Elecciones
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Bogotá D.C., 14 de enero de 2026. La Misión de Observación Electoral (MOE) ha identificado que durante los periodos de campaña electoral se intensifican las expresiones que buscan deslegitimar la participación de las mujeres en política mediante ataques a su vida personal, señalamientos a su apariencia física y sexualización de su imagen, entre otros.
“En un estado democrático, las mujeres tienen que estar en el debate político. Buscar excluirlas a través del uso de violencia simbólica y psicológica que van dirigidas contra la condición humana, empobrece la conversación pública y refuerza los estereotipos de género”, señaló Alejandra Barrios, directora de la MOE.
Con la presentación de la lista inicial del padrón electoral para las Elecciones Generales 2026, surgen algunas conclusiones preliminares. Dos grupos sociales destacan por encima del resto debido a su mayoría relativa: mujeres y jóvenes superan en número a los hombres y a otros grupos etarios, respectivamente.Mientras que las mujeres representan el 50.43% del padrón electoral, con 13 millones 795,688 mujeres listas para votar, los jóvenes de entre 18 y 29 años también destacan por su peso etario, con 6.87 millones de inscritos. De este grupo, 2.5 millones votarán por primera vez en estas elecciones. Esto significa que los jóvenes en ese rango constituyen el 25.16% del padrón total y que los votantes primerizos equivalen al 9.15% de todo el electorado.
El panorama de estos comicios es inédito: por primera vez en nuestra historia republicana, habrá 39 candidatos presidenciales. Esta dispersión del voto puede generar efectos negativos, pero también constituye un incentivo para que cada candidato busque conquistar los “grandes bolsones” sociales. En este contexto, mujeres y jóvenes serán grupos clave a los que los candidatos apuntarán para ganar su confianza.
Este martes y previo a la realización de las elecciones al Congreso y la Presidencia de 2026, ONU Mujeres presentó su estudio 3.000 voces por la democracia: Experiencias de candidatas en Colombia para erradicar la violencia política contra las mujeres.
Allí advirtieron que el 78.8% de las candidatas que participaron de las elecciones a alcaldías y gobernaciones de 2023 sufrieron algún tipo de violencia en actividades como “visitas a barrios, veredas, asambleas y reuniones, por el solo hecho de ser mujeres”.
”La violencia contra las mujeres en política no es un hecho aislado: debilita liderazgos, limita la democracia y disuade a muchas de participar en la vida pública. Este informe aporta evidencia clave para orientar políticas públicas efectivas, fortalecer la protección a las candidatas y avanzar hacia una democracia paritaria donde ninguna mujer tenga que elegir entre participar o sentirse segura”, señaló María Inés Salamanca, representante de ONU Mujeres en Colombia.
Las elecciones presidenciales y parlamentarias de este domingo 16 de noviembre dejaron una señal clara sobre la participación política de las mujeres en Chile: la representación femenina en el Senado alcanzó un nivel histórico, mientras que en la Cámara de Diputadas y Diputados —pese a la renovación total del hemiciclo— aún persisten brechas que impiden hablar de paridad real en todos los espacios de poder.
Con más de 13 millones 300 mil personas votando, el país definió una nueva composición para el Congreso que asumirá en marzo de 2026. En total, se eligieron 155 diputados y 23 senadores, correspondientes a las siete regiones impares. Y aunque los resultados consolidan una ventaja para la oposición —que obtiene 24 escaños en la Cámara Alta frente a 19 del oficialismo—, la lectura desde la perspectiva de género ofrece matices que van más allá del mapa político.
Un proyecto de ley presentado en la corriente legislativa pretende impedir que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) inscriba a los partidos políticos que violen las obligaciones establecidas en la Ley para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Política contra las Mujeres.
La iniciativa —impulsada por la diputada liberacionista y presidenta de la Comisión de la Mujer, Carolina Delgado Ramírez— propone reformas a dicha ley y al Código Electoral. Según la exposición de motivos, la sanción "resulta coherente con el principio de proporcionalidad reconocido en el derecho internacional de los derechos humanos".
La Defensoría del Pueblo expresó su preocupación por la baja presencia de mujeres en las candidaturas habilitadas para las elecciones subnacionales del 22 de marzo y advirtió una brecha de género persistente.
El pronunciamiento se sustenta en el análisis de los datos oficiales publicados por el Órgano Electoral Plurinacional el pasado 11 de enero.
Según el reporte del Tribunal Supremo Electoral (TSE), de 74 candidaturas habilitadas a gobernaciones, solo ocho corresponden a mujeres, equivalente al 10,81%.
En contraste, 66 candidaturas, el 89,19%, están ocupadas por varones, lo que refleja una marcada desigualdad en el acceso a cargos ejecutivos departamentales.