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Parlamentos y representantes

Desde la sociología y las ciencias sociales, hasta la filosofía y la salud pública la violencia se define como un fenómeno complejo y multidimensional. Dentro de esta variedad disciplinaria y conceptual la Organización Mundial de la Salud la define como el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o como un acto efectivo, en contra de una persona o de un grupo determinado. Sin embargo, también señala que el agresor de la acción violenta la puede ejercer contra sí mismo. La clave está en la intencionalidad o la voluntad detrás del acto, por lo tanto, nunca es un hecho accidental.

Analíticamente, el recientemente fallecido sociólogo noruego Johan Galtung propuso tres dimensiones o expresiones de violencia. La primera es la violencia directa o visible, en la que claramente se aprecia al emisor y al receptor de la agresión física, verbal o psicológica. La segunda es calificada como estructural, en la medida que el agresor individual es reemplazado por un sistema que agrede, como el racismo o la pobreza. Esta dimensión tiende a invisibilizarse, pero es la más arbitraria, debido a que casi siempre es el sistema político, el social o el económico el agresor y emisor de la violencia. Esta expresión estructural de la violencia es la que impide que ciertos grupos sociales puedan satisfacer sus necesidades básicas y de desarrollo. Pero, tanto la violencia directa como la estructural necesitan una justificación o una legitimación para la agresión y es aquí donde emerge la denominada violencia cultural. Esta tercera dimensión cultural propaga la creencia que ciertas formas de violencia son naturales e incluso necesarias. En la historia moderna estos agentes culturales se mueven a través de la ideología, la religión el arte, la ciencia o el lenguaje.

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Patricia Mercado Castro, ex candidata a la presidencia  de la República sentenció: “mal interpretamos la paridad”,  porque sólo nos quedamos con la participación política  mientras   no hay  autonomía económica, ni  educación y formación laboral para las mujeres. Fallamos.

Encima las mujeres siguen  viviendo la disyuntiva entre optar por la maternidad o su trabajo; en 2026 la maternidad se sigue sancionando con el despido  y la discriminación, sin hablar de los obstáculos para ocupar posiciones en la producción por ser mujeres.

Y sí, hay paridad en el Congreso, las gubernaturas, avanza en el funcionariado público, pero sigue la brecha salarial  que constitucionalmente obliga a pagar igual  salario para trabajo igual porque la base salarial especializada tiene diferencias, no solo en la práctica, sino en su reglamentación, el caso más claro es el de las futbolistas. 

Está pendiente el sistema nacional de cuidados, está pendiente  la iniciativa para terminar con la división sexual del trabajo, está pendiente cumplir con la OIT en materia de violencia laboral (Convenio 190), está pendiente la seguridad en el empleo tras  un embarazo, está pendiente aumentar los días libres para los hombres, estancado en 5 días hace años. Pendiente cumplir con el convenio 100 de la OIT, firmado por México hace 50 años y que establece salario igual a trabajo de igual valor, iniciativa entre otras ahora archivada.

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Un estudio publicado por la Universidad del Rosario y la Fundación Karisma dejó claro que la violencia política digital contra las mujeres que aspiran a cargos públicos es uno de los principales riesgos para la democracia.

La pesquisa se centró en el análisis de discursos en plataformas digitales contra las mujeres candidatas al Senado y a la Cámara en el marco de las elecciones legislativas en las que los colombianos eligieron al nuevo Congreso.

Los investigadores advirtieron que la violencia política “no es un fenómeno aislado, accidental ni meramente expresivo”. Por el contrario, señalan que esta se ha convertido en una práctica estructural con la que internautas buscan “disciplinar, deslegitimar, silenciar o expulsar a las mujeres de la esfera pública”.

Los investigadores llegaron a esa conclusión tras el análisis de más de 59.000 comentarios provenientes, principalmente, de X y YouTube que se publicaron entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 sobre las candidatas con mayor visibilidad digital.

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25.05.2026 México.- La participación política de las mujeres ha crecido de manera significativa durante las últimas décadas, pero ese avance ha venido acompañado de una violencia persistente y diferenciada que busca limitar su presencia en los espacios de decisión. En México y en numerosos países del mundo, las mujeres que participan en la vida pública enfrentan agresiones físicas, campañas de desprestigio, ataques digitales y amenazas vinculadas incluso con estructuras criminales. La violencia política de género no solo pretende desacreditar sus propuestas o posiciones ideológicas; también busca castigar el hecho mismo de que ocupen espacios históricamente dominados por hombres.

