Cada 36 minutos una mujer colombiana es agredida sexualmente en su vivienda, según indica el Instituto de Medicina Legal y, de acuerdo con cifras del Dane, la tasa de desempleo femenino es casi dos veces mayor que la de los hombres.
Cada 36 minutos una mujer colombiana es agredida sexualmente en su vivienda, según indica el Instituto de Medicina Legal y, de acuerdo con cifras del Dane, la tasa de desempleo femenino es casi dos veces mayor que la de los hombres.
Los partidos políticos deben desarrollar protocolos internos para la atención, prevención y erradicación de la violencia po
Si usted como yo nació el siglo pasado, probablemente recordará el programa La guerra de los sexos donde mujeres contra hombres competían para demostrar superioridad a partir de una serie de retos y pruebas.
El Valle del Cauca llevó a la agenda pública la discusión sobre la violencia contra las mujeres en política con la radicación del Proyecto de Ordenanza N.° 003, que ya inició su trámite en la Asamblea Departamental.
Poco más de tres meses restan para que el nuevo Congreso inicie sus actividades en el Legislativo con la conformación que los colombianos eligieron el pasado 8 de marzo.
No son ataques aislados, son redes que operan para deslegitimar a figuras públicas en política, desplazando el debate técnico hacia la agresión personal y el castigo moral. Ni el Órgano Electoral ni la Defensoría del Pueblo activan redes de contención.
En marzo de cada año, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW por sus siglas en inglés), órgano de Naciones Unidas, reúne a gobiernos y organizaciones para evaluar avances y definir compromisos en materia de igualdad de género.
Recientemente, la senadora Vanessa Kaiser afirmó en el Senado: “No estoy de acuerdo con el Ministerio de la Mujer, tendría que haber uno de los hombres”. Sus declaraciones dejan ver una profunda irresponsabilidad política al desconocer las desigu
La primera señal es sembrar la duda. “¿Y qué sabe?” “Dice que es la amante del”. Después alguien responde. Otro comparte. Más tarde aparece una imagen, recortada, manipulada, una frase fuera de contexto. Se llama deepfake. Y luego los memes. Los montajes.