Mujeres al poder: participación política más allá de los partidos
Source: Semana
Si usted como yo nació el siglo pasado, probablemente recordará el programa La guerra de los sexos donde mujeres contra hombres competían para demostrar superioridad a partir de una serie de retos y pruebas. Esta perspectiva de “todas las mujeres unidas” vino a mi cabeza ante la elección de una de “nosotras” en la presidencia de Costa Rica.
Podría decirse que, para las mujeres, aspirar a que los cargos públicos sean ocupados por nosotras es una de las principales reivindicaciones que se plantearon en las luchas feministas desde sus orígenes, cuando se buscó que la participación política permitiera, no solamente ejercer el voto, sino también tener un lugar en los diferentes poderes.
Este camino ha permitido ampliar la participación de las mujeres en la vida pública, aunque sin que haya llegado a ser equitativa. En diversos ámbitos de la vida social en Costa Rica, las mujeres seguimos estando subrepresentadas: menos del 20% de puestos de alta dirección están ocupados por mujeres, persisten brechas en juntas directivas, especialmente en sectores estratégicos (energía, finanzas, infraestructura); las mujeres siguen subrepresentadas como empleadoras y tomadoras de decisión económica, así como en los liderazgos gremiales o de movimientos sociales de la más amplia naturaleza.
Si usted como yo nació el siglo pasado, probablemente recordará el programa La guerra de los sexos donde mujeres contra hombres competían para demostrar superioridad a partir de una serie de retos y pruebas. Esta perspectiva de “todas las mujeres unidas” vino a mi cabeza ante la elección de una de “nosotras” en la presidencia de Costa Rica.
Podría decirse que, para las mujeres, aspirar a que los cargos públicos sean ocupados por nosotras es una de las principales reivindicaciones que se plantearon en las luchas feministas desde sus orígenes, cuando se buscó que la participación política permitiera, no solamente ejercer el voto, sino también tener un lugar en los diferentes poderes.
Este camino ha permitido ampliar la participación de las mujeres en la vida pública, aunque sin que haya llegado a ser equitativa. En diversos ámbitos de la vida social en Costa Rica, las mujeres seguimos estando subrepresentadas: menos del 20% de puestos de alta dirección están ocupados por mujeres, persisten brechas en juntas directivas, especialmente en sectores estratégicos (energía, finanzas, infraestructura); las mujeres siguen subrepresentadas como empleadoras y tomadoras de decisión económica, así como en los liderazgos gremiales o de movimientos sociales de la más amplia naturaleza.