a todas las mujeres que buscan una oportunidad para participar en política a que sean muy fuertes, realistas, abiertas, y que fortalezcan su credibilidad. Necesitamos hacer una diferencia con respecto a los políticos hombres.
iKNOW Politics: ¿Y cómo considera que una red global como iKNOW Politics pueda beneficiar a las mujeres?
Bredt: Creo que pertenecer a una red es una ventaja porque nos hace abrir los ojos, saber lo que otras mujeres, en otros continentes, están haciendo. Creo que las mujeres son mujeres sin importar si están en Europa, América o Australia. Si han obtenido logros en ciertos terrenos, debemos estar abiertas para trabajar con ellas, para así poder intercambiar información y ser solidarias entre nosotras. Así veo que trabaja esta red de mujeres.
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Entrevista con Inese Vaidere, miembro del Parlamento Europeo por Letonia
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2010-02-15 10:34
Resumen:
"Las personas dicen, tenemos un mal gobierno o malas políticas y malos políticos, pero no se puede culpar a nadie por eso. Yo animaría a las personas que tienen habilidades y no tienen miedo, a entrar al mundo de la política".
Cuerpo:
iKNOW Politics: Usted es miembro del Parlamento Europeo, y ha sido ministra de Gobierno en Letonia, así como teniente alcaldesa de la municipalidad de Riga. ¿Qué desafíos ha enfrentado como mujer en estas posiciones de liderazgo y con qué formación contó para enfrentar los desafíos de la política?
Inese Vaidere: Estoy involucrada en política debido a mi experiencia profesional; soy economista, y todavía me desempeño como profesora en la Universidad de Letonia, donde enseño Finanzas Internacionales.
En el decenio de 1990, cuando estas cuestiones con los partidos políticos empezaron en Letonia, fui invitada a elaborar un programa económico para el partido, que estaba fuerte en temas nacionales, pero bastante débil en cuestiones económicas. En esa época, había decidido que nunca participaría en política, porque eran los tiempos soviéticos. Sin embargo, quería estar en la universidad porque este es un trabajo que me encanta; pero de algún modo, si ya estás con un pie allí, pues ya estás involucrada.
En el decenio de 1990, me pusieron por primera vez en la lista electoral. Era prestigioso poner a una profesora y doctora en Economía en esa lista. Yo no hice nada porque dije: «Pueden ponerme si quieren, pero yo no quiero».
Lentamente, me fui involucrando en política. Mi primer cargo político fue como secretaria parlamentaria para el ministro de Economía, viceministra de Economía para asuntos parlamentarios. Luego pasé a ser asesora del primer ministro en asuntos económicos y políticos. Después me nombraron ministra de Medio Ambiente de Letonia y después pasé a ser asesora del presidente del Estado en asuntos económicos.
Posteriormente, fui elegida en el concejo municipal y me convertí en teniente alcaldesa. Este fue un período breve, luego del cual fui elegida para el Parlamento Nacional y asumí la presidencia del Comité de Relaciones Exteriores. Por último, fui elegida como representante en el Parlamento Europeo.
Con frecuencia, siento que participar en política es mucho más fácil para un hombre que para una mujer. En primer lugar, para ser reconocida tienes que ser al menos dos o tres veces mejor que el hombre que está a tu costado. Los hombres tienen sus redes informales: pueden reunirse en bares, restaurantes y saunas. Si vas con un hombre a un restaurante, la gente podría preguntar qué está pasando. Así que esta falta de redes informales es preocupante, y muchas veces pensé que no podría lograr algo porque soy mujer. Después de que fui ministra y demostré que podía hacerlo y fui reconocida, no sentí más esta distinción. Me reconocieron como una persona competente para el cargo, pero creo que al principio fue realmente duro.
iKNOW Politics: ¿Puede darnos un ejemplo de algún cambio, alguna política o una acción que usted haya usted impulsado en beneficio de las mujeres y cuyo impacto se siga percibiendo?
Vaidere: Margaret Thatcher dijo: «Si quieres hablar sobre política, habla con los hombres. Si quieres hacer algo, ponte con las mujeres». Siempre me gustó trabajar con mujeres porque veo que en Letonia su calificación y capacidad de trabajo es más elevada. Y cuando contrato a personas para diferentes posiciones y hay 40 ó 50 postulantes, siempre apoyo a las mujeres; y no es porque yo sea mujer, sino por la calidad. Las mujeres piden menos salario, pero están más dispuestas a desempeñar trabajos serios. Los hombres siguen siendo los mismos: son el hombre de la familia, el que trae el dinero; pero las mujeres, de algún modo, lo están haciendo muy bien. En mis diferentes cargos, siempre he trabajado con distintas organizaciones femeninas. Este año fui invitada a cuatro regiones de Letonia para hablar sobre cómo las mujeres pueden participar en política, porque tenemos elecciones dentro de poco. Conversé con las mujeres y las exhorté a hacerlo, porque las decisiones políticas deben darse en proporción 50-50, debido a que la humanidad es también 50-50. Si consideras que puedes tomar decisiones, entonces tienes que hacerlo.
Creo que estas conferencias fueron muy fructíferas. En el Parlamento letón y en el Parlamento Europeo, tenemos algunos círculos de mujeres que comprenden muy bien la situación. No obstante, al hablar de igualdad, los hombres también tienen que luchar por nosotras. Tenemos que luchar por nosotras mismas, pero ellos también tienen que luchar por nosotras.
iKNOW Politics: ¿Usted sintió que el apoyo de otras mujeres —particularmente de bancadas femeninas o de redes de mujeres tales como iKNOW Politics— la ayudó en su carrera?
Vaidere: Muchísimo. Creo que Internet es una gran cosa, porque la realidad es que las mujeres tienen que tener espacios ellas mismas. Ojalá pudiera decir que la casa está limpia, con flores, y que todo está bonito; y aunque tengo un esposo maravilloso que hace de todo, esas cosas de las cuales se encargan principalmente las mujeres yo las hago el fin de semana y luego parto otra vez a Bruselas. Así, a la 1 ó 2 de la madrugada puedo entrar a Internet y usar estas fuentes de información, y esa es una gran ayuda para mí. Además, el año pasado creé mi propia página web y la considero una gran herramienta de información. Puedo hablar con personas de todas partes de Letonia sobre el Parlamento Europeo, sobre qué clase de persona soy, y ellas pueden hacerme preguntas directamente y yo puedo responder directamente. Creo que Internet es muy útil y, desde luego, es el futuro de la formulación de políticas. El punto en contra es que hay demasiada información, pero es útil gracias a los mecanismos de búsqueda. Para las mujeres es importante conseguir esta información sobre el Consejo y el Parlamento Europeo; para mí fue extremadamente útil.
iKNOW Politics: En estos momentos, ¿cómo es la situación para las mujeres que participan en política en Letonia?
Vaidere: No contábamos con medidas especiales para motivar a las mujeres a participar en política, pero ellas han logrado muchísimo gracias a nuestra competencia y energía. Me río cuando pienso que, hace cinco años, yo era la única mujer responsable de relaciones exteriores. Yo era la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores del Parlamento letón, y era la única mujer. Creo que las mujeres hacemos un gran trabajo; no obstante, estamos menos representadas. En el Parlamento Europeo aprobamos el programa de 5.000 millones, que está dirigido a las zonas rurales, e Internet es la prioridad en esta política. Creo que mi país y otros países tienen que estar muy activos en estos proyectos.
iKNOW Politics: Usted ha participado en política en muchos ámbitos diferentes: el ámbito local, el ámbito nacional, y ahora el ámbito regional. ¿Ha encontrado que, con el paso de los años, su estilo de liderazgo ha cambiado?
Vaidere: Creo que la política cambia a la gente. Yo me volví más fuerte. A veces creo que una pierde su enfoque femenino específico, porque se dirige más a las metas y se vuelve más impaciente. Yo diría que no he cambiado mucho; soy como soy, la misma mujer que era. Pero estos puestos son muy duros y una tiene que ser más dura; siempre se presentan experiencias negativas, porque la política no es lo que a la gente le gusta y uno tiene que lidiar con actitudes negativas. Aunque creo que he logrado grandes cosas, a veces la gente generaliza lo que una ha hecho.
iKNOW Politics: Si tuviese que dar un consejo a las mujeres miembros de iKNOW Politics o a una joven que está pensando en iniciarse en política pero no sabe muy bien cómo empezar, ¿qué le diría?
Vaidere: Mi consejo sería que no empiece a los 18 años. Le diría: «Primero logra algo en tu vida, hazte profesional en lo que quieras, pues los conocimientos, la educación y la práctica son muy importantes». He visto a algunos políticos que empezaron muy jóvenes, y ahora no saben qué hacer si no son elegidos. Creo que lo mejor sería empezar con una buena educación y experiencia profesional, y luego, si considera que ya sabe algo, yo la exhortaría a entrar en política. La gente dice que tenemos un mal gobierno y malos políticos; bueno, entonces debes ir y hacerlo mejor. Si te quedas atrás, no puedes culpar a nadie por eso. Yo exhortaría a la gente que puede y que no tiene miedo a que participe en política.
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Entrevista a Nilcéa Freire, ministra de la Secretaría Especial de Políticas para la Mujer (SPM) de Brasil
Submitted by iKNOW Politics on Mar, 2010-01-12 10:13
Resumen:
“Los partidos, sean de izquierda o de derecha, son un espejo de lo que ocurre en la sociedad. Los hombres también son machistas en los partidos, les cuesta muchísimo abir el espacio. Ya hay una enorme competencia entre ellos y no quieren la competencia de las mujeres. Por eso el cambio depende más de que las mujeres se involucren. Cada vez más mujeres entienden que no se puede llegar al poder sin partidos, y esto contribuye a construir una masa crítica de mujeres al interior del partido político como fuerza principal para su transformación”.
Cuerpo:
iKNOW Politics: Muchísimas gracias, ministra, por darnos su tiempo. Quisiera comenzar pidiéndole nos hable en torno a su trayectoria en política ¿Cómo se inició? ¿Qué la inspiró? ¿Enfrentó algún obstáculo por el hecho de ser mujer?

Nilcéa Freire: Estoy en la actividad política desde muy joven. Empecé en la universidad, en el movimiento estudiantil. Militaba en el Partido Comunista de Brasil. Eran los años de la dictadura militar y estábamos en la clandestinidad. Estuve exiliada en México (1975-1977), allí seguí estudios pero los interrumpí apenas pude volver a Brasil. Desde muy temprano la actividad política es parte de mi vida, paralela a mi actividad profesional. Soy médica de formación y profesora universitaria. Después de algunos años de trabajo, fui elegida rectora de la Universidad del Estado de Río de Janeiro, UERJ (2000-2003). Terminado mi mandato como rectora de la universidad pasé al ministerio por invitación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2004). Mi participación política es una participación dentro de partidos como militante, jamás he sido candidata. Desde 1989 pertenezco al Partido de los Trabajadores (PT).
Creo que todas enfrentamos la sensación de un cierto aislamiento por nuestras opciones, nos hace falta con quién compartir. Sobre todo cuando los ambientes donde estamos son predominantemente masculinos, tal como me ha sucedido desde que era estudiante. La dirección de mi partido en el movimiento estudiantil era una dirección mayoritariamente masculina, apenas dos éramos mujeres. Eso pasa tanto en la izquierda como en la derecha. Ese rasgo cultural, machista, está en todos los partidos.
En la UERJ donde trabajé toda mi vida, hay un ambiente más progresista así que estas cuestiones no aparecen de manera explícita, pero están ahí de una manera sutil. Cuando fui elegida como rectora fui elegida por todos, incluso los hombres. Pero cuando asumí la rectoría les costaba muchísimo a mis colegas saber cómo lidiar y relacionarse conmigo en una nueva posición. Yo ocupaba una posición jerárquicamente superior a la de ellos, y esto generó una gran expectativa, luego se acostumbraron. Hay un mito, que las mujeres somos muy inestables desde el punto de vista emocional, que en cualquier momento podemos perder la cabeza. Esto estaba en el imaginario, después vieron que era diferente, que no correspondía al estereotipo que ellos tenían. Lo más importante, sin embargo, es el hecho de que las mujeres tenemos una sobrecarga muy grande de trabajo. Toda mi trayectoria la hice con dos hijos pequeños que cuidaba prácticamente sola. Soy una mujer de la clase media de Brasil, pude tener una trabajadora doméstica remunerada que me ayudó. Pero así y todo era muy difícil dejar a los niños pequeños para hacer política, para tener mis actividades profesionales. Muchas mujeres no lo logran: no tienen con quien dejar a sus hijos, no tienen a alguien con quien compartir las actividades domésticas.
Este es un obstáculo importante, porque también hay el mito de que a las mujeres no les gusta la política. Y nadie les pregunta, nos pregunta, por qué no estamos ahí. A una mujer sindicalista hace muchos años se lo preguntaron: “¿Por qué tú no estás en la dirección del sindicato? Eres una persona con tan buenas ideas, ¿por qué no te presentaste como candidata para dirigente sindical?” Y ella respondió: “¿Sabes qué? A mi esposo, cuando sale de la fábrica y va para el sindicato, nadie le pregunta que va a hacer. Y él jamás me ha preguntado si un día a la semana yo quiero que vaya a la casa a cuidar de las y los niños, y hacer la comida, para yo poder ir al sindicato después de la fábrica. Yo salgo de la fábrica, me voy a la casa a cuidar a las y los niños y hacer la comida, no me sobra tiempo para ser dirigente sindical”.
iKNOW Politics: ¿Qué posibilidades ve de hacer una transformación real en la política ahora que está en un cargo ejecutivo en el ministerio rector de las políticas gubernamentales sobre mujer?