Aunque la paridad política ha permitido incrementar la presencia femenina en congresos, gobiernos y organismos públicos, organismos internacionales y autoridades electorales coinciden en que el acceso formal al poder no ha significado necesariamente condiciones igualitarias de ejercicio político.

México se convirtió en uno de los países con mayores avances en representación femenina luego de las reformas constitucionales en materia de paridad. Actualmente, las mujeres ocupan el 50 por ciento de la Cámara de Diputados y el Senado, mientras que en 2024 el país eligió por primera vez a una mujer como presidenta de la República, Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el incremento de la representación femenina ha estado acompañado por un aumento de las agresiones dirigidas específicamente contra mujeres en cargos públicos.

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Camino al Congreso, candidatas de tres regiones fueron blanco de miles de mensajes violentos, misóginos y sexuales contra su participación política por razón de género

Más de una vez, Laura Beltrán pensó que no merecía vivir. “Verme al espejo me producía asco”, relata la actual representante electa a la Cámara por Bogotá por el Pacto Histórico. No quería salir, ni bañarse. Su malestar, asegura, era consecuencia de las decenas de comentarios contra su cuerpo que, a diario, inundan sus redes sociales desde 2019 cuando una fotografía suya comiendo de una bolsa de Doritos se viralizó. 

“No fue solo un tema de ‘me siento mal por un comentario’, esto escaló en mi vida de forma real”. La fotografía fue tomada durante las manifestaciones del Paro Nacional de ese año, las mismas que ella, conocida como influenciadora por el apócope ‘Lalis’, apoyaba activamente en sus redes sociales.

Los efectos de la divulgación de la imagen no tardaron en llegar. Laura Beltrán comenzó a usar ropa ancha, dejó de comer en la calle y vivía con el miedo constante de que alguien le tomara una foto para convertirla en burla. "No fue fácil sobrellevar mis relaciones interpersonales con la gente: no me toques, no me mires, ningún hombre se va a fijar en mí, doy asco”, se decía a sí misma.

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El porcentaje de mujeres que ocupaban en 2025 los órganos superiores y altos cargos de la Administración General del Estado, sin contabilizar los puestos con categoría inferior a la de directora general, ascendió con respecto al año anterior, situándose en el 47,6 por ciento.

El porcentaje de mujeres que ocupaban en 2025 los órganos superiores y altos cargos de la Administración General del Estado, sin contabilizar los puestos con categoría inferior a la de directora general, ascendió con respecto al año anterior, situándose en el 47,6 por ciento.

En Presidencia de Gobierno, Vicepresidencias y Ministerios el porcentaje se ha mantenido constante con respecto al año anterior, quedando en un 47,8 por ciento, según los datos actualizados por el Instituto Nacional de Estadistica (INE).

En las Secretarías de Estado el porcentaje ha disminuido 7,1 puntos, hasta el 34,6%.

En las Subsecretarías y Secretarías Generales el porcentaje ha aumentado 3,6 puntos, al igual que en Direcciones Generales y Secretarías Generales Técnicas aumentando 7,8 puntos, estos porcentajes representan el 50,0% y 48,0% respectivamente.

En el año 2025, el porcentaje de mujeres en el conjunto de Consejos de Administración de las empresas que forman parte del Ibex-35 ha sido del 40,0 por ciento, porcentaje 0,8 puntos superior al del año anterior.

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La obra estudia la violencia política de género en el caso de la elección en Iliatenco, Guerrero. Al respecto, analiza cómo las decisiones judiciales en México pueden sancionar y reparar los derechos políticos de las mujeres afectadas, y destaca la importancia de normativas claras que puedan aplicar sanciones extremas, como la anulación de las elecciones. Además, el estudio propone medidas para desincentivar esas prácticas y promover una participación política libre de violencia y discriminación, y subraya la aplicación de la perspectiva de género en la justicia electoral.

Haga click aquí para leer el articulo completo publicado en Academia el 23 de noviembre de 2024.

Imagen por Criterios Electorales

Editor: Criterios Electorales

 

El documento explora la problemática de la violencia política de género en la esfera digital en contra las mujeres en América Latina.

