Entre el 2010 y el 2022, participación de la mujer aumentó en curules del Congreso
Source: El Nuevo Siglo
La participación femenina en la política colombiana ha mostrado una evolución sostenida durante los últimos cuatro periodos legislativos, consolidándose como un factor clave en el funcionamiento del Congreso de la República. Este proceso no solo se refleja en el aumento progresivo de mujeres electas, sino también en la relevancia de sus liderazgos, su capacidad de incidencia y su protagonismo en la formulación de leyes y reformas fundamentales para el país. La presencia de mujeres con voz y voto ha contribuido a diversificar el debate político y a incorporar perspectivas históricamente relegadas en la toma de decisiones nacionales.
Así pues, es evidente que el papel de la mujer en el Congreso ha pasado de una participación limitada a una presencia más robusta y visible. Hoy, varias congresistas ocupan cargos directivos y estratégicos, lo que muestra un cambio estructural en la representación política. Figuras como las senadoras Ana María Castañeda, de Cambio Radical, y Ana Paola Agudelo, de Colombia Justa Libres, quienes han ejercido como vicepresidentas del Senado, simbolizan el avance de la participación femenina y la creciente confianza institucional en su liderazgo. Su presencia en estas posiciones refleja no solo un logro individual, sino un proceso colectivo de posicionamiento político de las mujeres.
La participación femenina en la política colombiana ha mostrado una evolución sostenida durante los últimos cuatro periodos legislativos, consolidándose como un factor clave en el funcionamiento del Congreso de la República. Este proceso no solo se refleja en el aumento progresivo de mujeres electas, sino también en la relevancia de sus liderazgos, su capacidad de incidencia y su protagonismo en la formulación de leyes y reformas fundamentales para el país. La presencia de mujeres con voz y voto ha contribuido a diversificar el debate político y a incorporar perspectivas históricamente relegadas en la toma de decisiones nacionales.
Así pues, es evidente que el papel de la mujer en el Congreso ha pasado de una participación limitada a una presencia más robusta y visible. Hoy, varias congresistas ocupan cargos directivos y estratégicos, lo que muestra un cambio estructural en la representación política. Figuras como las senadoras Ana María Castañeda, de Cambio Radical, y Ana Paola Agudelo, de Colombia Justa Libres, quienes han ejercido como vicepresidentas del Senado, simbolizan el avance de la participación femenina y la creciente confianza institucional en su liderazgo. Su presencia en estas posiciones refleja no solo un logro individual, sino un proceso colectivo de posicionamiento político de las mujeres.