Nilcéa Freire: Es una oportunidad única estar en posiciones como esta. Las mujeres no debemos olvidar jamás lo que nos costó llegar hasta aquí. En la Secretaría Especial de Política para la Mujer (SPM) estamos trabajando en la reformulación de la legislación electoral brasileña en lo que concierne a las cuotas electorales. En Brasil tenemos una ley de cuotas según la cual los partidos políticos tienen que reservar al menos 30% de los cupos en la listas para las mujeres. Pero no hay ninguna sanción si el partido no llena el 30%. Si el partido dice: “no alcanzamos a poner 30% de mujeres”, no pasa nada. El impacto de esta legislación es por tanto muy tímido. Estamos discutiendo la posibilidad de cambiar esto. En Brasil la votación es nominal, lo que hace más difícil efectivizar las cuotas, tenemos que encontrar un camino para hacer que al menos el 30% sea efectivo. Actualmente sólo un 10% de los congresistas son mujeres.
iKNOW Politics: Las normas y los marcos normativos son importantes, pero no son suficientes. Se requieren cambios estructurales y, en particular, cambios en la mentalidad de la sociedad. Al respecto, ¿qué estrategias está desarrollando el gobierno del presidente Lula da Silva en este terreno?
Nilcéa Freire: Actuamos en diferentes frentes. Uno, que para mí es importantísimo, es el proceso cultural. Más específicamente en las escuelas, donde niñas y niños puedan incorporar desde muy temprano otra visión del mundo. Tenemos un programa, desde el 2005, llamado Género y Diversidad dirigido a las y los maestros de enseñanza fundamental, para que ellas y ellos tengan la posibilidad de manejar los temas de género, raza, etnia y orientación sexual con las y los niños. El programa se orienta a trabajar con niñas y niños desde los nueve hasta los once o doce años, casi adolescentes. Este programa es una especialización para maestras y maestros, que en este año se ha masificado, alcanzando a catorce mil en todo Brasil. Lo desarrollamos como “e-learning”, es decir enseñanza a distancia. Nos interesa incidir en la educación formal porque la educación al mismo tiempo que puede ser un instrumento de modernización de la sociedad, puede ser un instrumento de preservación de los prejuicios, del status quo.
Otro frente en el que trabajamos, es el apoyo a las campañas que nos presentan las organizaciones de la sociedad. El año pasado lanzamos una campaña denominada “Mujeres en el poder, yo asumo este compromiso”. Esta campaña se articula en torno a un sitio web donde recolectamos información y análisis en torno a la participación de las mujeres en política. Otro instrumento de la campaña fue una plataforma política que ofrecimos a todas y todos los candidatos a las elecciones municipales del 2008. Esta plataforma fue trabajada no solamente por la SPM sino por el Consejo Nacional de los Derechos de la Mujer (CNDM), un foro de instancias de mujeres de los partidos políticos brasileños, que nosotras apoyamos. Todos los partidos de la derecha y de la izquierda están ahí. Lanzamos nuestra plataforma acompañada por spots de radio, afiches, slogans, y las candidatas la utilizaron para sus campañas.
A lo anterior se suma los programas permanentes y proyectos de la SPM y del Gobierno que promueven y refuerzan la autonomía de las mujeres, particularmente en el mundo del trabajo, tanto para mujeres urbanas como para mujeres que viven en el campo brasileño. Promover la autonomía de estas mujeres significa muchas veces trabajar las cosas más fundamentales, por ejemplo que tengan su documentación civil. Cuando llegamos al gobierno, alrededor de tres o cuatro millones de estas mujeres no tenían siquiera su tarjeta de identidad, su principal documento civil. Por lo tanto, no podían acceder a los programas de crédito que les ofrecía el gobierno. Promover la autonomía significa ampliar las posibilidades de trabajo, de acceso al mercado de trabajo, y por otro lado, crear las condiciones mínimas de calidad de vida.
Para todo esto hemos desarrollado dos conferencias nacionales sobre la mujer, una en el 2004 y otra en el 2007. Son procesos participativos que comienzan con las conferencias municipales, siguen las conferencias estatales y después la nacional. En la primera tuvimos mil ochocientas delegadas de todo Brasil, después de un proceso donde participaron ciento veinte mil mujeres. En la segunda, en el 2007, tuvimos dos mil ochocientas delegadas en un proceso del que participaron doscientas veinte mil mujeres. En la primera conferencia se elaboraron los principios y las directrices para hacer el primer plan nacional de política para las mujeres; en la segunda se revisó este plan, se amplió, se incluyeron otras contribuciones, etc. Estamos en plena implementación de los acuerdos de esta última. Y el plan no compromete solo a la SPM sino que incluye las acciones en los ministerios del gobierno del presidente Lula da Silva: trabajo, educación, salud, desarrollo social, ciencia y tecnología, etc. Todos los ministerios tienen acciones en los once capítulos del plan, que van desde educación inclusiva y no sexista hasta el tema de mujeres y poder.
iKNOW Politics: Usted tiene una larga experiencia de militancia en partidos políticos, ¿cuál es su visión en relación a la participación de la mujer dentro de los partidos políticos? ¿Cuáles serían sus sugerencias para que esto cambie o mejore?
Nilcéa Freire: La relación de las mujeres con los partidos políticos y la política formal es una relación muy delicada. El feminismo tradicional en sus inicios -y hasta hoy hay corrientes que piensan así-, cuestionó fuertemente la militancia de las mujeres en los partidos políticos. Durante años, en Brasil, las mujeres que militaban en el movimiento feminista no querían saber nada de partidos políticos. El movimiento feminista se identificaba como un movimiento de naturaleza libertaria, cualquier cosa que las encuadrara era rechazado. Hubo en Brasil una división clara entre las mujeres autónomas del movimiento feminista y aquellas que optaron por estar en los partidos políticos. En general, las mujeres que venían del exilio, que tenían una militancia anterior en los partidos políticos, fueron por este camino. Pero no fueron muchas, por lo que seguimos siendo minoritarias dentro de los partidos políticos.
Los partidos, sean de izquierda o de derecha, son un espejo de lo que ocurre en la sociedad. Los hombres también son machistas en los partidos, les cuesta muchísimo abir el espacio. Ya hay una enorme competencia entre ellos y no quieren la competencia de las mujeres. Por eso el cambio depende más de que las mujeres se involucren. Cada vez más mujeres entienden que no se puede llegar al poder sin partidos, y esto contribuye a construir una masa crítica de mujeres al interior del partido político como fuerza principal para su transformación.
Usted ve que en muchos casos es la presión lo que funciona. Por ejemplo, el caso de Michelle Bachelet, en Chile. Ella no era la candidata preferencial de su partido, al contrario. El partido únicamente asumió su candidatura cuando la sociedad se manifestó en las encuestas. Es entonces que el partido dice: “Esta mujer tiene votos, vamos con ella”. No podemos pensar que las transformaciones dentro de los partidos políticos van a suceder sin lucha. No vamos a tener resultados si la relación de fuerzas permanece como hoy: pocas mujeres organizadas, muchos hombres. ¿No nos hacen caso? Tenemos que hacer presión. Y no resulta sólo la presión de fuera hacia dentro del partido, tenemos que presionar desde dentro, también. Mi partido, el Partido de los Trabajadores (PT), fue el primer partido en Brasil en tener cuotas de participación para las mujeres en la dirección, en las nominaciones y listas para concurrir a la dirección del partido. Siempre que hay un evento tiene que haber un 30% de mujeres. No es fácil la pelea ahí dentro, es difícil, porque la ley básica de la física dice que dos cuerpos no ocupan el mismo espacio en el mismo momento. Para que tú estés, el otro tiene que salir. Para que logre el poder una mujer, un hombre tiene que dejarlo. Estamos ahí para pelear, y la estrategia más básica es estar ahí.
iKNOW Politics: Usted ha trabajado mucho en formación, ¿cómo ve la renovación de liderazgos políticos femeninos en Brasil? ¿Cuáles serían sus sugerencias para fortalecer este proceso?
Nilcéa Freire: Vemos con alegría que hay una renovación de liderazgos en el Brasil. Hace unos años era difícil ver una mujer joven en las actividades del movimiento de mujeres. Ahora, tenemos un bonito movimiento de jóvenes feministas que es cada vez más grande. Tuvieron un protagonismo muy importante en la Conferencia Nacional de Políticas para las Mujeres, en el 2007, y siguen creciendo. Se han constituido como una red en todo el país, tienen representantes en todos los estados, el año pasado hicieron un encuentro de jóvenes feministas.
Por otro lado, la SPM, apoya a la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), y dentro de ella a la UNE Mujer, que está intentando tener núcleos de mujeres en todas las universidades. Están haciendo una encuesta, un trabajo de movilización, una campaña por la legalización del aborto en Brasil, trabajan el tema de los derechos sexuales y reproductivos. Estimulamos este tipo de participación y de formación política, porque pensamos que faltan espacios gubernamentales y no gubernamentales de formación. No estoy hablando de programas ligeros de capacitación, sino de programas consistentes que realmente empoderen a las mujeres jóvenes. Que sepan que no es fácil, hay obstáculos, pero es posible superarlos. Yo siempre cuento que tengo una nieta de siete meses, para que ella disfrute un mundo más igual, tenemos que trabajar. Que las mujeres en el futuro no tengan que pagar el precio por su autonomía que pagamos nosotras, las más viejas. Tuvimos que pagar, muchas veces, un precio altísimo para ser más independientes, autónomas, y estar en los lugares que estamos.
iKNOW Politics: ¿Qué importancia han tenido las redes en su trabajo?
Nilcéa Freire: Las redes son fundamentales. Al principio mencioné la sensación de aislamiento, sea que trabajemos en un organismo no gubernamental, o en los gobiernos, o en un partido. Muchas veces te sientes sola, muchas veces piensas que los problemas son tuyos, porque las mujeres siempre piensan que son culpables de todo. Hay una cuestión cultural, que viene con la idea del “pecado original”. Es muy importante que tú sepas que los problemas no son tuyos, no son provocados por ti, que los problemas son problemas estructurales en la sociedad, que hay otras mujeres que sufren lo mismo, y que las salidas que vas a encontrar, no las vas a encontrar sola, las vas a encontrar compartiendo con otras, y las salidas no van a ser individuales. En la medida que otras mujeres se incorporan a la conversación sobre esto se va consolidando una mentalidad diferente. Para mí, las redes sirven para eso, para ampliar las posibilidades que individualmente muchas veces no se presentan.
iKNOW Politics: Para finalizar, como ministra ¿cuáles son los tres objetivos que usted asumiría para el futuro inmediato? ¿Cómo le gustaría ser recordada?
Nilcéa Freire: Uno de mis objetivos es consolidar la implementación de la ley contra la violencia hacia las mujeres en Brasil, la ley “María da Penha". Esta ley es un logro de la lucha de las mujeres brasileñas, sancionada por el presidente en el 2006. Otro, es ampliar la participación política de la mujer logrando la modificación de la ley de cuotas, de manera que esté vigente en las elecciones del 2010. Y en tercer lugar, consolidar la transversalidad de género, que sea definitivamente incorporada la perspectiva de género en las políticas del estado brasileño. Y añadiría que, como resultado de estos avances, tengamos al final del 2010 una presidenta mujer en Brasil.
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Entrevista a Martha Roldós, ex diputada del Congreso, ex candidata a la presidencia de Ecuador (2009)
Submitted by iKNOW Politics on Mar, 2009-11-24 20:47
Resumen:
“Estoy en política porque quiero que pasen ciertas cosas y que no pasen otras. En función de eso veré con quién me junto, con quién hablo; y también con quién no me junto, y con quién no hablo. Si me pongo a pensar a quién le tomaron la foto o quién habla ante las cámaras y me peleo por eso, entonces rompo las causas y estoy perdida, peor aun: las causas están perdidas”.
Cuerpo:
iKNOW Politics: Usted viene de una familia de políticos, ¿cómo influencian esos antecedentes en su participación en política?
Martha Roldós: Mi padre, Jaime Roldós Aguilera, siendo presidente del Ecuador (1979-1981), murió junto con mi madre en 1981. Su avión se estrelló en circunstancias que nunca fueron esclarecidas. Un hermano de mi madre también fue presidente de la república, Abdalá Bucarám (1996-1997). A éste yo le hice oposición. Mi ex esposo, es sobrino de Omar Torrijos, ex presidente de Panamá. Si bien estuve al margen de la política activa, ésta siempre me interesó.
Estudié economía, política internacional y sociología. He estado todo el tiempo leyendo, siguiendo la política del país. El hermano de mi padre, León Roldós, fue socialista y llegó a ser vicepresidente de la república (1981-1984). Él fundó un movimiento que es justamente la Red Ética y Democracia en el que yo milito.
Si bien yo hice política universitaria en su momento, recién con las elecciones del 2006 ingresé a la política nacional. En ese año fui electa como diputada del Congreso Nacional, junto con el gobierno del presidente Rafael Correa Delgado (el gobierno entró en funciones en enero de 2007). Estuve seis meses como diputada y luego renuncié para lanzar mi candidatura a la Asamblea Nacional Constituyente. Se trataba de un proyecto que impulsamos desde la Red Ética y Democracia. La Asamblea Constituyente era una aspiración de los movimientos sociales, de los movimientos políticos progresistas, de muchas y muchos ciudadanos. Fui electa como miembro de la Asamblea que funcionó entre noviembre del 2007 y julio del 2008.
Después de aprobada la nueva constitución (2008) entró en funciones un régimen de transición que incluía una Comisión Legislativa de Fiscalización (octubre 2008 - febrero 2009) en la que algunas(os) de las(os) asambleístas continuamos cumpliendo funciones de legislar y fiscalizar.
Siempre he estado en una línea de centro izquierda, creo que cada vez más hacia la izquierda, con un profundo interés por los temas ambientales, por los temas de género. Para mí los temas ambientales son vitales, la defensa del ambiente es la defensa de la vida. Se trata de una de las causas más importantes de los movimientos sociales, de los movimientos indígenas. Es una vertiente de la política con la que yo me identifico enormemente.
iKNOW Politics: En estos años Ecuador ha vivido acelerados cambios, ¿cómo ve usted el proceso de la agenda de las mujeres, en particular en relación con su participación política?
