Elecciones
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En 2024, tres veces más hombres fueron reelegidos como jefes de Estado que mujeres elegidas en total.
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Las barreras económicas desempeñan un papel clave en la limitación de la participación política de las mujeres.
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El Global Gender Parity Sprint del Foro Económico Mundial busca impulsar la paridad económica de género y la paridad en puestos de liderazgo senior.
El año pasado, una sensación de posibilidad flotaba ante la expectativa de unas 60 elecciones en todo el mundo. Hoy enfrentamos los resultados de esas votaciones, que siguen limitando el liderazgo político de las mujeres a nivel global. Como destaca el último informe de ONU Mujeres, la igualdad entre mujeres y hombres en la política se está desacelerando.
Avanzando en el empoderamiento político
Aproximadamente la mitad de las elecciones para jefatura de Estado en 2024 contaron con mujeres candidatas. Sin embargo, a pesar de esta paridad en las postulaciones, tres veces más hombres fueron reelegidos que mujeres elegidas en total. En términos de equidad de género, el panorama es ligeramente más positivo: aunque en dos economías mujeres en el poder fueron reemplazadas por hombres, en cuatro países las electorados eligieron a mujeres para suceder a hombres en la jefatura de Estado. Sin embargo, en términos de volumen, entre las economías más pobladas del Global Gender Gap Report, tres eligieron a hombres y solo una a una mujer como jefa de Estado.
Lea aquí el artículo completo publicado por el WEF el 25 de marzo de 2025.
Imagen por WEF
Las mujeres en Costa Rica son la mitad de la población, con exactamente el 50% (2.585.417). De ellas, casi 8 de cada 10 son mayores de 18 años, lo que les permite votar, postularse y ser electas en cargos públicos.
Otro dato que revela el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) es que la mayoría de las personas que se gradúan en las universidades son mujeres: 61,8% en bachillerato y 62,5% en licenciaturas. A pesar de esas condiciones educativas, otros estudios revelan que solo el 15% de los puestos de alta gerencia en empresas tiene rostro femenino.
A pesar de ser mayoría y completar los estudios superiores en una mayor proporción que los hombres, las mujeres siguen afrontando brechas salariales, discriminación y violencia en diferentes campos de la sociedad. Esa realidad también se refleja en la política.
Pocos casos
“Mientras la igualdad de la mujer no sea un valor social universal, todavía tenemos mucho camino por andar”, dijo a El Observador Eugenia Zamora, la primera y única mujer presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) en casi 76 años de existencia de esa entidad.
Ella asumió el cargo en 2021 y se reeligió a finales del año pasado para un segundo periodo. El TSE era el único poder de la República que no había tenido una jerarca. En los otros tres, hay pocos casos: Laura Chinchilla en el Ejecutivo (2010-2014), Zarella Villanueva en el Judicial (2013-2017) y tres mujeres en el Legislativo: Rosemary Karpinsky (1886-1987), Rina Contreras (2000-2001) y Carolina Hidalgo (2018-2019).
“Ojalá algún día seamos una sociedad donde la igualdad de la mujer sea un valor universal; que no haya que estar convenciendo a la gente de que no somos inferiores”, reflexiona Zamora sobre la elección de mujeres en puestos por votación abierta o cerrada.
En el campo político, Costa Rica avanzó con legislación que busca una mayor participación femenina en procesos de elección popular. Si bien el número de mujeres en las papeletas se incrementa y algunas logran llegar a puestos de relevancia, aún persisten barreras por vencer.
Lea aquí el artículo completo publicado por El Observador el 9 de marzo de 2025.
Imagen por El Observador
(CNN Español) –– La moda no solo es un adorno. También puede ser un símbolo de muchas cosas y sin duda ayuda a la imagen que quieren proyectar las mujeres que entran en el campo de la política.
Desde los años 30 y 40 del siglo XX, en las películas de Hollywood, cuando se quería transmitir la imagen de una mujer fuerte y con autoridad - ¡incluso una mujer tiránica y sin compasión! – los personajes femeninos lucían trajes de chaqueta con grandes hombreras y cortes fuertes. La actriz Joan Crawford fue un ejemplo de ese estilo en “A Woman’s Face”. También ocurrió años más tarde, en la década de los años 80, en la popular teleserie Dynasty con las enormes hombreras de Joan Collins en el papel de la muy fuerte y cruel Alexis Carrington.
Con el paso de los años esto no ha cambiado y cada cierto número de temporadas vuelven las imágenes de la mujer poderosa en la moda. Y hay estilos que reaparecen, como las grandes hombreras y los accesorios de corbatas y maletines de negocios de las últimas colecciones de Yves Saint Laurent, Schiaparelli y Stella MacCartney, que crean absolutas imágenes de puro poder ¡Aunque – seamos sinceros – a veces pueden parecer estereotipos muy exagerados!
Y cuando las mujeres participan en la política y la vida pública – ya sean primeras damas, presidentas, primeras ministras y hasta reinas – su estilo de vestir refuerza su imagen y posición. Y sus estilistas así lo saben explotar y proyectar. Muchas de ellas, especialmente en esta época de redes sociales e información exhaustiva, se convierten en nuevos íconos de estilo. E imágenes a admirar y hasta imitar.
Hay varios pasos a seguir para proyectar empoderamiento a través de la ropa. Uno de ellos es que las mujeres deben desarrollar su propio estilo. Solo así su imagen es poderosa. Cambiar de look y de estilo continuamente crea confusión y no es buena idea cuando se quiere proyectar una imagen estable y que inspire confianza.
