Parlamentos y representantes
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Toluca, Méx.- Durante el conversatorio “El desarrollo de las Mujeres en el Espacio Político”, que se llevó a cabo en el Congreso mexiquense, la consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Amalia Pulido Gómez, luego de realizar un recorrido histórico sobre la participación de las mujeres en cargos públicos, alertó sobre los desafíos que aún persiste, especialmente en el ámbito digital.
Recordó que en la década de los noventa, inició en América Latina el impulso por adoptar cuotas de género, mientras países como Guatemala aún ni siquiera discuten la paridad.
Y en México avanzó desde cuotas del 30 por ciento hasta la sentencia 12,624 de 2014, que instauró la paridad constitucional en sus dimensiones vertical, horizontal y transversal. Ello, permitió que a partir de 2014 aumentará significativamente la representación femenina en el Congreso de la Unión, sin embargo, señaló “Las cuotas deben desaparecer algún día”, cuando la inclusión ocurra de manera orgánica.
Dijo que en 2018 todavía, aún no existía la paridad plena en las cámaras ni en los congresos locales, lo que obligó a crear mecanismos adicionales, como los bloques de competitividad, que evitan que las mujeres sean enviadas a distritos perdidos. Y en las elecciones de 2024, más del 50 por ciento de los cargos legislativos en el país son ocupados por mujeres.
El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó la Estrategia para la Prevención y Atención de la Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, para el periodo de 2026-2031.
La Estrategia está integrada por tres objetivos estratégicos: prevenir desde las causas, condiciones y dinámicas que generan la violencia; atender de manera integral a las víctimas directas e indirectas con estándares internacionales de protección y justicia, además de institucionalizar los modelos y mecanismos de seguimiento para garantizar rendición de cuentas y gobernanza con perspectiva de género.
Con lo anterior, se reafirma el compromiso del INE para asegurar que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos políticos y electorales en un contexto libre de violencia.
La Consejera Rita Bell López Vences, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación subrayó que la Estrategia constituye un compromiso histórico para transformar las estructuras que han limitado la participación plena de las mujeres en la vida pública.
Convocó a las unidades del Instituto y a los actores políticos a sumar esfuerzos para traducir la Estrategia en acciones concretas y efectivas. “La igualdad nos beneficia a todas y todos, depende de que hoy asumamos la responsabilidad de garantizar a las mujeres un presente y un mañana libres de violencia”, estableció.
HONG KONG, 13 oct (Reuters) -El presidente chino, Xi Jinping, pidió el lunes una mayor representación de las mujeres en la política y el gobierno en una cumbre mundial sobre la mujer celebrada en Pekín, una medida que, dijo, garantizará que la igualdad de género esté "verdaderamente interiorizada" en la sociedad.
La "Reunión de líderes mundiales sobre la mujer", de dos días de duración y celebrada en colaboración con ONU Mujeres, tiene como objetivo seguir avanzando en el desarrollo de la mujer a nivel mundial, la igualdad de género y el desarrollo integral de la mujer, según informaron las autoridades.
Asisten líderes de Islandia, Sri Lanka, Ghana, Dominica y Mozambique, informaron los medios estatales.
Xi dijo que los países necesitan "ampliar los canales para que las mujeres participen en la toma de decisiones políticas, y promover la amplia participación de las mujeres en la gobernanza nacional y social".
La violencia política digital contra las mujeres no es un fenómeno aislado ni menor en Chile. Así lo confirma el primer estudio nacional sobre el tema, realizado por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (MinMujer) junto a la Universidad de Santiago (Usach), que analizó la experiencia de las candidatas en las elecciones municipales y regionales de 2024.
El informe —basado en una encuesta a 790 candidatas y el análisis de más de 958 mil interacciones en redes sociales— revela cifras preocupantes: un 69% de las mujeres afirma haber sufrido algún tipo de violencia digital, mientras que el 85% cree que las mujeres son más agredidas que los hombres en los espacios virtuales.
Además, el 82% asegura que modera o cuida lo que publica por temor a ataques, y solo un 28% considera que Internet es un espacio seguro. El 72% teme que las agresiones impacten su vida cotidiana. Pese a ello, solo un 10% recibió apoyo de su partido político, evidenciando una brecha institucional crítica.
Este viernes 10 de octubre, El Péndulo al Aire, el espacio de análisis político de El País Cali en alianza con la Universidad Santiago de Cali, en su transmisión de hoy, se abordó un tema que ha generado una fuerte controversia en el panorama regional y nacional: la denuncia que la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, anunció contra el representante a la Cámara Duvalier Sánchez, a quien acusa de ejercer violencia política con sesgo de género.
El programa, contó con la participación de dos invitadas expertas en el tema: María Alejandra Echeverry, politóloga y docente de la Universidad Santiago de Cali, y Natalia Escobar, directora de proyectos del Observatorio para la Equidad de las Mujeres de la Universidad Icesi y de la Fundación WWB Colombia.
Durante la emisión, se explicó que la denuncia de la mandataria vallecaucana se ampararía en la Ley 2453 de 2025, el primer marco normativo colombiano que sanciona la violencia política contra las mujeres. El debate giró en torno a si las actuaciones del congresista pueden enmarcarse en este tipo de violencia o si se tratan, como él mismo sostiene, del ejercicio legítimo del control político.
Guadalajara, Jalisco. En México, participar en política siendo mujer puede convertirse en un acto de resistencia. Aunque las leyes han avanzado, la violencia política contra las mujeres en razón de género (VPMRG) sigue siendo una realidad silenciada, normalizada e incluso invisibilizada por las propias estructuras partidistas.
En los procesos electorales pasados se registraron denuncias por violencia política de género, desde amenazas y difamaciones hasta agresiones físicas. Estos números, aunque alarmantes, representan apenas la superficie de un fenómeno mucho más amplio: el de una cultura política que todavía castiga a las mujeres que deciden ocupar espacios de poder.
Es común escuchar de las mujeres en el ámbito político “me dijeron que no era mi lugar, que mejor buscara una candidatura de suplente. Cuando insistí, comenzaron las campañas de desprestigio en redes sociales y las amenazas anónimas”, es así que lejos de encontrar en la política un espacio de representación democrática, se enfrentan las mujeres a mecanismos de exclusión disfrazados de procedimientos internos.
La violencia política contra las mujeres no siempre es visible. A veces se ejerce en los micrófonos con comentarios sexistas; otras, en el silencio de las asambleas donde se les niega la palabra. También se manifiesta en la obstaculización del acceso a financiamiento, en la simulación de paridad con “candidaturas juanitas” o en la imposición de renuncias forzadas para ceder espacios a hombres.