Martha Roldós: Creo que en Ecuador, en los últimos años, hemos avanzado. Hemos estado buscando la paridad a través de la ley, pero lo más importante es que hemos avanzado en la práctica: el momento en que más participación femenina hemos tenido ha sido justamente la Asamblea Constituyente. Se presentaron muchas listas lideradas por mujeres. Eso significó un cambio cualitativo. Allí logramos no sólo la paridad, sino también la alternabilidad en las listas. Porque antes en una lista, digamos de dieciocho, ponían a las nueve mujeres al final. Ahora hay que alternar. De hecho en la Asamblea Constituyente llegamos a cerca del 40%. Cuando se eligió la Comisión Legislativa de Fiscalización, algunas(os) nos opusimos a que se recortara el número de asambleístas, porque considerábamos que era muy difícil mantener a la vez la proporcionalidad de provincias, la proporcionalidad por fuerza política y la proporcionalidad por género. Para variar fue sacrificada la proporcionalidad por género.
Ahora bien, no necesariamente la presencia de mujeres implica que la agenda de mujeres avance. Quienes más presionaron contra la agenda de las mujeres, en términos de salud sexual y reproductiva, fueron otras mujeres, las mujeres de los partidos de la derecha. Tenían un programa, yo diría un menú, igual al que vemos en otros países de América Latina, inspirado en las posiciones de El Vaticano, de ciertas iglesias protestantes y del gobierno de George Bush (ex presidente de Estados Unidos, 2001-2009). Sus posiciones eran contrarias a las de agencias internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que fue una de las fuentes de inspiración para muchas asambleístas en materia de mujer y género.
iKNOW Politics: Las cuotas no bastan, dicen un gran número de especialistas y los estudios lo demuestran; otras leyes afirmativas en favor de las mujeres que tampoco bastan, tendrían que estar acompañadas de toda una estructura socionormativa. En base a su experiencia ¿qué estrategias cree que deberían implementarse para avanzar en cambios estructurales en este terreno?
Martha Roldós: Efectivamente no basta con las cuotas en las candidaturas, aquí el logro más grande que tuvimos fue el obtener la alternabilidad en las listas. Hay que buscar que se designen más mujeres y que éstas lleguen al parlamento. Creo que debería haber una normativa interna dentro de los propios partidos políticos para que tomen con seriedad las candidaturas de las mujeres. En muchos casos las candidaturas son ofrecidas a las reinas de belleza, como una forma de atraer votos.
Para que la cuota sea efectiva los partidos deben tener canales de participación de las mujeres que están en sus filas, así se evitaría que las candidaturas femeninas vayan a manos de mujeres ajenas a los partidos pero que tienen notoriedad o un espacio en los medios de comunicación.
Por otro lado, y esto es muy interesante, la participación política de las mujeres no se reduce a los partidos y las elecciones. Hay otras formas de participación como la que yo realizo, por ejemplo, al vincularme con los grupos que están contra la ley minera. Gran parte de quienes lideran la defensa de las comunidades contra la minería son mujeres, y son mujeres a las que hay que darles un mayor espacio. Creo que eso es interesante. Cuando una va a las luchas comunitarias, por soberanía alimentaria, por el agua, en contra de la minería, ahí es cuando una encuentra más mujeres con un nivel de compromiso y decisión muy alto. Tenemos muchas compañeras que han sido criminalizadas como Lina Solano, por su lucha contra la minería, o Esther Landeta, amenazada de muerte por sicarios. Es interesante ver como en esos otros espacios de la política, las mujeres han cobrado mucha relevancia y son usualmente las más perseguidas.
iKNOW Politics: Y en relación con la sociedad ¿qué estrategias le parecen las más efectivas para contrarrestar las visiones machistas, patriarcales, que deslegitiman el reclamo de equidad por parte de las mujeres?
Martha Roldós: Creo debería haber una estrategia comunicacional que contrarreste los contenidos machistas que están generalizados en la sociedad. Pero también las mujeres que estamos en política tenemos que empoderarnos en nuestro rol y no dejarnos intimidar. La forma más común de intimidar a una mujer es amenazarla con que van a revelarse aspectos de su vida personal, asuntos que en la vida de un hombre no tendrían ninguna relevancia. Es momento de que las mujeres en política empecemos a decir: sí, ¿y qué? Yo supe de una mujer de la derecha que dejó de hacer oposición en el momento que el presidente de Ecuador (Rafael Correa Delgado) dijo en una cadena radial que era una mujer de dudosa reputación. No estoy de acuerdo con ninguna de las posiciones de esa mujer, pero nadie tiene derecho a atacarla de esa manera. Nosotras no estamos cuestionando la reputación de nadie, ni aludiendo a los compañeros o compañeras sexuales que tengan los hombres que están en política. Una de las primeras cosas que habría que hacer es tomar medidas de fuerte sanción frente a estas campañas, sea con quien sea el que las haga. Se trata de discriminaciones inaceptables.
Es muy difícil cuando las y los hijos de una escuchan eso, no es fácil para la mayor parte de las mujeres, y sin embargo una tiene que enseñarle a las y los hijos a decir “sí ¿y qué?, mi vida privada es mi vida privada”. Se tiene que empezar a respetar la vida privada de las mujeres que estamos en política, no tiene por qué ser objeto de escarnio ni de debate político. Deberíamos ser más fuertes en la normativa. Debería considerarse como otra forma del acoso, como otra forma de discriminación, venga de donde venga.
Por último, creo que es muy importante el asunto del financiamiento de las campañas de las mujeres. Es mucho más difícil para las mujeres que para los hombres conseguir financiamiento para sus campañas. Se vuelve complicado, se convierte en un asunto personal, habría que comenzar a pensar en este asunto.
iKNOW Politics: La Asociación de Mujeres Municipalistas de Ecuador (AMUME) ha elaborado un proyecto de ley sobre el acoso y violencia contra la mujer involucrada en política. ¿Qué piensa al respecto?
Martha Roldós: Conozco la iniciativa, me la presentó Margarita Carranco, presidenta de AMUME. Muchas mujeres han sido amenazadas. Quizás en los espacios parlamentarios pasa menos porque somos más visibles, pasa mucho en los espacios municipales, sobre todo con las concejalas. Yo tengo una amiga concejala, de mi propio movimiento, que en Santo Domingo ha sido intimidada, por denuncias que ella presentó por corrupción contra el Alcalde. La amenaza entonces forma parte del juego político, y en comunidades pequeñas es la amenaza física. En el caso de las mujeres es más grave aún, porque a la amenaza física se une la velada amenaza de otro tipo de agresiones, agresiones de tipo sexual, el comentario impropio, o el acoso.
iKNOW Politics: Los pueblos indígenas son muy relevantes en la región, y Ecuador es uno de los países más representativos al respecto. ¿Cómo ve la situación de las mujeres indígenas ecuatorianas en política? ¿Qué proyecciones les ve hacia el futuro?
Martha Roldós: Hay mujeres indígenas ecuatorianas en política como Mónica Chuji, representante no sólo de las mujeres indígenas sino de las mujeres en general, quien defiende con mucha fuerza los temas de salud sexual y reproductiva.
Recuerdo la destacada participación de mujeres de los movimientos sociales del Chimborazo, por ejemplo la compañera Cucuri, que llegó a demandar que cuando se les reconociera los derechos a los pueblos ancestrales, se pusiera ahí también la salvedad de que ellos también tenían que respetar los derechos de las mujeres. Aquí, en Ecuador, hemos tenido una participación creciente y muy destacada, desde Nina Pacari, pasando por Lourdes Vivan, Dolores Cacuango, Blanca Chancoso, y muchas otras cuyos nombres se me escapan. Hay que alentar este proceso, las compañeras están demandando un espacio en sus comunidades y en la colectividad, ese espacio debe ser respetado por todas y todos.
iKNOW Politics: ¿Qué retos ha significado para usted el tener que desenvolverse en un ambiente predominantemente masculino como es la política? ¿Cómo superó esos retos?
Martha Roldós: Cuando llegué al Congreso Nacional éramos seis legisladoras(es) de la Red Ética y Democracia y decidieron nombrarme jefa de bancada. Esto resultó muy incómodo para algunos de los otros jefes de bloque; incluso uno de ellos no se dirigía a mí, se dirigía a sus compañeros cada vez que quería negociar algo. Ellos le decían: “no, la encargada de eso es Martha, tienes que hablar con Martha”, pero él no lo hacía porque habíamos tenido un impasse por otros temas. Al final su bloque lo tuvo que cambiar y pusieron a alguien que pudiera dialogar conmigo al igual que con las y los demás.
Creo que una tiene que hacerse respetar, al principio cuesta trabajo, una llega tímida, como un poco asustada. Una de las cosas que una aprende cuando está en política es que no debe tener miedo de que digan que es una bruja. Una puede ser una bruja para las y los abusivos, y ser generosa, tener su corazón, su mente y sus manos abiertas, para las causas que la necesitan.
iKNOW Politics: ¿Y qué estrategias recomendaría para hacer alianza con los hombres en función de la equidad para las mujeres?
Martha Roldós: Yo trabajo muy bien con los hombres, con la mayor parte de ellos. Lo primero es tener sentido del humor, saber dialogar y ser franca, poner las cartas sobre la mesa: qué quiero, qué quieres tú. En la medida de que una no ande con rodeos, será capaz de fomentar las alianzas que quiere o necesita. Si alguien anda con rodeos probablemente esconde que no quiere ser aliado tuyo. Creo que en esta época los tiempos son breves y las causas urgentes. Tenemos que ir de frente con franqueza, con camaradería, con sentido del humor, eso es para mí lo más importante. Al principio pueden mirarla a uno por sobre el hombro, pero todos terminan reconociendo la capacidad de trabajo cuando una llega antes que ellos, sabe más que ellos y se va después que ellos.
Claro que esto es muy difícil e injusto, porque una debería poder estar a la par y no estar haciendo más, pero al principio siempre es una tarea de hacer mucho más. Ese siempre ha sido el rol de las mujeres: hacer mucho más. De lo que se trata es de demostrar que una está tan o más preparada y capacitada que cualquiera de los hombres.
iKNOW Politics: En su trayectoria ha tenido la oportunidad de trabajar en redes, en alianzas, ¿qué han significado para usted?
Martha Roldós: He participado en redes más bien coyunturales, y he trabajado muy bien tanto con grupos de mujeres como con ambientalistas en diversos temas puntuales. Lo fundamental para que funcionen es que una demuestre compromiso con la causa común. Si es así, una puede estar impulsando o puede estar liderando, no interesa. Creo que las luchas por protagonismo son dañinas, hay que construir el liderazgo, sin buscarlo. Ahora una ve que hay muchos programas de liderazgo y a mí me parece que alimentan el arribismo político. Muchos de esos programas están vacíos de contenido, no hablan de las causas que tenemos que defender sino de los lugares que se pretende ocupar. Puede ser que se llegue muy arriba, pero vacíos, y al final de cuentas las y los “nuevos líderes” van a hacer lo mismo que hicieron los otros.
Si una asume una causa y lo hace con pasión, con entrega, probablemente al final termine liderando. A mi no me gusta liderar ciertas causas, si alguien puede hacer algo mejor que yo, yo no tengo problema en dejarle el espacio. A veces, cuando una se compromete a fondo con una causa, se da cuenta que pocas personas están dispuestas a hacer lo que una está dispuesta a hacer. Ese es el liderazgo que vale la pena, el liderazgo que nace de abrazar realmente una causa. Y no el liderazgo que nace de que yo quiero poner mi nombre por arriba del de los demás.
Estoy en política porque quiero que pasen ciertas cosas y que no pasen otras. En función de eso veré con quién me junto, con quién hablo; y también con quién no me junto, y con quién no hablo. Si me pongo a pensar a quién le tomaron la foto o quién habla ante las cámaras y me peleo por eso, entonces rompo las causas y estoy perdida, peor aun: las causas están perdidas.
iKNOW Politics: ¿Qué consejos le daría a aquellas mujeres jóvenes –no solamente del Ecuador sino de la región- que están interesadas en acceder a la política, pero lo ven como algo inaccesible?
Martha Roldós: Puede sonar curioso, pero muchos pensarán que mi caso es el de la niña que quiere ser trapecista porque toda su familia lo ha sido. Como que suena fácil. Otro es el caso de la niña que llega del circo a su casa y dice yo también quisiera estar en el circo. Sin embargo yo conozco muchas mujeres que están haciendo un gran papel en política, sin haber tenido historia familiar en la política. De hecho yo rechacé por mucho tiempo el hacer política y entré, no por el apellido, sino porque quería pelear por determinadas causas, porque tenía un programa que quería defender. Y eso fue más de veinte años después de la muerte de mis padres.
Cuando una entra en algo es porque tiene pasión por lo que hace. Una va encontrando los caminos. Mi recomendación para cualquier persona, no solo para quienes entran en política, es que hagan lo que quieran hacer en esta vida, que busquen hacer lo que les apasione. No podría aguantar a alguna gente que tengo que aguantar, o pelearme con la que tengo que pelear, si no tuviera pasión, si no hubieran cosas que apasionadamente defiendo. Si no, mejor estaría en mi casa cuidando flores.
iKNOW Politics: ¿Tiene algún comentario final?
Martha Roldós: Tengo la experiencia de que una nunca sabe si al día siguiente va a estar viva o muerta. Esa es una lección de vida. Por eso, siempre trato de hacer lo mejor que puedo con lo que tengo, en el tiempo que tengo. No sé donde estaré dentro de algunos meses, probablemente siga en política, tengo muchas cosas por las que quiero pelear, tengo un país al que amo profundamente. He vivido en muchas partes con gente muy buena. En general las y los latinos son gente muy buena, son gente a la que uno ama, con la que se compromete entrañablemente. Aunque es gente que a veces no protesta como debería, cosa que me indigna.
Recuerdo cuando hablaba con unas y unos trabajadores muy explotados de las plantaciones bananeras, y uno me decía que le había caído un tóxico y había perdido la vista de un ojo y todo el cabello. Y con gran sencillez me dice: “bueno, parece que tuve mala suerte y se me maduró el ojito”. Eso no es mala suerte, le dije, “a usted lo han explotado, a usted lo han hecho usar un tóxico que internacionalmente está prohibido, a usted nadie le avisó”. Eso es una injusticia. Y da ganas de seguir peleando.
En mi vida he hecho muchas cosas, he sido estudiante, he sido profesora, he hecho encuestas, parte de la infancia de mi hija estuve solamente de ama de casa. Una siempre puede tener etapas en la vida, hay un camino que me ha traído hasta acá, y que probablemente me siga llevando más allá.
