La nueva (vieja) política que viene: No habrá paz para las mujeres
Source: El Diario
La aplicación de la perspectiva de género en la elaboración de los presupuestos públicos no es un capricho ideológico ni una moda pasajera: es una obligación democrática que refleja el compromiso real de las administraciones con la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
Andalucía fue durante años un referente estatal en esta materia, gracias a un sólido entramado normativo que tenía como eje la Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género, así como el desarrollo de mecanismos específicos para evaluar el impacto de género de las normas y políticas públicas.
Ese compromiso comenzó a resquebrajarse con la llegada del Partido Popular al gobierno autonómico y dio un paso decisivo hacia atrás en 2024, cuando mediante el Decreto-ley 3/2024 de medidas de simplificación y racionalización administrativa, ese partido político decidió eliminar las comisiones encargadas de analizar el impacto de género en el desarrollo normativo.
La aplicación de la perspectiva de género en la elaboración de los presupuestos públicos no es un capricho ideológico ni una moda pasajera: es una obligación democrática que refleja el compromiso real de las administraciones con la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
Andalucía fue durante años un referente estatal en esta materia, gracias a un sólido entramado normativo que tenía como eje la Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género, así como el desarrollo de mecanismos específicos para evaluar el impacto de género de las normas y políticas públicas.
Ese compromiso comenzó a resquebrajarse con la llegada del Partido Popular al gobierno autonómico y dio un paso decisivo hacia atrás en 2024, cuando mediante el Decreto-ley 3/2024 de medidas de simplificación y racionalización administrativa, ese partido político decidió eliminar las comisiones encargadas de analizar el impacto de género en el desarrollo normativo.