Lea aquí el artículo completo publicado por CNN en Español el 12 de noviembre de 2024.
Imagen por CNN en Español
Las elecciones presidenciales representan este 5 de noviembre de 2024 la segunda gran oportunidad de romper el último gran techo de cristal que se mantiene para las mujeres en la primera línea de la política de Estados Unidos. La actual vicepresidenta, Kamala Harris, que ya hizo historia como ‘número dos’ de la Administración hace cuatro años, aspira ahora al puesto que no pudo alcanzar hace ocho años su compañera Hillary Clinton.
La de Estados Unidos es una historia de pasos cortos para la igualdad de género en política que comenzó en el año 1866, cuando Elizabeth Cady Stanton se convirtió en la primera mujer en presentarse como candidata a la Cámara de Representantes, aunque técnicamente no podía salir elegida. Se postuló como independiente en el estado de Nueva York y logró 24 votos de 12.000.
Once años más tarde, Susanna Salter se convirtió en la primera alcaldesa del país al salir elegida en Argonia, una localidad de Arkansas, y no sería hasta 1916 cuando una mujer, Jeannette Rankin, logró un escaño en el Congreso. Estuvo en la Cámara de Representantes durante dos años y volvió después en la década de los cuarenta, convirtiéndose en la única persona en votar en contra de la entrada de Estados Unidos en las dos guerras mundiales.
Estos pasos se habían logrado en una época en la que las mujeres ni siquiera tenían derecho de sufragio, puesto que éste no llegó hasta 1920 con la entrada en vigor de la Decimonovena Enmienda de la Constitución. «El derecho de los ciudadanos de Estados Unidos a votar no será negado ni restringido por Estados Unidos ni por ningún estado por razón de sexo», reza el texto.
Lea aquí el artículo completo publicado por La Hora el 30 de octubre de 2024.
Imagen por La Hora
En un país marcado por estructuras patriarcales profundamente arraigadas, Claudia Sheinbaum se ha alzado como una de las figuras políticas más relevantes de México, rompiendo barreras y desafiando estereotipos que durante generaciones han limitado a las mujeres en el poder. Científica de formación y la primera mujer elegida para gobernar la Ciudad de México, Sheinbaum representa un liderazgo que combina pragmatismo técnico, sensibilidad social y una resiliencia inquebrantable que ha definido cada paso de su trayectoria pública.
Claudia Sheinbaum asumió la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en 2018, luego de su desempeño como delegada en Tlalpan, donde destacó por su compromiso con la transparencia y el apoyo a los más vulnerables. Durante la pandemia de COVID-19, su liderazgo proactivo y su sólida formación científica se hicieron notar, implementando medidas de salud pública basadas en datos y una comunicación clara y empática con la ciudadanía, buscando siempre proteger a los más vulnerables.
A lo largo de su gestión, Claudia Sheinbaum ha impulsado políticas sociales inclusivas, siempre con la mirada puesta en mejorar la calidad de vida de los sectores más desfavorecidos y reducir la desigualdad. Su cercanía con el hoy, ex presidente Andrés Manuel López Obrador la ha consolidado como una figura esencial de la llamada Cuarta Transformación, siendo una líder que ha promovido la sororidad y el avance colectivo de las mujeres en la política.
Lo que verdaderamente define el liderazgo de Claudia Sheinbaum es su capacidad de desafiar estereotipos sin perder su autenticidad. En un contexto donde la firmeza de las mujeres se suele juzgar con dureza —etiquetándolas de «agresivas» o «autoritarias»—, Sheinbaum ha demostrado que esta cualidad no es un defecto, sino una virtud esencial para quienes asumen responsabilidades de poder. Entender que ser fuerte, asertiva e incluso “ruda” es, en muchas ocasiones, necesario para enfrentar los retos del liderazgo político, ha sido clave en su trayectoria.
Lea aquí el artículo completo publicado por Pressenza el 1 octubre de 2024.
Image por: Pressenza
La inscripción de listas para la Asamblea Nacional se complica para las organizaciones políticas. De 584 listas proclamadas en primarias, solo 31 lo han hecho cuando queda una semana para cerrar ese proceso.
Las dificultades se explican por la obligación que tienen las organizaciones de que el 50 % de sus listas estén encabezadas por mujeres y que el 25 % de esas listas sean jóvenes.
El sistema del CNE les exige que la primera lista que inscriban esté encabezada por una mujer y que el orden de los candidatos sea secuencial: mujer- hombre- o al revés. La plataforma les informa si van cumpliendo o no con los requisitos legales, Medardo Oleas, exmiembro de la Función Electoral, considera que uno de los problemas para que no se pueda cumplir con esa norma son las deficiencias de movimientos y partidos políticos.
"No han logrado estructurar un sistema que permita prestigiar estas organizaciones y motive la inscripción de jóvenes y mujeres especialmente. No es cuestión de improvisar a última hora para llenar los cupos que la ley nos fija", comentó.
María José Troya, coordinadora política de mujeres, coincide. Añade las deficiencias de los organismos de control, como que no existe información de que exista un seguimiento de las autoridades para ver que se cumple el Código de la Democracia, con respecto a la capacitación de mujeres.
Lea aquí el artículo completo publicado por Ecuavisa el 26 de septiembre de 2024.
Imagen por Ecuavisa