Invito a la gente que quiera pelear por causas a participar en política, a los que quieran ver su nombre en la marquesina, solamente eso, mejor que se dediquen al show- bussiness.
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Entrevista a Elizabeth Salguero, diputada y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Bolivia
Submitted by iKNOW Politics on Mar, 2009-11-24 20:18
Resumen:
Pero por otro lado también está el desafío, no solamente en Bolivia sino en la región, de que las feministas, que estamos hace mucho tiempo en esta lucha, pasemos la posta a mujeres jóvenes, que trabajemos conjuntamente con ellas, que fortalezcamos sus liderazgos. Tenemos que dar espacio a nuevas generaciones, y creo que ese es el desafío. Por eso digo de ida y vuelta, primero de las jóvenes y segundo de nosotras.
Cuerpo:
iKNOW Politics: Quisiera comenzar preguntándole acerca de sus inicios en la política y pedirle una breve reseña de tu trayectoria. ¿De qué manera ha influido su condición de mujer en dicho proceso?

Elizabeth Salguero: Soy licenciada en comunicación social, con una maestría en planificación regional.
Me inicié alrededor de 1990, haciendo mía la lucha por los derechos de las mujeres, en particular de las mujeres dentro de los pueblos indígenas. He trabajado con las organizaciones de mujeres, primero como coordinadora nacional hacia la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995). Fue un proceso muy rico, por primera vez las mujeres reflexionamos juntas sobre los temas propuestos en la Plataforma de Acción para la Mujer (Beijing). Y en particular en Bolivia, fue la primera vez en que se visibilizó el trabajo de las mujeres indígenas, campesinas y originarias. El informe del país, se elaboró en una serie de encuentros y talleres que tuvieron las organizaciones de mujeres indígenas, campesinas y originarias. Ahí vimos que teníamos todo un desafío para incorporar la interculturalidad en nuestro trabajo, así como la lucha contra la violencia y la discriminación.
Posteriormente fui coordinadora nacional de la Articulación de Mujeres por la Equidad e Igualdad (AMUPEI), instancia de seguimiento del proceso de Beijing. Hicimos de ella una plataforma de trabajo para incidir en los tres poderes del estado, el legislativo, el ejecutivo y el judicial, en función de implementar el Plan de Acción Mundial sobre la Mujer.
Luego volví a trabajar en diversos medios masivos de comunicación, con agencias internacionales de cooperación, y como consultora en temas específicos de las mujeres. En el año 2005, se me invita a ser candidata a una diputación por el MAS (Movimiento al Socialismo, partido del actual presidente Evo Morales). Para mí fue un honor y un reconocimiento, era el desafío que estábamos buscando, a nivel personal y grupal, las organizaciones de mujeres. Ya no se trataría de incidir desde fuera, sino de luchar dentro del estado por los derechos de las mujeres. Fue grata y grande mi sorpresa, no fue un logro personal sino colectivo. Con el apoyo de los movimientos de mujeres llegué al parlamento nacional.
En el parlamento he participado como miembro de la Comisión de Relaciones Internacionales, luego me nombraron presidenta de la Unión Interparlamentaria-Bolivia. He sido vicepresidenta de la Comisión de Política Social y actualmente soy presidenta de la Comisión de Derechos Humanos.
No puedo negar que efectivamente, a pesar de los grandes avances en el mundo y en el país sobre los derechos de las mujeres, sigue siendo difícil para nosotras ejercer en la vida cotidiana estos derechos. En Bolivia tenemos un marco normativo muy avanzado, más aún con la Nueva Constitución Política del Estado (2009). Pero nos topamos con una sociedad machista y patriarcal. Nos cuesta mucho a las mujeres llegar al poder real, ser reconocidas como lideresas, y tener igualdad de oportunidades para desempeñar cargos de poder. Por ejemplo, en esta legislatura soy la única mujer que ejerce la presidencia de una comisión.
El reconocimiento que vamos logrando es a costa de un trabajo muy fuerte al interior de nuestras estructuras, con un fuerte apoyo también colectivo de las mujeres.
iKNOW Politics: Teniendo en cuenta el rápido ascenso del MAS, hasta ganar sucesivos procesos electorales, el último con más del 60% de los votos ¿Cuál ha sido el rol de liderazgo político femenino en este proceso?
Elizabeth Salguero: Desde un inicio ha sido muy importante la participación activa y orgánica de la Federación de Mujeres Campesinas de Bolivia Bartolina Sisa. Esta Federación es uno de los movimientos sociales que forman parte del MAS, que se define como “instrumento político” de los movimientos. La presencia de las mujeres indígenas, campesinas y originarias, se ha puesto de manifiesto en diversos momentos. Silvia Lazarte fue Presidenta de la Asamblea Constituyente; la compañera Leonilda Zurita es parte de la dirección nacional del MAS; Nemesia Achacollo y Sabina Orellana son parlamentarias; otras compañeras indígenas, como Celina Torrico, Casimira Rodríguez, Celinda Sosa, han sido ministras. Hemos tenido varias mujeres en el gabinete, lamentablemente actualmente solo hay dos ministras. Esperamos que con la Nueva Constitución avancemos a la paridad. De hecho las mujeres indígenas, campesinas y originarias, forman parte del gobierno de Evo Morales a diversos niveles, pero la participación es aún minoritaria.
No es que esto recién comience con el MAS, pero se está profundizando. La primera indígena diputada fue Remedios Loza, una mujer de “pollera”, de La Paz, que pertenecía al partido Consciencia de Patria (CONDEPA).
Nos queda mucho por hacer, pero debo reconocer que a pesar de una visión patriarcal, que se refleja en los partidos políticos y en diferentes esferas de la sociedad boliviana, también existen compañeros muy solidarios y muy comprometidos con los derechos de las mujeres, que nos abren las puertas y nos apoyan para que podamos agendar nuestros temas y acceder a posiciones de poder. Lo que sucede es que, a veces, debemos trabajar el doble o el triple que los hombres para conseguir lo mismo.
iKNOW Politics: En su opinión ¿cuáles son los principales aportes de la Nueva Constitución boliviana en relación a la mujer y su participación política?
Elizabeth Salguero: En primer lugar la Nueva Constitución Política del Estado utiliza un lenguaje no sexista. En segundo lugar, los derechos de las mujeres están de manera transversal en todos, absolutamente todos los capítulos de la Nueva Constitución. No hay un “régimen particular” de las mujeres, sino que el enfoque es transversal a todos los temas. En cuanto a la participación política de las mujeres, el artículo 11 afirma que Bolivia adopta para su gobierno la forma democrática, participativa, representativa y comunitaria, con equivalencia de condiciones, entre hombres y mujeres. Equivalencia quiere decir paridad. Tenemos el gran desafío de cómo en las elecciones próximas (diciembre 2009) se garantice esto al igual que el artículo 147, donde se lee que en la elección de asambleístas se garantizará la igual participación de hombres y mujeres.
iKNOW Politics: Las bancadas femeninas parlamentarias han tenido mucho éxito en diversos países, en Bolivia existe la Unión de Mujeres Parlamentarias de Bolivia (UMPABOL) ¿cuál es su rol? ¿cómo está funcionando en estos momentos?
Elizabeth Salguero: Bueno, yo quiero ser autocrítica al respecto. Hubiera sido un espacio muy interesante para trabajar las mujeres de los diferentes partidos políticos, para, más allá de nuestras diferencias, plantear reivindicaciones conjuntas. Lamentablemente esto no ha sido posible. La UMPABOL ha ido languideciendo, no ha logrado incidir en el parlamento nacional. Creo que ha habido una falta de liderazgo para poder lograr, más allá de nuestras diferencias, unirnos con el fin de trabajar por la causa de las mujeres. Este espacio no ha sido reconocido por las mujeres de los diferentes partidos políticos. Es importante mencionar, sin embargo, que se abrieron otros espacios desde la sociedad civil. Por ejemplo, un comité impulsor para promover la agenda legislativa desde las mujeres. Este comité ha sistematizado todas las leyes presentadas por las mujeres, ha identificado las leyes en elaboración, y actualmente es una instancia de coordinación, que esta trabajando muy activamente, para lograr que estas leyes y las que deben implementar los principios de la Nueva Constitución se viabilicen, en base a una sólida alianza entre las parlamentarias y las organizaciones de mujeres.
iKNOW Politics: ¿Qué sugerencia le daría a jóvenes que están involucradas, o quieren involucrarse, en política y ven esto como algo inaccesible?
Elizabeth Salguero: Bueno yo creo que es de ambos lados ¿no? Por ejemplo, en Bolivia, con la Nueva Constitución se abre la posibilidad de que hombres y mujeres jóvenes, a partir de los dieciocho años, puedan ser parlamentarios o parlamentarias en la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional. Es muy importante que los jóvenes asuman esta oportunidad, identifiquen y fortalezcan sus liderazgos, para poder ser candidatos y candidatas y llegar a ser parlamentarios o parlamentarias. Pero por otro lado también está el desafío, no solamente en Bolivia sino en la región, de que las feministas, que estamos hace mucho tiempo en esta lucha, pasemos la posta a mujeres jóvenes, que trabajemos conjuntamente con ellas, que fortalezcamos sus liderazgos. Tenemos que dar espacio a nuevas generaciones, y creo que ese es el desafío. Por eso digo de ida y vuelta, primero de las jóvenes y segundo de nosotras.
iKNOW Politics: ¿Cuál ha sido el rol de las redes en su trayectoria política? ¿Considera que son importantes para avanzar en la participación y liderazgo político de las mujeres?
Elizabeth Salguero: Por supuesto que las redes son muy importantes. Sirven para intercambiar experiencias, para fortalecer la incidencia a nivel regional, para que las luchas locales adquieran nuevas dimensiones. Aprendemos de otras compañeras que están en la red y nos fortalece su presencia y sus experiencias. Es fundamental contar con redes, que nos comparten no solo experiencias, sino también documentos, ideas y proyectos que siempre fortalecen nuestro trabajo local.
iKNOW Politics: Una pregunta final y hacia el futuro: ¿Cómo le gustaría ser recordada? ¿Cuáles son los logros más importantes que ha alcanzado en relación al avance de las mujeres aquí en Bolivia?
Elizabeth Salguero: Creo que lo más importante es, o sería, que lo que se ha logrado en la Nueva Constitución se concretice con el trabajo conjunto de las mujeres. Hay que remarcar y reforzar el trabajo colectivo, las luchas no son solamente personales, los resultados son frutos del trabajo colectivo. Como dije anteriormente, el reconocimiento de los liderazgos de las mujeres es fundamental, pero todo descansa sobre un respaldo colectivo. Eso quisiera dejar como fruto de mi trabajo. Superar lo que siempre se dice, que las mujeres somos enemigas de las mujeres.
En segundo lugar me gustaría que en Bolivia se desarrolle un fuerte control social y vigilancia, exigibilidad por parte de las organizaciones de las mujeres de la sociedad civil. No basta con que los derechos estén reconocidos en la Constitución, los tenemos que ejercer y garantizar
Por último, no basta con incrementar la cantidad de mujeres que vayamos accediendo a espacios de poder, debemos garantizar la calidad de la representación. Y con eso me refiero a que tengamos una conciencia de géneros o género, no solamente en relación a los derechos de las mujeres, sino también en relación con los derechos de otros grupos como los que reivindican las diferentes orientaciones sexuales. Sus derechos también están en los enunciados constitucionales, pero hay que concretizarlos y garantizarlos. Hemos visto que muchas mujeres al acceder al poder se olvidan de las mujeres. Creo que eso también es parte de la exigibilidad que tienen que demanda las organizaciones de mujeres, vigilar para que estas mujeres realmente representen los derechos de las demás cuando lleguen al poder.
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Entrevista a María Paula Romo, asambleísta y presidenta de la Comisión de Justicia y Estructura del Estado de Ecuador
Submitted by iKNOW Politics on Mar, 2009-11-24 19:44
Resumen:
Soy muy mala para dar consejos, tampoco me gusta mucho que me los den, pero diría que la política tiene satisfacciones que valen la pena. Poder constatar que hay procesos que se concretan, hace que lo difícil valga la pena. Hay que animarse, hay que ser audaces, hay que ignorar a las y los que insinúan que no podemos, que nuestro lugar es otro. Debemos prepararnos todos los días, la participación de la mujer debe ser valiente, pero no improvisada.
Cuerpo:
iKNOW Politics: Muchas gracias por aceptar esta entrevista para iKNOW Politics. Quisiera comenzar pidiéndole que nos cuente un poco sobre su trayectoria política, los retos que le ha tocado enfrentar.

María Paula Romo: A mí me gustó desde siempre la política, en términos más formales empecé en la universidad. Fui presidenta del gobierno estudiantil y allí tomé contacto con otros(as) jóvenes, con gente del movimiento de mujeres. En ese momento había un foro nacional de la juventud y unos años después lanzamos un grupo político de jóvenes. Nos llamaron “la ruptura de los 25”, porque coincidió que en el Ecuador cumplíamos 25 años de democracia, y nosotros(as) estábamos alrededor de esa edad. Hasta ese momento los autorizados a opinar sobre política eran los mismos, nosotros(as) éramos “marginales”. Incluso cuando una miraba la papeleta para las elecciones presidenciales se encontraba con los(as) mismos(as) candidatos(as).
Entonces aparecimos diciendo que ya era suficiente con esos 25 años de lo mismo. Que había que romper con ese círculo y construir de nuevo, haciendo conciencia. Se vivía una crisis institucional muy complicada, en ese momento llevábamos casi 8 años sin que ningún presidente termine su período. Así empezamos en la política nacional, más allá del espacio de los(as) jóvenes y de la universidad. Luego decidimos ser parte del Acuerdo País, con el Movimiento País y con Alianza País, apoyando la candidatura a la presidencia de Rafael Correa Delgado e impulsando la convocatoria a una Asamblea Constituyente. Correa ganó la Presidencia (2006) y con él impulsamos la convocatoria a una consulta popular para decidir si se hacía una nueva constitución. En esa consulta tuvimos el apoyo del 82% de la población. Presentamos nuestras listas de candidatos(as) para la Constituyente y yo encabecé la lista en la provincia de Pichincha (2007). Fue una de las pocas listas encabezada por mujeres aunque ya para ese proceso se obligó a que las listas tengan un 50% de mujeres, en forma alternada y secuencial, para que no terminen de suplentes.
