La Política Exterior Feminista en un orden mundial en transformación
Source: Real Instituto El Cano
Suecia fue el primer país del mundo en adoptar una Política Exterior Feminista (PEF) en 2014. Le siguió Canadá, con una política de cooperación internacional al desarrollo feminista en 2017, situando los derechos sexuales y reproductivos, el comercio y la paz como prioridades. Francia acuñó como feminista a su diplomacia en 2019, coincidiendo con su presidencia del G7. México adoptó en 2020 una política exterior feminista, mientras que en 2021 lo hicieron España, Alemania y Libia; los Países Bajos, Chile y Colombia en 2022; y Argentina y Eslovenia en 2023.[2]
Con algo más de una década de existencia y cambios (incorporaciones y abandonos) en la lista de países comprometidos con esta denominación, y en un momento caracterizado por un entorno geopolítico fragmentado y de vuelta al realismo o visión neorrealista de las relaciones internacionales, resulta particularmente oportuno analizar el estado actual y las perspectivas de la PEF, coincidiendo con el 30 aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, aprobada en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. Este ARI estudiará las fortalezas y debilidadesde la PEF en un contexto internacional caracterizado por la fragmentación geopolítica, la crisis del sistema multilateral y las tendencias globales contrarias a las agendas de igualdad de género. Teniendo todo esto en cuenta, se tratarán de señalar las palancas de sostenibilidad de esta política, que aún está en construcción y en proceso de institucionalización en las estructuras de acción exterior y de diplomacia de los países que la han adoptado a lo largo de estos 10 años.
Suecia fue el primer país del mundo en adoptar una Política Exterior Feminista (PEF) en 2014. Le siguió Canadá, con una política de cooperación internacional al desarrollo feminista en 2017, situando los derechos sexuales y reproductivos, el comercio y la paz como prioridades. Francia acuñó como feminista a su diplomacia en 2019, coincidiendo con su presidencia del G7. México adoptó en 2020 una política exterior feminista, mientras que en 2021 lo hicieron España, Alemania y Libia; los Países Bajos, Chile y Colombia en 2022; y Argentina y Eslovenia en 2023.[2]
Con algo más de una década de existencia y cambios (incorporaciones y abandonos) en la lista de países comprometidos con esta denominación, y en un momento caracterizado por un entorno geopolítico fragmentado y de vuelta al realismo o visión neorrealista de las relaciones internacionales, resulta particularmente oportuno analizar el estado actual y las perspectivas de la PEF, coincidiendo con el 30 aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, aprobada en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. Este ARI estudiará las fortalezas y debilidadesde la PEF en un contexto internacional caracterizado por la fragmentación geopolítica, la crisis del sistema multilateral y las tendencias globales contrarias a las agendas de igualdad de género. Teniendo todo esto en cuenta, se tratarán de señalar las palancas de sostenibilidad de esta política, que aún está en construcción y en proceso de institucionalización en las estructuras de acción exterior y de diplomacia de los países que la han adoptado a lo largo de estos 10 años.