A pesar de los avances en la representación política de las mujeres en América Latina, persisten desafíos significativos, como la violencia de género en la política. Esta investigación aborda cómo las nuevas tecnologías han generado nuevas formas de violencia hacia las mujeres en política. El documento sistematiza conceptos y estudios, mostrando una "pirámide de violencia política digital" donde diferentes formas de acoso pueden escalar hasta la violencia física. Además, revisa la legislación sobre violencia política digital en la región y concluye con recomendaciones urgentes para todos los actores involucrados.

Haga click aquí para leer el informe completo publicado por IDEA Internacional el 15 de noviembre de 2024.

 

 

Entendiendo la necesidad de adoptar medidas diferenciales para alcanzar la equidad, Transparencia por Colombia (TPC), con el apoyo financiero de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ASDI) en el marco del Proyecto “Hacia un ejercicio del poder más transparente y responsable”, ha venido realizando un seguimiento a la financiación de la política, observando los recursos de campañas y los destinados al fortalecimiento institucional de las organizaciones políticas y la inclusión de mujeres.

Este análisis se basa en la información disponible en el aplicativo Cuentas Claras sobre la financiación de funcionamiento de los partidos políticos en los años 2022 y 2023, y de las elecciones legislativas en 2022 y las territoriales en 2023.

Lea aquí el informe completo publicado por Transparencia Internacional el 12 de noviembre de 2024.

Imagen por Transparencia Internacional

 

La Articulación Regional Feminista por los Derechos Humanos y la Justicia de Género (ARF) es una alianza de instituciones feministas latinoamericanas que surge como una sociedad de trabajo entre organizaciones que promueven y defienden los derechos humanos y la justicia de género en la región. Creada en 2024, constituye un esfuerzo por promover formas concertadas de trabajo a nivel regional y de fiscalizar a los Estados en el cumplimiento de sus obligaciones. 

A través del presente documento, cinco de las organizaciones que conforman la ARF inician una serie de cuatro informes destinados a dar seguimiento a la implementación de la Política Exterior Feminista. 

El trabajo conjunto de Equis Justicias para las Mujeres de México, Humanas de Colombia, ELA - Equipo Latinoamericano de Justicia y Género de Argentina, la Coordinadora de la Mujer de Bolivia y Humanas Chile, se orienta a contar con una presentación inicial sobre la definición de esta política en cada uno de los países, para en los siguientes documentos abordar algunos de los temas ejes definidos como prioritarios en todos ellos para la implementación de la Política Exterior Feminista tanto en el ámbito interno como en el exterior: violencia hacia las mujeres; mujeres, paz y seguridad; y participación y representación de las mujeres.

Lea aquí el artículo completo publicado por Articulación Regional Feminista en Agosto 2024.

Imagen por Articulación Regional Feminista

 

A pesar del aumento de la proporción de mujeres en parlamentos, ministerios e instituciones políticas, las mujeres siguen estando menos representadas que los hombres en la Unión Europea.

Las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en las instituciones políticas de los Estados miembros de la Unión Europea.

El índice elaborado por el European Institute for Gender Equality -que asigna una puntuación basada en la proporción de mujeres elegidas para el Parlamento, las asambleas regionales y el Gobierno- da a la Unión una puntuación media de 61,4 sobre 100.

Entre 2013 y 2023, este índice aumentó 13,9 puntos, uno de los incrementos más fuertes en comparación con otros ámbitos en los que se mide la desigualdad de género (economía, salud, violencia, trabajo, etc.).

No obstante, las diferencias entre hombres y mujeres siguen siendo significativas. El EIGE sólo ha identificado un 34% de ministras en la Unión en 2023, un 33% de diputadas y un 30% de miembros mujeres de las asambleas regionales y locales.

Haga clic aquí para leer el artículo completo publicado por Le Grand Continent el 8 de marzo de 2024.

Fuente Imagen: Le Grand Continent

En el marco de las actividades del Observatorio de Violencia Contra las Mujeres en Política, Transparencia por Colombia aportó comentarios para la revisión de constitucionalidad del proyecto de ley estatutaria para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres en política. El documento aporta un concepto técnico referente a las definiciones y manifestaciones de la violencia contra las mujeres y reitera la importancia de las medidas adoptadas por el proyecto de ley estatutaria para generar condiciones de equidad en la participación política. 

Haga clic aquí para leer el artículo completo publicado por Transparencia por Colombia el 8 de febrero de 2024.

Fuente Imagen: Transparencia por Colombia