Para la Asamblea Constituyente (noviembre 2007 – julio 2008) tuvimos una votación sin precedentes en el Ecuador, en todos los estratos.
iKNOW Politics: ¿Qué retos le ha tocado enfrentar en una trayectoria política relativamente larga a pesar de su edad?
María Paula Romo: Creo que mi vida política no es tan larga, pero sí muy intensa. Hemos tenido una campaña electoral tras otra: la elección presidencial, la consulta popular, la Asamblea Constituyente, el referéndum aprobatorio.
El principal desafío viene de que somos una organización política muy joven, todavía no un partido a carta cabal. Y estamos rodeados por una tradición política clientelar muy fuerte en Ecuador. Hay que saber tomar decisiones y trabajar en equipo. En la Asamblea Constituyente éramos 80 del partido de gobierno de 130 representantes. Comenzamos a aprender a manejar la diversidad, las diferentes posiciones en el bloque, a construir consensos, tener posiciones unitarias, pero creo que se logró hacer eso bien.
Sí, he llegado a tener desafíos porque soy una mujer y una mujer joven, le digo que sí, porque todavía vivimos en una sociedad, donde las mujeres somos sospechosas en algunos espacios, y creo que el espacio de la política, el espacio de lo público, el espacio del derecho -soy abogada-, son aún espacios masculinos. En nuestro país al menos así es; entonces, me parece que siempre hay el desafío de probar el doble, siempre estamos a prueba, tenemos que demostrar que merecemos estar ahí, lo que para los compañeros varones es una cosa natural, allí han estado siempre.
iKNOW Politics: Diversos estudios señalan que entre las y los jóvenes de la región priman la indiferencia y el escepticismo. Por lo que usted menciona, pareciera que Ecuador es una excepción. ¿Podría ampliar un poco su percepción al respecto?
María Paula Romo: Yo creo que la idea de que las y los jóvenes somos apáticos frente a la política es el resultado de reducir la política a lo electoral. Las y los jóvenes en el Ecuador y América Latina hacemos política de muchas otras formas, ese fue uno de los mensajes que quiso transmitir “la ruptura de los 25”.
Para hacer política no es necesario ser candidato(a), también se hace política con la música, con el teatro, con el arte, con los grafiti, con el activismo. Esas son formas mucho más legítimas para las y los jóvenes. No nos negamos a hacer política formal, allí se toma decisiones, y para facilitar la participación hemos eliminado los requisitos de edad que había en el Ecuador. En el Ecuador habían requisitos de tener tantos años para ser ministro(a), tantos años para ser diputado(a), lo único que hemos mantenido es la mayoría de edad para todas las candidaturas: 18 años. En la democracia es mucho más importante el apoyo de la gente, no la edad. La edad no se relaciona ni con la capacidad, ni con la honestidad, hemos hecho mucho énfasis en eso. También hemos dado voto facultativo a las y los jóvenes entre los 16 y 18 años.
En general, en Ecuador, las y los jóvenes estamos interesados en hacer política. Probablemente una encuesta entre jóvenes también daría como resultados similares a los que mencionas frente a los partidos tradicionales o las formas tradicionales de la política. Pero eso no significa apatía frente a lo que pasa en el país y en el mundo, ni carencia de propuestas. Esa es la política, la ruptura hizo mucho énfasis sobre eso y esperamos seguir un poco irreverentes en un mundo tan formal.
iKNOW Politics: En tanto militante de un partido político, ¿cómo ve el panorama de la participación de la mujer, y en particular de la mujer joven, dentro de los partidos políticos?
María Paula Romo: En América Latina, y en particular en Ecuador, tenemos una crisis de partidos, una crisis de representación, que nos obliga a reformular la forma en la que éstos se organizan y sus fines. Ahora mismo, nosotros estamos en eso, porque la nueva constitución (2008) ordena la reinscripción de los partidos, hay que volver a presentar afiliaciones, declaraciones de principios, programas de gobierno, verificar que uno tiene el apoyo de la gente. Nos estamos preguntando qué tipo de organización política queremos tener. Y la respuesta es que queremos una militancia muy ciudadana, no una militancia ciega, obsecuente; una militancia que tenga la posibilidad de criticar. Queremos mucha flexibilidad, no hacer diferencias entre las y los que militan y las y los que no militan, porque un partido político debe representar los intereses de la mayoría de la población, no sólo de sus propios militantes.
En cuanto a la mujer, la constitución tiene una línea muy clara en relación con nuestros derechos. Ordena que la mitad de las directivas de los partidos políticos esté compuesta por mujeres, a todos los niveles, que la mitad de las listas esté conformada por mujeres, y que en los órganos de control, que son por designación y no por elección, también haya una conformación paritaria entre hombres y mujeres. Lo que era la meta del movimiento de mujeres en el Ecuador respecto de los derechos políticos de las mujeres, la paridad, eso es ahora ley constitucional. Hemos resuelto nuestro problema de “cantidad” de representación, nos toca ahora encarar el asunto de la “calidad” de la representación. No siempre las mujeres representan las agendas de las mujeres, a veces candidatas mujeres pueden ser eficientes reproductoras de un sistema patriarcal y de la discriminación contra las mujeres. Ahí tenemos un desafío: lograr una representación sustantiva. Por último, creo que otro desafío es incorporar a los hombres en la defensa de nuestras agendas. La equidad no es un problema de mujeres, en un tema de todos.
iKNOW Politics: ¿Qué beneficios han traído estos cambios en la representación de las mujeres?
María Paula Romo: En el Ecuador, la ley de cuotas se aprobó en 1997. La ley obligaba a que las listas pluripersonales estuvieran integradas por un 30% de mujeres, y que en cada elección sucesiva el porcentaje subiese en un 5% hasta llegar al 50%. Eso se aprobó ya hace más de 10 años, pero nunca se respetó. Los partidos políticos y sus dirigentes encontraban siempre la manera de burlar esa disposición legal. Ponían el 30% de mujeres, pero al final de la lista o como suplentes de los candidatos hombres.
Es por eso que en el estatuto que nos llevó a la Constituyente fuimos absolutamente claras: el 50% en la composición de las listas significa que debe ir un hombre, una mujer, un hombre, una mujer, o al revés. No hay opción de una interpretación distinta. Además siendo ya el 50%, el alternado y secuencial es efectivamente esa fórmula, y son descalificadas las listas que no lo hacen así; entonces, luego de muchos años que aprobaron instructivos, reglamentos, para tratar de dar otras interpretaciones, finalmente hubo una decisión y una voluntad política clara de que se haga el 50% y además se aclare la ubicación en las listas.
iKNOW Politics: El primer Debate Virtual llevado a cabo por iKNOW Politics fue sobre la “Eliminación de la violencia contra la mujer involucrada en política” (10-14 de diciembre de 2007); la Asociación de Mujeres Municipalistas del Ecuador (AMUME) ha liderado la elaboración de un proyecto de ley sobre el tema. ¿Qué piensa al respecto?
María Paula Romo: He trabajado al respecto con las compañeras de la Asociación de Mujeres Municipalistas del Ecuador (AMUME). Como abogada, no creo que se pueda diseñar recursos según el tipo de persona. Me parece que el planteamiento no es el mas ortodoxo en materia jurídica. Por ejemplo, no hay ningún recurso que esté hecho “para presos”, hay recursos para la protección de la libertad. Los recursos se clasifican según el derecho que protegen, no según la persona que los demanda. No hay recursos especiales para proteger niñas y niños, no hay recursos especiales para proteger adultos mayores, no hay recursos especiales para proteger personas con discapacidad; hay recursos para proteger violaciones que tengan que ver con discriminación, hay recursos para proteger la libertad, hay recursos para la protección frente a la detención ilegal.
Por esa razón, yo difiero en la manera en que está planteada la propuesta de ley. Me parece que debe enfocarse en términos de cuál es el derecho que protege el recurso, y no de cuál es el sujeto al que protege. Me imagino que el mismo acoso, o similar, sufren los pueblos indígenas, los afroecuatorianos en la política. La propuesta debería reformularse en términos de la protección de uno o varios derechos protegidos por el recurso que se propone.
iKNOW Politics: ¿Cómo lo reformularías?
María Paula Romo: De hecho, en la nueva Constitución, se incluyen seis tipos de recursos distintos de protección inmediata, con efectos suspensivos para evitar violación de derechos constitucionales. Me parece que éstos recogen la aspiración de las mujeres en esta materia.
He conversado con las compañeras de la AMUME, y creo que el siguiente paso es crear precedentes en la jurisprudencia, tomar casos emblemáticos y presionar para que diversas instancias, por ejemplo la Corte Constitucional, se pronuncien creando un claro precedente en el tema concreto de la discriminación política de las mujeres. Es un tema tan concreto que es muy difícil legislarlo previendo cada una de las situaciones que puedan presentarse: tener un recurso especial para cuando no te invitan a la reunión, un recurso especial para cuando te discriminan en la toma de la palabra, etc. Creo que sería muchísimo más útil en materia jurídica tener una sentencia, una resolución de la Corte Constitucional, en donde se haga una clara especificación de cuáles son los comportamientos que se pueden clasificar como discriminatorios y cuáles son las consecuencias: si debe o no intervenir el Consejo Electoral, etc.
iKNOW Politics: ¿Cuáles serían las tres principales estrategias que desarrollaría para seguir promoviendo el acceso y la participación de la mujer en política?
María Paula Romo: A las mujeres nos piden más preparación, más capacidad, más tiempo de trabajo. En torno a esas demandas se articulan todas las estrategias. Tenemos que hacer un gran esfuerzo por capacitarnos, por aprender juntas. Tenemos que ganar a los hombres para las iniciativas de las mujeres. Tenemos que ser capaces de llevar adelante las agendas para las que hemos sido elegidas. Si nuestra presencia en el mundo de la política no logra generar cambios para la vida de las mujeres que nunca van a ser candidatas, creo que no hemos cumplido con el principal objetivo.
iKNOW Politics: En su trayectoria política seguramente ha construido alianzas, ha trabajado en redes. ¿Qué piensa de este tipo de trabajo?
María Paula Romo: Sí, claro que sí. No existe una sola forma del ejercicio del poder. Hasta ahora este ejercicio ha seguido el modelo masculino. Tenemos que cuestionar esa forma de ejercicio del poder. Las redes y las alianzas nos plantean otro modelo de ejercicio del poder, mucho más horizontal. Ese es un desafío para todas, para todos: demostrar que esas formas de trabajo, esas formas de decisión pueden ser tan efectivas como la de la autoridad tradicional. Esa es una gran pregunta que nos hacemos las mujeres y los sectores progresistas en el Ecuador y en América Latina: ¿cómo ejercer el poder? ¿Cómo hacer del trabajo político un trabajo más incluyente, más democrático, más horizontal?
iKNOW Politics: ¿Qué sugerencias haría a las mujeres interesadas en política, pero que sienten que es un mundo totalmente alejado e inaccesible?
María Paula Romo: La política es difícil: siempre digo que no hay que entrar en política pensando que las cosas van a ser sencillas y todos felices. La política es más difícil de lo que una cree, pero a pesar de eso vale la pena. Soy muy mala para dar consejos, tampoco me gusta mucho que me los den, pero diría que la política tiene satisfacciones que valen la pena. Poder constatar que hay procesos que se concretan, hace que lo difícil valga la pena. Hay que animarse, hay que ser audaces, hay que ignorar a las y los que insinúan que no podemos, que nuestro lugar es otro. Debemos prepararnos todos los días, la participación de la mujer debe ser valiente, pero no improvisada.
iKNOW Politics: ¿Cómo le gustaría ser recordada? ¿Qué le gustaría dejar como legado de su paso por la política?
María Paula Romo: Eso me suena un poco vanidoso, quizás la gente ni se acuerde de mí. En todo caso, cuando termine mi paso por la política, quisiera pensar de mí misma que fui coherente.
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Lo municipal es nacional: el caso Petra Barrera
Submitted by Adina Barrera on Lun, 2009-10-26 17:42
Adjunto un vínculo donde podrán ver un video documental que hice sobre mi tía Petra Barrera, ahora presidenta municipal de Santa Catarina, Guanajuato.
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Entrevista a Orsinia Polanco, miembro de la Cámara de Representantes, primera mujer indígena en llegar al Congreso Colombiano
Submitted by iKNOW Politics on Vie, 2009-08-28 09:41
Resumen:
“Ser mujer no es sinónimo de inferioridad, y ese es un mensaje directo para las mujeres indígenas. Conozco muchas mujeres indígenas que se consideran inferiores a los hombres y es lamentable tener esa mentalidad. Hay que quitarse de la mente el miedo a los hombres. Yo pienso que debe haber mucho carácter en la mujer para salir adelante. Es como decir “yo soy la que puedo, yo soy más que usted” pero sin decirlo, demostrándolo con hechos”.
Cuerpo:
iKNOW Politics: Muchas gracias por su tiempo Orsinia, quisiera comenzar pidiéndole que nos cuente algo acerca de su trayectoria. ¿Cómo se inicia su interés en la política, qué le inspira? Y en particular ¿de qué manera le ha afectado el hecho de ser mujer, y mujer indígena?

Orsinia Polanco: Antes que nada un saludo cordial, muchas gracias por esta entrevista. Para mi es un honor y un orgullo representar a todas las mujeres colombianas en el Congreso de mi país. Pero no es fácil -le cuento que no es fácil-, es muy difícil, porque soy la primera mujer indígena que llega al Congreso en la historia de Colombia.
La política la llevo en la sangre, mi padre fue un hombre político, un “palabrero”, un indígena que dentro de las comunidades indígenas resolvía los conflictos. Yo estoy desde los 13 años en movimientos políticos gracias a él, porque él era quien me vinculaba. A mi siempre me ha gustado la política. Fui candidata al consejo de mi municipio a los 18 años, en Guajira. Mi mamá no estuvo de acuerdo en que yo continuara en la política, porque le parecía muy cansado. Mi papá traía mucha gente a casa, y ella atendiendo a todos.
