Después de revisar el trabajo en la entrega anterior de esta columna de Clara Brugada, Citlalli Hernández y Luisa María Alcalde, toca voltear a ver a otras figuras que, desde la oposición, el gabinete y el poder judicial, han marcado la agenda política en estos meses. Se trata de Kenia López Rabadán, Alicia Bárcena y Lenia Batres. Sus trayectorias recientes también hablan del liderazgo femenino y de los retos de ejercer el poder con resultados y credibilidad.
Kenia López Rabadán - Tras ocupar curules en la ALDF (2006–2009), la Cámara de Diputados (2009–2012), el Senado (2018–2024) y hasta la Constituyente de la Ciudad de México (2016–2017), siempre con una notoria habilidad para buscar reflectores, la panista llegó finalmente a la presidencia de la Cámara de Diputados. No fue sencillo: una negociación llena de tropiezos y con el oficialismo intentando retrasar la votación, pero el PAN consiguió imponerla el 2 de septiembre pasado. En su primer mensaje, prometió que “no le quitaría el micrófono a nadie” y que “la pluralidad sería respetada”. Además, la vimos muy sonriente durante los festejos de la Independencia a los que asistió, con todo y que el nuevo presidente de la SCJN, Hugo Aguilar, se distrajo y no le aplaudió. Aunque ya él le pidió disculpas. Hasta ahora solo ha tenido palabras y gestos solemnes y amables que, precisamente, contrastan con la Kenia combativa y de espectáculo que meses antes se enredaba con la ruidosa senadora Andrea Chávez en las mesas del noticiario de Azucena Uresti en Fórmula.