Fue mi visión, mi interés, lo que me llevó a la política. Vi mucha necesidad en mi comunidad indígena. Vi que no había una voz propia, autónoma, de nosotras las mujeres, y muchos indígenas me propusieron que participara, que me postulara. Entonces me postulé a nivel nacional.
Yo he trabajado en la corporación autónoma regional de la Guajira como secretaria bilingüe de asuntos indígenas del departamento de la Guajira; como profesora en la Universidad Nacional; y en la Universidad Católica como administrativa. En la Universidad Javeriana he sido profesora de lenguas indígenas y de pensamiento indígena. Siempre he resaltado mi cultura y lengua Wayúu, en el país y a nivel internacional. Tengo una maestría en Lingüística en la Universidad Nacional. Me llena de orgullo y de satisfacción, porque soy una persona joven y además mujer, y me ha tocado luchar muy duro.
A la mujer se le han cerrado los espacios en los escenarios de la política, porque sigue predominando el machismo. La mujer es la que está en la casa, y cuando es activista es la que le busca los votos al hombre, la que vende las empanadas para financiarle la campaña. En el mejor de los casos la mujer es valorada como activista, pero no por su capacidad intelectual o política. A la mujer la tienen escondida, no la dejan salir.
iKNOW Politics: ¿Cómo fue el proceso de su candidatura? ¿Con qué partido o movimiento participa? ¿Hubo problemas para que la incluyeran en la lista?
Orsinia Polanco: Yo soy parte del Polo Democrático Alternativo, el único partido aquí en Colombia que da participación a las comunidades étnicas. En su estatuto se reconoce como un partido pluriétnico y pluricultural. Como yo era estudiante de la Maestría en la Universidad Nacional y también profesora, me di cuenta de la mayoría de mis profesores(as) y compañeros(as) eran del Polo Democrático.
Me llamó mucho la atención de que el actual presidente del partido fue miembro de la Corte Constitucional y defendió de manera férrea a los indígenas, las sentencias que sacaba eran a favor de los indígenas, preservando sus valores, usos y costumbres, y respetando su jurisdicción. Es raro encontrar a personas de esa categoría que nos respeten a nosotros, los(as) indígenas. Por eso me uní al Polo Democrático. Y cuando llegué, no tuve rechazo, al menos de manera explícita, pero sí tuve que competir porque hubo quienes propusieron a un indígena hombre, porque pensaron que como mujer no era digna de llegar a una curul. Entonces competí con el indígena hombre, que había sacado 17,000 votos cuatro años atrás, y le gané porque nos pidieron que exponga cada uno su propuesta. El hombre ni siquiera tenía propaganda, no tenía sede, yo tenía sede y propaganda, mi propuesta política era muy clara, defendiendo a la mujer, a la niñez, y a los pueblos indígenas.
La votación fue mayoritaria a mi favor. Gané por la capacidad que tengo, por ser responsable, por estar al día en todo, y ser organizada. En organización la mujer le gana al hombre, ellos pensaron que yo no estaba preparada, pero me volví fuerte, fortísima, y mi discurso fue muy fundamentado y argumentado.
iKNOW Politics: Ha hablado mucho sobre el apoyo que le dio su padre, quien era una persona política, ¿de qué manera su cultura originaria ha facilitado u obstaculizado su participación política?
Orsinia Polanco: En el caso de la cultura Wayúu, la mujer es la que representa al hombre en casi todos los escenarios políticos, sociales y económicos. Esto es historia, mi papá me decía que la mujer debía salir a las calles, porque la mujer es sagrada y no puede ser sacrificada. Nosotras, las mujeres Wayúu, cuando cumplimos doce años, que es la etapa de la pubertad, estamos preparadas para ser mujer, para presentarnos en sociedad, y ser esposa, así como para representar a toda la comunidad en los diferentes escenarios políticos, sociales y económicos. Por eso, la mujer es la que representa a la comunidad en general, porque se le da ese rol, esa función; en otras culturas indígenas de Colombia, no existe eso.
Yo soy afortunada porque nací en la cultura Wayúu, en donde tenemos un sistema matrilineal, en donde la mujer es la que da las órdenes, la que organiza, la que representa. Afortunadamente no tuve problemas en mi propia comunidad para participar, por el contrario los hombres indígenas de mi comunidad estaban felices conmigo y muy orgullosos, me dicen “usted tiene que volver a salir, porque usted nos ha representado muy bien”, en ningún momento se han opuesto.
Las otras culturas indígenas del país hacen lo posible y lo imposible para obstaculizar mi trabajo. Ellos dicen que un hombre debe estar acá, porque el machismo en Colombia es muy fuerte, tanto entre los arijunas –los no indígenas-, como entre los propios indígenas de otras culturas.
iKNOW Politics: ¿Podría señalarnos cuáles han sido las principales estrategias que ha utilizado para poder mantenerse en el cargo y realizar sus metas?
Orsinia Polanco: Bueno, uno es la tolerancia, la comprensión, que se debe tener con las y los demás colegas. En la Cámara de Representantes, las mujeres somos muy pocas: de 166 integrantes, 13 mujeres, casi nada. A veces llega el momento de la plenaria y somos dos mujeres, y mujer indígena sólo yo.
Entonces para avanzar hay que ser tolerantes e ir ganando poco a poco aliados(as).
Por otro lado hay que preparase mucho y siempre, usar la habilidad intelectual para desarrollar proyectos de ley y luego argumentarlos.
Pero quizás lo más importante es saber sortear las situaciones coyunturales, propias de la política. Aquí no solamente tratamos los proyectos de ley, tenemos que velar por la situación integral del país. Es el caso de los indígenas, hemos llevado adelante algunos paros, reclamando nuestros derechos. Por lo que el gobierno nacional nos ha tratado de terroristas, entonces tengo que enfrentar esta situación porque todos(as) me piden explicaciones al mismo tiempo, como avispas.
Cuando recién llegué no sabía el manejo político, protocolar, diplomático. Yo presentaba mis argumentos, porque estaba en contra de un proyecto de ley, y todos(as) me atacaban porque querían que la votación fuera por consenso. Yo decía que no, alzaba un poco la voz, perdía el control cuando hablaba, me sulfuraba mucho. Ahora les aclaro, con mucho respeto y diplomacia, soy más estratégica, he aprendido mucho. Les digo que el presidente es de todos y todas las colombianos, y que yo soy colombiana, y que los y las indígenas también somos colombianos, que tienen que entender por qué estoy en contra. Les doy mis argumentos y me ven como más preparada. Nunca hablo cuando no estoy preparada, así conozca el tema, prefiero quedarme callada. Y así han aprendido a respetarme.
iKNOW Politics: ¿Ha tenido alguna experiencia particularmente desagradable durante su ejercicio, alguna situación en la que se haya sentido discriminada por ser mujer indígena? ¿Cuáles son las principales lecciones que sacó de esas experiencias?
Orsinia Polanco: Una de las que más recuerdo, y además muy dolorosa, fue cuando me pisaron la manta, mi ropa indígena. Mi vestimenta indígena es bastante larga, y un día llegué, y necesitaba utilizar el baño. Cuando salí del baño y corría a votar en contra de un proyecto, varios hombres, se pusieron de acuerdo y me pisaron la vestimenta y me atranqué. Yo me dije ¿qué es esto? Estuve a punto de denunciar el hecho, me puse muy mal, me pareció terrible que me hicieran eso. Pensaba: estoy en un país democrático, en una cámara legislativa, con personas pensantes… Llegó el momento en que la sesión se levantó y yo quedé muy sola. Había otra mujer en el recinto pero desapareció y no dijo nada. Y yo me preguntaba ¿será por ser mujer? ¿será para que yo no vote? ¿será que no tengo personas aliadas acá? ¡Tengo que buscar aliados! Entonces empecé a buscarlos y soy aliada de muchos ahora. Los he aprendido a conocer.
La principal lección es que después de un debate muy fuerte, muy argumentado, en el que una ha sido muy crítica, hay que volverse una mujer súper amable, súper querida, sonreírles. Entonces no hay que demostrarles ni susceptibilidad, ni sensibilidad, nada. Hay un amigo mío que dice, que la mejor arma que puede tener con su enemigo es la amabilidad. Usted puede destruir la indiferencia de un enemigo con un gran abrazo, demostrándole amabilidad, así una esté ofendida.
iKNOW Politics: Las bancadas femeninas parlamentarias han tenido mucha acogida a nivel regional, y han resultado ser un mecanismo importante para la promoción de la mujer en política. ¿Cuál es tu opinión sobre la Comisión Accidental de Mujeres del Congreso Colombiano?
Orsinia Polanco: Es excelente que todas las mujeres nos unamos en la Comisión Accidental de Mujeres. Hemos estado en foros, formamos parte del Grupo Parlamentario Interamericano (GPI) y hemos compartido con mujeres de Costa Rica, del Perú, de Ecuador y otros países. Me parece un escenario excelente para nosotras las mujeres, porque eso hace que podamos discutir temas políticos y no políticos. Yo creo que la Comisión Accidental de Mujeres no debe desaparecer en ningún caso, porque es ahí donde nosotros nos olvidamos del color político, de la influencia de los hombres y empezamos a crear estrategias muy importantes y a mirar propuestas de políticas públicas que beneficien a la mujer.
iKNOW Politics: ¿Cómo ha afectado, en su opinión, el conflicto interno colombiano la participación política de la mujer, en particular de la mujer indígena?
Orsinia Polanco: El conflicto interno es muy lamentable, se ha derramado mucha sangre, muchos y muchas indígenas han sido víctimas del desplazamiento forzado interno. A muchas mujeres les ha tocado irse a las ciudades con sus niños y niñas en brazos, y se han ido a la indigencia, a la mendicidad. El apoyo por parte del estado ha sido nulo para los y las indígenas. Hemos perdido muchas tierras, por eso actualmente estamos haciendo marchas por todo el país, frente al incumplimiento por parte del gobierno nacional de devolver a los indígenas las tierras que les arrebataron. Tenemos que pararnos, organizarnos y decirle al gobierno que si existimos, y que necesitamos las tierras para poder subsistir.
Con el desplazamiento forzoso, las mujeres sufren mucho, más cuando son de una comunidad que tiene valores, usos y costumbres propios. Comienzan a perderlos, porque empiezan a crecer en la ciudad, y eso puede llegar a la extinción de la propia cultura.
iKNOW Politics: ¿Qué piensa del trabajo en redes, de las alianzas? ¿Han sido importantes en su experiencia política?
Orsinia Polanco: Me parece que son muy importante. Ayudan a la difusión de la existencia de la mujer en la política, si muchas personas no saben que existo en Colombia -y más como primera mujer indígena-, pues yo creo que con esta entrevista me van a conocer. Y esto pondrá más fuerza del lado de las mujeres indígenas y no indígenas, y fortalecerá nuestra participación en la política. El desconocimiento hace que se cometan errores, pero si nos conocemos, a través de las redes, entonces empiezan las conexiones y se puede aprender mucho. El conocimiento que se puede lograr sobre políticas públicas a nivel internacional es de gran ayuda. Y eso es el resultado de trabajar en red. Así podemos dar a conocer lo que estamos haciendo, y al mismo tiempo nos podemos preparar más para participar de manera eficiente en el Congreso de la República.
iKNOW Politics: ¿Qué consejos, que sugerencias le daría a mujeres jóvenes, especialmente mujeres indígenas, que están interesadas en participar en política?
Orsinia Polanco: En primer lugar, ser muy fuertes. Y en segundo lugar, prepararse muy bien, para demostrar que somos capaces y que nada es imposible en esta vida. Ser mujer no es sinónimo de inferioridad, y ese es un mensaje directo para las mujeres indígenas. Conozco muchas mujeres indígenas que se consideran inferiores a los hombres y es lamentable tener esa mentalidad. Hay que quitarse de la mente el miedo a los hombres. Yo pienso que debe haber mucho carácter en la mujer para salir adelante. Es como decir “yo soy la que puedo, yo soy más que usted” pero sin decirlo, demostrándolo con hechos. Eso es lo que hace que uno llegue a la política. Yo no llegué a la política con plata, yo llegué haciendo campañas, a pie, dando conocer mis propuestas políticas, y saqué 29,599 votos.
iKNOW Politics: ¿Cuáles son sus planes para promover la participación de la mujer en política, y sobre todo de la mujer indígena? ¿Cómo le gustaría ser recordada? ¿Qué legado le gustaría dejar?
Orsinia Polanco: El primer lugar en mi agenda como mujer indígena lo ocupa el defender arduamente los derechos de los pueblos indígenas, sea sus derechos humanos, o su derecho a la tierra, para que puedan cultivar y así subsistir. Tengo que preocuparme por la educación, la salud; mirar todas esas esferas, en donde los indígenas necesitamos ser tomados en cuenta. Dentro de mi agenda también está el seguir dándome a conocer, ser un ejemplo para la mujer, no sólo colombiana, que mis anécdotas, mis experiencias lleguen al último rincón del planeta.
Como legado, más que ser reelegida, quisiera lograr que en mi territorio indígena Wayúu haya agua. Esas son tierras desérticas, donde la gente no tiene agua ni siquiera para tomar, los animales se están muriendo de sed. Nosotros vivimos en un territorio de frontera y es en Venezuela en donde hay agua, en el lago Maracaibo y el Río Limón, ¿por qué no buscamos la manera de traer el agua por un tubo, así como se lleva el gas de Colombia para Venezuela?
Me gustaría ser recordada como una mujer radical, defensora de la mujer, de los indígenas. Seguir avanzando en la política, quien sabe si llegar a ser presidente. Para eso debo preparame mejor, hacer un doctorado, salir al exterior y regresar para seguir luchando por los derechos de las mujeres en Colombia. Este país nunca ha tenido una presidenta, ¿por qué no serlo yo? Quisiera no sólo resolver la problemática de la mujer, sino también resolver la problemática del país. Aquí no solamente sufren los indígenas, sino los campesinos que son desplazados, aquí hay personas que viven en la ciudad, pero son personas pobres. En Colombia hay mucha inequidad y yo quisiera que haya una verdadera democracia.
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Entrevista a Milagros Ortiz de Bosch, ex vicepresidenta, ex senadora y ex candidata a la presidencia de República Dominicana
Submitted by iKNOW Politics on Lun, 2009-06-08 08:36
Resumen:
“El problema de la desigualdad no es un problema de las mujeres, es un problema del mundo, del país, de la comunidad. La igualdad de hombres y mujeres es tan necesaria, como decir que el mundo tiene que alcanzar los más altos niveles de desarrollo humano y de bienestar”.
Cuerpo:
iKNOW Politics: ¿Cómo comienza su trayectoria en política? ¿Qué desafíos ha enfrentado como mujer en el liderazgo político, especialmente habiendo sido la primera vicepresidenta de República Dominicana? ¿Cómo le han ayudado su formación y experiencia previa?

Milagros Ortiz de Bosch: Mi familia tomó desde muy temprano, una posición contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961). Fue realmente muy difícil. Mi familia entonces era una, en combate, perseguida, y fue natural que entonces, los padres y los abuelos, nos incluyeran en ese proceso de lucha por la democracia e igualdad. Porque en época de tiranía, lo más importante, es alcanzar la libertad. Entonces, yo creo que mi espíritu libertario fue formado familiarmente.
Era fácil encontrar en la sala de mi casa, a los opositores de la dictadura, organizándose. Un gran número de dominicanas y dominicanos participábamos o suscribíamos la lucha por la democracia desde grupos clandestinos. Una tiene, y eso es un privilegio que podría decirse desgraciado, la certeza de que toma los mismos riesgos que las compañeras y compañeros. Entonces hay cierta facilidad para reconocerse como ser humano capaz de luchar y combatir junto a la otra(o). El origen de mi involucramiento en política es la lucha contra la dictadura. La pasión por la libertad y la democracia y después el aura, el halo que da esa lucha, como reconocimiento en ciertos sectores sociales.
Pasé lo que pasaban todas y todos los jóvenes de esa época: prisión, exilio, deportación. Pero tan pronto llegó la luz, tomé la vida política, del lado que era más importante para mí, la lucha por la democracia. Mi incorporación en la vida pública se dio en el año 1961 y pude ser, a los 20 años, la única que participó en la revisión del proyecto constitucional de 1963. El profesor Juan Bosch que encabezaba el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), tuvo una gran influencia en mí.
He tenido el honor de ser dos veces senadora de la República (1994-1998 y 1998-2002), así como vicepresidenta del país y secretaria de Educación (2000-2004). De otro lado, he estado involucrada y contribuido en reformas que me llenan de mucha satisfacción. Algunas que puedo mencionar son la reforma de la justicia dominicana, que fue algo por lo que luché, y tenemos hoy la satisfacción de contar con un sistema de justicia de avanzada en Latinoamérica; así como la reforma y modernización del Congreso. Un hecho de particular importancia, que podría ser de utilidad para iKNOW Politics, se da en 1997. Aunque obtuve una gran cantidad de votos, fui la única senadora entre hombres. En ese entonces había una buen número de reformas pendientes en el país en beneficio de la mujer, y logramos sacar adelante algunas de estas tales como la Ley contra la violencia intrafamiliar; la Ley general de Educación, con sentido de género; la primera Ley de cuota femenina; la creación de la Secretaría de Estado de la Mujer; entre otras.
Al mismo tiempo colaboré en dar impulso a la creación de un mecanismo de concertación de las mujeres de los partidos y de la sociedad civil como fue la Comisión honorífica de mujeres, que fue muy importante para el Senado.
iKNOW Politics: ¿Cuál fue el rol que jugaron las políticas y las organizaciones de mujeres, en la República Dominicana postdictadura, en relación a facilitar y posibilitar el acceso de otras mujeres a espacios de toma de decisión?
Milagros Ortiz de Bosch: Pienso que la sociedad dominicana se estancó, que las mujeres, a lo mejor, nos sentimos demasiado satisfechas con lo que habíamos alcanzado. También hubo una reforma electoral que creó el voto preferencial, y eso anuló las conquistas que las mujeres habían conseguido con las leyes.
Me parece importante resaltar aquí que una cosa es la ley, y otra la movilización social. Mientras las mujeres no cohesionen su voto, mientras el hombre no sienta que el voto de la mujer decide su acceso al poder, hasta que las mujeres no logremos hacer que la sociedad se persuada de que el voto que tenemos es un voto justo, en relación con la política de género y social, y que las mujeres estamos capacitadas en asuntos económicos, sociales, en la conducción de procesos de cambio en la sociedad, mientras el voto lo utilicemos en función de intereses personales y no lo vertebremos, en sentido asociativo, como mujeres, es muy difícil que las leyes nos beneficien.
Además, una ley no es un cambio de cultura. Hace falta modificar la cultura, y los partidos políticos. Las mujeres deben promover nuevos marcos legales y generar movimientos políticos que los utilicen. Después del movimiento de 1997, que es la época a la que he venido haciendo referencia, la sociedad dominicana se ha convertido en conservadora. Lo que hemos alcanzado es limitado: un 6% de mujeres en el senado, un 19% en la cámara de diputados, un 11% en las sindicaturas, y un 26 o 27% en las regidurías. Si uno observa esos porcentajes, se dará cuenta de cómo los números van descendiendo a medida que el cargo es más importante. Son las dificultades de esta lucha histórica por el poder.
Yo siempre digo en las conferencias o eventos en los que tengo la oportunidad de hablar a hombres y mujeres -porque a los hombres también hay que hablarles del tema de las mujeres (ese es otro asunto al que quiero referirme luego)-, que las mujeres no pueden vivir circunscritas únicamente al problema de género y discriminación.
El siguiente es un ejemplo que siempre pongo en las cátedras: si me quebrara alguno de los huesos del brazo y me lo enyesaran un tiempo, el día que me quitan el yeso todavía no tengo el movimiento que tengo en el otro brazo que no ha recibido ninguna lesión. El poder de las mujeres ha estado enyesado por miles de años. No es un problema de la mujer, sino de la sociedad. Que la mujer adquiera el papel que debe adquirir, es un problema de salud pública, es un problema de producción, de lucha real contra la pobreza. Fíjate que los gobiernos más progresistas o que mantienen un núcleo progresista de electores, son aquellos que dan pasos en avance a la igualdad. Lo contrario sería como pretender mantener el problema de la esclavitud en época de democracia. El problema de la desigualdad no es un problema de las mujeres, es un problema del mundo, del país, de la comunidad. La igualdad de hombres y mujeres es tan necesaria, como decir que el mundo tiene que alcanzar los más altos niveles de desarrollo humano, y niveles de bienestar.
iKNOW Politics: Como usted ha mencionado anteriormente, las leyes no bastan. Se necesitan reformas estructurales que las acompañen. Desde su perspectiva ¿Cuáles cree deben ser las principales estrategias que deben ponerse en práctica para alcanzar una real equidad de género en todos los niveles de la sociedad dominicana?
Milagros Ortiz de Bosch: Si yo le tomara el ADN a José Luis Rodríguez Zapatero (actual Presidente de España) o a don Ricardo Lagos (Presidente de Chile 2000-2006) encontraría convicción democrática y sentido de justicia. Ellos tienen la certeza de que su papel es lograr un mundo igualitario de bienestar. No hay fórmula, si no hay voluntad política de hacerlo, si no hay compromiso con esa realidad.
La educación es primordial. La mujer tiene el papel de educar a las nuevas generaciones especialmente sobre la igualdad. La mujer no puede repetir el modelo de hace 20 años sobretodo en el hogar. Hoy en día el mundo no es igual. Nosotras, las mujeres, también tenemos que creer, debemos tener convicción.
iKNOW Politics: Se resalta con frecuencia la importancia de la solidaridad entre mujeres. Por ejemplo, en el Debate virtual de iKNOW Politics sobre Cuotas de género como mecanismo de promoción de mujeres en política (4-11 de junio del 2008) una de las participantes de Sudán, menciono que la falta de solidaridad entre las mujeres sudanesas, fue lo que resquebrajó lo que hubiera podido ser un fuerte movimiento político de las mujeres. ¿Cuál ha sido su experiencia sobre el tema y que lecciones sacó de la misma?
Milagros Ortiz de Bosch: Yo no he sido beneficiaria de esa solidaridad entre las mujeres, pero yo soy una comprometida con esa solidaridad. Yo no he sido una lideresa feminista. Yo he sido una lideresa que cree en la igualdad, que cree en esa obligación de conseguir a plenitud el ejercicio de los derechos de cada ser humano. Por lo tanto, tengo una obligación con las mujeres, y mi partido tenía una política que interpreté con muchísimo gusto. Solidariamente nunca me he retirado de una campaña, para que no digan que las mujeres se retiran de las campañas.
Entonces, aunque muchas mujeres podrían haber negociado sus votos, siempre había una pequeña dimensión de los mismos que estaban allí, si yo persistía. Nunca he esperado la solidaridad de las mujeres aunque les he dado la oportunidad de ser solidarias. Pero yo si tengo el honor de haber sido siempre muy, pero muy solidaria, muy comprometida con la igualdad, y seguirla defendiendo, elaborando, explicando, buscando razones, fundamentos para que esté caminando.
Hay un grave problema que me gustaría mencionar aquí y es el clientelismo. El clientelismo es el arma más terrible contra las mujeres y las mujeres lo practican, y sienten que para acceder al poder tienen que tener a alguien que las ayude con el clientelismo, pero el que las ayuda, las disminuye. En cada época de la evolución de la humanidad suceden hechos extraordinarios, que pueden cambiar el rumbo de las cosas. El clientelismo y la pobreza son dos instrumentos desastrosos, en contra de la mujer, porque la encadenan. Los programas inteligentes, de transferencias con obligaciones, contra la pobreza, son necesarios. Pero es la creación del empleo y de oportunidades, la visión del desarrollo humano, la capacidad de elegir, a donde está el camino de las mujeres, de su propia igualdad. Entonces yo soy una víctima y una beneficiaria de tiempos diferentes en los que viví.
iKNOW Politics: Usted es una mujer de partido. ¿Cómo logró perfilar su liderazgo y llegar a ser candidata? ¿Qué piensa de las secciones femeninas de los partidos políticos? y ¿Qué propondría para incrementar la participación de las mujeres en los niveles de decisión partidarios?
Milagros Ortiz de Bosch: Yo he ganado siempre las posiciones por elecciones internas, a mi nunca se me recomendó para un cargo. Hasta la vicepresidencia se negoció porque yo tenía votos. Los partidos políticos de América Latina han vivido etapas diferentes. Con la presencia del Dr. José Francisco Peña Gómez, en nuestro partido, teníamos un hombre de avanzada, un hombre cercano a Lagos, o cercano a la gente que tiene un horizonte donde llegar.
En la crisis de los partidos políticos, ante la falta de ideología, y la primacía del pragmatismo total, del poder por el poder, yo pienso que el proceso de desarrollo de la mujer, como política, ha estado disminuido. Yo no puedo decir que la sociedad dominicana se ha hecho más conservadora, sin mencionar que los partidos son parte de esta sociedad. Cada aporte que di, no lo hice sola sino con las mujeres de mi partido, con las diputadas de mi partido y con las de todos los partidos. Pero si nosotras no hubiéramos creado una fuerza, no hubiéramos podido impulsar el desarrollo. Inclusive, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) tuvo cuotas, antes que la Ley de cuotas. Se dieron por una norma interna.
iKNOW Politics: Aunque hay una clara distribución desigual del poder, es cierto que las mujeres necesitamos el apoyo de los hombres para poder lograr la equidad. En su experiencia: ¿cuáles cree son las mejores estrategias para incluir a los hombres en los procesos de avanzar en pro de la equidad de género, sobretodo en el terreno de la participación política?
Milagros Ortiz de Bosch: Las estrategias sin un plan, sin un proyecto, sin una ideología no llegan a ninguna parte. Primero, hay que tener claro para qué se quiere ser parte del poder, y hay que saber qué se necesita para estructurarlo. En las candidaturas para senaduría, tuve que combatir con los hombres más fuertes de mi partido. Yo había estado dirigiendo las bases partidarias en mi distrito durante muchísimo tiempo, y los avances fueron extraordinarios.
Nosotras regionalizamos, hicimos rendición de cuentas, el registro de militantes. Nos involucramos con la base social. Entonces, la jerarquía partidaria no pudo evitar que la mayoría se expresara, y había una presencia, un movimiento mucho más avanzado en la base política de nuestro partido. Yo nunca había hecho política clientelista, el clientelismo no había llegado tan profundo como sucedió luego, producto del excesivo pragmatismo con que se ha hecho la política en República Dominicana desde el año 1996. Por ello, pude ganar dos veces las elecciones para senadora, la segunda con un 63% de los votos.
¿Cuál es la recomendación que yo daría? Estrategia es saber que la democracia es constituirse en mayoría, la mayoría no se hace hablando de un solo tema, sino representando, interpretando el conjunto de la sociedad, y dedicándose a aquellas(os) que necesitan más de nuestro cuidado para crecer. Elegir puntos de alianza es fundamental. Después, prepararse para poder hablar sobre cualquier tema, saber de economía, de historia. El hombre disminuye a la mujer por cualquier vía. Yo recuerdo, que en mi partido cuando hacia una exposición más o menos aceptable, el compañero que tenía atrás decía: La dama de los ojos verdes, que habló primero, es decir, le decía a la gente, habló una mujer.
¿Cómo se vence eso? Superándose, siendo trabajadora, formándose, estudiando y siendo representante. Si usted no representa, entonces usted no tiene nada que buscar, usted va a ser siempre el objeto de una negociación. Pienso que fundamentalmente hay que enseñarle a las mujeres estrategias. Si ellos suman, tú también. Si dividen, tú también. Si hacen alianzas, tú también. Si se acercan a la gente, tú también. Si ellos tienen dinero para hacer algo, tú tienes que ingeniarte para hacerlo con métodos novedosos, ser creativa.
Por ejemplo, los mecanismos modernos para llevar adelante campañas están ahí, pero los costos están impidiendo que las mujeres accedan a esa oportunidad. En estos temas también hay que seguir luchando. Por ejemplo, en cómo distribuir los fondos de los partidos políticos que tienen fondos de estado, sin discriminar a las mujeres, porque ahí está el elemento partidario que más obstaculiza su participación.
iKNOW Politics: Usted ha estado y sigue involucrada en la formación de lideresas políticas. Varios especialistas coinciden en señalar que vivimos en una etapa en la que las y los jóvenes sienten un desencanto o escepticismo en relación a la política, cuando no cinismo ¿Qué piensa sobre esto? ¿Cómo ve el proceso de conformación de nuevos liderazgos políticos en su país?
Milagros Ortiz de Bosch: La juventud que me tocó vivir no es la de ahora. No se tienen los mismos intereses. Ahora las y los jóvenes tienen el problema de la drogadicción, de la libertad sexual, y de la descomposición de nuestras sociedades. Hoy en día la mujer sale a trabajar desde temprano y las abuelitas, como yo, no están en las casas cuidando a las y los nietos. El estado no ha pensado en una nueva manera de organizar la sociedad. ¿Quién le cuida las(os) niñas(os) a las madres que van a trabajar a la zona franca o a un banco? ¿Quién se ha dado cuenta que la familia ha sufrido cambios importantísimos, y que el estado tiene que darle algún tipo de renovación a esa visión, para que la juventud comience a perseguir metas más lógicas de desarrollo, de crecimiento, y pueda construir su propia visión del mundo que desea?
Por otra parte, el estado no entiende ni a las mujeres que son la mitad del mundo, ni a la juventud es la mitad de todos los mundos. Los partidos políticos carecen de lo que más estamos demandando: ética, transparencia, resultados, representación, cumplir con lo que se promete. Entonces, si el estado es la suma de lo que aspira un país y el país elige a alguien para que lo dirija, y la gente descubre todas estas fallas, ¿cuál es la inspiración? Pienso que la crisis económica que estamos viviendo hundirá para siempre los acuerdos de Bretton Woods y como resultado tendrá que llegarse a un nuevo acuerdo internacional.
En este proceso, es muy posible que se encuentre espacio para entender a la gente nueva, a las juventudes, y el papel de las mujeres. No es posible que tú te cambies los zapatos con un pie de un color y el otro pie de otro color. Como dice la bellísima canción de Mercedes Sosa, “el que no cambia todo, no cambia nada”.
Los extraordinarios adelantos en salud, en investigación, células madre, ADN, tecnología, etc., requieren un cambio en la visión de la sociedad, y los que se quedan al margen, es porque no tienen sentido global, de lo que está pasando en el mundo. Este es el momento para que pensemos en las mujeres y los jóvenes, porque esa es la única manera de vencer la pobreza desde sus raíces. Para la gente que ha sido pobre setenta años, es muy difícil incorporarse a la producción, al desarrollo, o al crecimiento, pero a esos jóvenes, esas mujeres que están surgiendo ahora, concederle la oportunidad del trabajo creador, es cambiar el mundo.
La política es el arte de la conquista de poder. Quien esté en el poder te puede aumentar los impuestos, la pensión de la carrera universitaria, el currículo de la escuela, la dirección de la calle, cómo orientarse, si se sube de sur a norte o de norte a sur. La política se mete en el deporte, lo invade todo. Cuando uno se aísla de la política, ese espacio -porque no hay espacios vacíos- lo llena la política negativa. Uno tiene que estar en la política, porque la política es la base de la organización del estado.
Las mujeres jóvenes tienen que estar en política. Aislarse de la política es como decir me voy a negar a respirar, porque la política es como el aire. Usted y yo estamos sentadas aquí por razones políticas. Porque usted cree que yo le puedo decir alguna cosa interesante, y usted está trabajando para una idea interesante, y es política, las dos lo somos. Entonces, todo el que crea que el mundo puede ser mejor, es mejor si él(ella), hace política. Ese es mi mensaje, esa es mi vida y además, debo decir una cosa, da también satisfacción. Si la política se encamina desde una ideología y desde un accionar, da alegrías infinitas. Que van desde la sonrisa de una mujer que te dice, fui y me quejé porque me estaba dando golpes mi marido, o tú dices, hay una ley de seguridad social que me da salud.
Yo creo que es duro para las mujeres, pero es mucho más hermoso hacerlo.
iKNOW Politics: ¿Qué tipo de influencia han tenido las redes y el trabajo en red en su trabajo? ¿Cree que son útiles? En ese contexto, ¿cuál es su opinión sobre iKNOW Politics?
Milagros Ortiz de Bosch: Hace unos años fui convocada, por un conjunto de organizaciones, a ser parte de un panel sobre partidos políticos. Yo creo que la crisis de los partidos políticos se debe a que no se adaptan a la tecnología. Los partidos deben funcionar en red, los intereses deben estar en red.
Yo creo en la tecnología, en las facilidades que nos da el mundo de hoy para, por ejemplo, conversar con tanta gente que no conocemos, o para que entren en mi blog, en mi página web. Entonces, tengo claro que esa es la vía moderna para comunicarnos. El poder acercarnos y conversar, creo que es muy valioso. Hay ya varias redes de mujeres, y creo el proyecto de iKNOW Politics del que ya me había hablado Keila Gonzales, del NDI, es fundamental.
iKNOW Politics: Y como comentario concluyente, ¿nos podría decir que tiene en agenda a futuro sobre los temas que hemos venido conversando?
Milagros Ortiz de Bosch: Estoy organizando muchas de mis conferencias ya sea por escrito o virtualmente. Los temas tienen relación con partidos políticos. Participo también en un programa de educación ciudadana, porque mi impresión es que los problemas que tenemos en Latinoamérica, en particular en los partidos políticos, se deben a la falta de ciudadanía. Me dedico a esto con mucho afecto. Como parte de este programa colaboro en un espacio de radio, en una de las emisoras más destacadas del país, que cuenta con una audiencia extraordinaria. Ahí explicamos cómo ser una comunidad, cómo organizarse para resolver un problema, así como los grandes temas conceptuales. Enseñamos a la gente qué son las leyes y cómo se crean, y principalmente cómo empoderarse en cuanto ciudadanas y ciudadanos.
Frecuentemente soy invitada a dictar conferencias, a conversar con la gente sobre éstos temas y en cualquier momento tendré que inmiscuirme en algunos aspectos del partido. Por ahora, estoy descansando, esperando ver como camina la cosa, y organizando un poco mi vida, porque es tanto lo que he militado y trabajado, que hay muchas partes de la vida de uno, que se van quedando en pedacitos y uno de repente siente que se debe sentar para armar como un rompecabezas. Juntar piezas, y repensar las cosas, porque yo te he hablado de las cosas en que he tenido éxito, y casi siempre olvidamos las cosas en las que hemos fracasado.
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Entrevista con la Dra. Hanan Ashrawi, miembro del Consejo Legislativo Palestino y presidenta de MIFTAH
Submitted by iKNOW Politics on Jue, 2009-05-07 11:53
Resumen:
Las mujeres tienen que trabajar con otras mujeres. Las mujeres siempre deben construir sistemas y redes de apoyo para otras mujeres, y no deben ser una excusa para excluir a otras mujeres de la política.
Cuerpo:
iKNOW Politics: Dra. Ashrawi, usted es una conocida legisladora, activista en derechos humanos y académica palestina. Ha detentado numerosos cargos en su carrera política, entre ellos miembro del Consejo Legislativo Palestino, ministra de Educación Superior e Investigación, y jefa del Comité Político. ¿Cómo comezó a involucrarse en política? ¿Tuvo el apoyo de su familia?
Hanan Ashrawi: No creo que podamos elegir el estar o no en política. Preferiría estar en la vida académica, escribir mis libros y enseñar, pero tengo que estar en política. Ser palestina significa que tienes que ser parte de la política porque tu identidad es moldeada por tu lucha, y no puedes evitar esa responsabilidad. En muchos sentidos sentí que uno puede ser una víctima pasiva o una activa transformadora de la realidad, y yo decidí ser una transformadora activa.
He participado en política desde que era estudiante, más precisamente desde 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania y Gaza. En esa época era estudiante en Beirut y no podía ir a mi país debido a la situación en la región. Así que decidí meterme en política. Llegué a ser portavoz de la Unión General de Estudiantes Palestinos en Líbano. Más adelante fui elegida representante estudiantil de Palestina ante la ONU.
Desde entonces pasé a diferentes tipos de compromisos públicos y participé en una serie de contiendas electorales. También trabajé en campos de refugiadas(os), lo cual no fue fácil. Cuando volví a Palestina me sumé al movimiento de protesta y formé otros movimientos por los derechos humanos y la justicia legal. Muchas veces fui apresada y golpeada.
Cuando entré a la política tuve el apoyo de mi familia. Mi padre participaba en política y mi madre era una mujer muy educada e independiente, así que los dos apoyaron mi elección. Cuando me casé, tanto mi esposo como, más tarde, mis hijas me brindaron un gran apoyo. Mi esposo es probablemente uno de los pocos hombres que se dedican activamente no sólo a terminar con la violencia contra las mujeres, sino también a promover a las mujeres en todas las esferas de la vida social y política.
iKNOW Politics: Como mujer política, ¿qué clase de barreras enfrentó y cómo las superó?
Hanan Ashrawi:La política es todavía un campo muy dominado por los hombres, con muchos estereotipos y barreras para las mujeres. Los hombres siempre consideran que está bien que las mujeres asuman riesgos. Creen que está bien que las mujeres cuestionen a las autoridades, protesten en las calles, sean golpeadas, enfrenten un ejército de ocupación, sean apresadas, etc. Pero cuando llega el momento de tomar decisiones políticas, los hombres consideran que tienen que liderar y que tienen derecho a ser líderes. Yo soy una mujer fuerte que se niega a ser soslayada por los hombres y ser usada como mera prenda simbólica y como excusa para excluir a otras(os). Los hombres consideraban que yo no tenía derecho a estar en un cargo de decisión, y trataban de invadir mi espacio, pero yo no dejé que esto pasara. Los hombres siempre quieren que las mujeres hablen sólo sobre temas ligeros y sin importancia. Creo que gradualmente me gané el respeto de mis colegas hombres mostrando que puedo ocuparme de muchos más asuntos de los que ellos piensan.
Hice frente a los intentos de nuestro gobierno de violar los derechos y libertades del pueblo palestino al arrestar y detener personas sin el debido proceso. Hablé también contra la malversación de los fondos públicos y abogué por una buena gobernabilidad. Hice frente a alguien como Yasser Arafat, a quien respeté mucho pero con quien también estaba en desacuerdo. Mi relación con Yasser Arafat se basó en un mutuo respeto y profesionalismo, y la gente me decía que posiblemente yo fui la única persona que pudo hablar con él directamente.
iKNOW Politics: ¿Cuáles son algunos de sus logros políticos?
Hanan Ashrawi: De lo que estoy orgullosa es de ser principista, franca y directa de una manera coherente. Me he negado a ser intimidada y cooptada por alguien. Siempre expreso mi punto de vista abiertamente y no me dejo intimidar. No acepto límites fijados por otros. Creo en mis derechos a comprometerme como ser humano y como individuo. Creo también que tengo que usar este carácter mío para empoderar a otras(os). Lo uso no sólo en el movimiento de mujeres, sino también en el movimiento de derechos humanos y entre políticas y políticos ilustrados. Siempre estoy creando redes de apoyo y mecanismos para empoderar a otras(os), especialmente mujeres jóvenes. Creo que las mujeres jóvenes son nuestro futuro, y si las mujeres de las generaciones mayores no les crean sistemas de apoyo y puertas abiertas, entonces será muy difícil para ellas.
También me enorgullece el hecho de haber promovido la creación de una serie de instituciones en Palestina, entre ellas la Defensoría, que es ahora una institución estatal que salvaguarda los derechos humanos y hace que las autoridades rindan cuentas. También fundé una institución para la legalidad, que ahora tiene seis o siete oficinas. Asimismo, formé el Ministerio de Educación Superior e Investigación, y una serie de instituciones académicas. Además, creé MIFTAH, una organización para la promoción del diálogo global y la democracia en la región. La creación de todas estas instituciones y mecanismos para traer justicia y paz es parte de mi contribución a la realidad palestina.
iKNOW Politics: Dra. Ashrawi, usted también es conocida por su trabajo en a favor construcción de la paz y negociaciones de paz durante la Primera Intifada y después de ella. ¿Puede compartir algunas de sus experiencias y pensamientos sobre esto?
Hanan Ashrawi: Participé en negociaciones diplomáticas y diálogos durante la Primera Intifada como portavoz oficial de la Delegación Palestina en el proceso de paz del Medio Oriente. Esto fue bastante público porque estuve trabajando con líderes políticos de alto nivel. También participé en el comité de liderazgo que estableció las conversaciones de Madrid, donde representé los intereses palestinos.
Creo que los procesos de paz deben ser continuos y no representar sólo el fin de un conflicto. Pienso también que debemos definir la paz como paz para la justicia. Mucha gente define la seguridad como una intervención militar, mientras que para mí seguridad es justicia. Tiene que haber la protección de la ley, que da legalidad a las acciones. Por ejemplo, los israelíes han construido asentamientos en Palestina sobre tierras capturadas en 1967. Creo que debemos tener paz en la región, pero eso no legalizaría los asentamientos. La legalidad significa también que los refugiados palestinos deben ser tratados de modo equitativo y justo.
iKNOW Politics: ¿Qué consejo daría a otras mujeres en política y candidatas?
Hanan Ashrawi: Las mujeres tienen que trabajar con otras mujeres. Las mujeres siempre deben construir sistemas y redes de apoyo para otras mujeres, y no deben ser una excusa para excluir a otras mujeres de la política. Tales redes no deben basarse en torno al ego de alguien, sino que deben formarse en torno a una cuestión o causa importante. Aunque sé que no todas las mujeres votan por mujeres políticas, debo decir que no debemos desalentarnos por esto.
Asimismo, las mujeres deben ser cuidadosas y no adoptar el enfoque masculino de la política, manteniéndose fieles a su propio género y discurso. Es una cuestión importante porque las mujeres tienden a ser constructoras de consenso y a hacer participar a todos en torno a ellas. En consecuencia, es esencial que las mujeres preserven su identidad como mujeres y como políticas.
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